Premonición

26 09 2013

  • Ni que decir tiene, que yo le diría al señor ministro, que por favor consulte un atlas. Bastante denostada está ya la Geografía, como para que él se tome este relaxing cup of Ptolomeo. Confieso también, que mañana miraré con mejores ojos a mi muchachada. Ya saben: es que no estudian nada, es que el nivel es muy bajo, es que… dudo que Soria sea hijo de la ESO.


La voz de Allende

11 09 2013
  • Desde que somos europeos, la Historia de América ha desaparecido de nuestros temarios. Esa gente pobre, esas repúblicas bananeras (imagino la voz de nuestros ínclitos hacedores de currículos adornados con competencias básicas) no tienen cabida en nuestro sistema educativo. Pero como la profe es bastante cabezota, se empeña en seguir sin dar la espalda a un continente al que, nos guste o no, siempre estaremos unidos (quien no tenga un pariente en América, que tire la primera piedra). Por eso, tal día como hoy, no renuncio a recordar el golpe de Estado que, el 11 de septiembre de 1973, acabó con la democracia en Chile. Tampoco olvido aquel día del curso 2001-2002, en el que mi tutora de CAP me dejó explicarlo en clase. Quizás porque aquel día, mientras la voz de Allende hizo callar un aula de 1º de Bachillerato, yo supe que sin lugar a dudas, no había equivocado la carrera.
  • (…) Ante estos hechos, sólo me cabe decirle a los trabajadores: ¡Yo no voy a renunciar! Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que entregáramos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen… ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.

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  • Éstas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano. Tengo la certeza de que, por lo menos, habrá una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.


A Ilha das flores

9 09 2013
  • Para empezar el curso parándose a pensar un poco…



Justica social no es caridad.

7 09 2013

 A la Santísima Trinidad veigueña. Por enseñarme que pasa la vida, pero no las ganas.

  • Cuando corren malos tiempos para la lírica, no queda más remedio que buscar abrigo en la épica. Y la épica ya no es cosa de héroes y doncellas, la épica es el día a día de quienes creemos en la Educación Pública, en la igualdad de oportunidades, en la justicia. A golpe de teléfono escucho la voz del inconformismo: é que xa hai que tar en contra de todo, Agatía, de todo o y a mi me dan igual las horas, los grupos, pero los nenos… los nenos no, los nenos son futuro. Y la verdad es que me alegro, porque más me gustaría no tener que arrimar el hombro en la batalla, pero menos me gustaba aquel dejar pasar, aquel dejar hacer… porque a mi me gustan los profes de raza, los que echaron los dientes soñando con mancharse de tiza, los que se tropezaron sin querer con la pizarra y la descubrieron maravillosa lámpara de Aladino. Esos que, tras umbral del aula encuentran la felicidá completa (sic). Y esos siento que ya no velan armas, ya se lanzan soñadores y temerarios al campo de batalla. Vuelven a los tiempos de interinos, de funcionarios en prácticas, a los tiempos en los que no ocupaban cargos ni eran jefes de nada. Tiempos (no de 21 horas como ahora, pero casi) con tutorías, con grupos de la ESO sin sillas vacías. Vuelven con la ilusión de antaño y la cartera llena de mucha mili. Vuelven con apelativos en ocasiones poco cariñosos, que nunca son es muy trabajador. Siempre he dicho, que si algún día dicen de servidora que es muy trabajadora y no dicen nada más, sea bueno o malo, que por favor alguien me avise para tomar medidas o dejarlo. Porque como el valor al soldado, a los actores, psicólogos, guías turísticos, médicos, confesores, padres, etcétera que somos, el ser trabajadores se nos supone. Y todo será poco, porque como dice hoy El Roto: Educación de calidad, no de caridad.

  • Si hay algo que no me gusta nada de esto que han dado en llamar La Crisis, es la nefasta confusión entre justicia social y caridad. Que una alumna en silla de ruedas, de un centro público, no tenga los mismos derechos que sus compañeros porque: se adaptará sólo lo imprescindible, sino sería muy caro y el equipo directivo en cuestión, acepte sin más y así lo comunique al claustro, sin pedir que los claustrales se pronuncien en contra de tal medida, sin sacar una nota de prensa denunciando el hecho, dice bastante de cómo están las cosas. Que se pierdan horas por la incompetencia de quien hace los horarios y no sólo porque la consejería de turno, el ministerio de turno, recorte sin miramientos, dice aún más. Lo dicho, corren malos tiempos para la lírica, pero la profe confía mucho en la épica.



Lo que mueve el mundo

3 09 2013
  • -Robert, en tu opinión, ¿qué es lo que mueve el mundo? -le preguntó Herman en cierta ocasión-. Según Nietzsche, esa oscura fuerza es el poder; para Marx, se trata de la economía; y, según Freud, es el amor. ¿Quién tiene razón, según tú? ¿Qué es lo que nos hace vivir?

  • En mayo de 1937, tras el bombardeo de Gernika, miles de niños partieron del puerto de Santurce rumbo al exilio. Entre ellos se encontraba Karmentxu, una niña de ocho años que fue acogida en Gante (Bélgica) en casa del escrito Robert Mussche. Kirmen Uribe nos acerca a la Historia a través de su prosa novelada. Entretejidos en la historia central, aparecen temas como el exilio, los estragos de la guerra, la pérdida del amigo, el amor o la experiencia de la paternidad. El libro es también un viaje. El viaje de la esperanza que supuso la partida del buque Habana de Bilbao con miles de niños en busca de una vida sin guerra. Y termina con el viaje del horror del trasatlántico Cap Arcona, donde perdería la vida Robert Mussche. La novela se basa en hechos reales, aunque el escritor ha tenido que ir tejiendo los vacíos que deja la Historia y los documentos de la época, con la memoria y el recuerdo de quienes los vivieron. Durante meses, Uribe estableció contacto con aquellos niños que salieron de Bilbao en barco y que hoy son ancianos; y pasó semanas con Carmen Mussche, la hija de Robert Mussche, quien pidió a Kirmen que escribiera no una biografía de su padre, sino una novela, un texto vivo.
  • Robert se puso en contacto con miembros de la resistencia. Trabó amistad con Maurice de Graes, Jan Everaert y Valère Billiet, Max, sobre todo con este último. Era geólogo, profesor de la Universidad de Gante. Había pasado mucho tiempo en África haciendo prospección de minerales. En los momentos de descanso le gustaba charlar con Robert.

  • -En África muere mucha gente por culpa de los diamantes -le dijo una vez, mientras sujetaba un pequeño lápiz en la mano-. Pero, al fin y al cabo, el elemento básico de un lápiz y de un diamante es el mismo, el carbono. en unas determinadas condiciones puede convertirse en joya, el mineral más duro y perdurable. Pero coge un lápiz: en cuanto lo aprietes contra la hoja blanca, se romperá. Y precisamente por eso, porque se rompe, es posible escribir con él. También en Europa, para que haya tenido que darse ciertas condiciones en este continente nuestro que creíamos tan civilizado. Al menos yo, antes que la joya, prefiero este pequeño lápiz, porque con él puedes escribir todo lo que está pasando aquí. Y eso sí que va a ser más perdurable que un diamante.

  • Esta novela fue la recomendación de lectura estival que servidora hizo, allá por junio, a los alumnos del IES Marqués de Casariego, casa a la que ¡a qué negarlo! confío poder regresar algún día. Entretanto, sigo esperando destino mientras trato de encontrar respuesta al fabuloso enigma que da pie a esta novela: ¿Qué mueve el mundo?


¡Más Mauricios!

2 09 2013
  • Como los buenos tomates empiezan a ser historia, valga el vídeo que sigue para que penséis un poco en lo que coméis, estimada muchachada. La profe tiene la gran suerte de producir buena parte de lo que come, el resto lo ponen a su disposición buenos amigos. A esos que, Son d’Casa, les debo también el vídeo.