Verde agua.

28 02 2016

También verde agua se llamaba aquel color, que para mí es aún hoy el color del amor. Marisa Madieri.

  • La Historia está hecha de pequeñas historias, las historias de aquellos que pasan por el tiempo porque el tempo nun pasa, pasamos nosoutros. La muchachada sabe de mi gusto por la literatura como fuente histórica, en cada tema acostumbro a bombardearlos con algunos títulos que pueden ayudar a comprender el pasado sin ahogarse en sesudas investigaciones, incluso despliego mis novelas gráficas por el suelo para asombro (y espero que deleite) de los presentes.  Imagino que por eso hay en este blog una categoría que lleva por título Historia novelada, categoría que por cierto tengo algo abandonada últimamente. ¡Y no! afortunadamente multiplicarse no conlleva como me decían las agoreras, no poder leer nunca más (la idea atormentaba mi deseada gravidad). Para demostrar que, aunque se puede leer menos, se puede seguir leyendo, me he metido de cabeza en el Club de Lectura de la Biblioteca Menéndez Pelayo (Castropol).

  • Y fue ahí donde me he tropezado con una novelita, el diario de Marisa Madieri, que evocando más que contando y casi sin querer, ha servido para descubrir un importante pedacito de nuestra Historia contemporánea del que no tenía ni idea. Desconozco que llevó a mis compañeros a elegir este libro cuando seleccionamos los que íbamos a leer. La profe lo eligió por el título y eso que entonces no sabía que para la autora, como para mi, verde agua es el color del amor. Pero no es Verde agua una historia de amor, que también (basta leer ese posfacio enamorado de Claudio Magris), sino una historia de vida, un pedacito de Historia por tanto. Tampoco sabíamos cuando elegimos Verde agua, que abordaba un tema de actualidad, aunque quizás (y la Historia sirve también para corroborar estas cosas) el tema de los refugiados esté, por desgracia, de moda siempre. Y lo que menos sabía servidora (y la bibliotecaria que me acompaña en esto de haberse licenciado en Historia) es que me sacaría los colores al tener que confesar que no tenía ni idea del éxodo istriano.
  • Verde agua es un diario escrito por Marisa Madieri que relata el éxodo de los italianos de Fiume (la actual ciudad croata de Rijeka), ciudad que en 1947 pasó a formar parte de los territorios de la antigua Yugoslavia. La autora vuelve a encontrar en la memoria los episodios trágicos y cómicos que marcaron su infancia, las personas con las que creció (como sus padres o la inolvidable abuela Quarantotto) y el ambiente del Silos de Trieste, un paisaje vagamente dantesco, un nocturno y humeante purgatorio, en el que vivió junto con otros refugiados hasta hacerse adulta. A medida que el relato avanza, la escritura revela una tensión entre la reapropiación del pasado y la incertidumbre frente al futuro, que desemboca en una actitud valiente y generosa ante la vida. El relato nos acerca una vez más al desgarro del exilio, con la paradoja de que en este caso es en su propio país.