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Blog de Geografía e Historia

Una capa protectora

Publicado por rocioof el 25 Noviembre 2016

La atmósfera es una cubierta gaseosa de más de 1000 kilómetros de espesor que rodea la Tierra. Sin ella, la vida en nuestro planeta no sería posible.

Como vimos ayer, la atmósfera se compone fundamentalmente de dos gases, nitrógeno y oxígeno. Además, también hay partículas sólidas en suspensión, como el polen, y gotas microscópicas de agua.

La atmósfera se divide en 5 capas, de las cuales la troposfera es en la que nos movemos y en la que tienen lugar los fenómenos del tiempo que estudiaremos en este tema. En esta animación puedes ver una explicación detallada sobre las diversas capas de la atmósfera.  A continuación, realiza en tu cuaderno las actividades 2, 3, 4 y 5 de la página 61 del libro.

La atmósfera nos protege , ya que ayuda a impedir que el planeta se caliente en exceso por el día y se enfríe demasiado por la noche (impidiendo que el calor pueda abandonar la Tierra). En la estratosfera se encuentra la capa de ozono, un gas que nos protege de las radiaciones ultravioleta del Sol, que son perjudiciales para nosotros. Sin embargo, esta capa es muy frágil: la emisión de determinados gases, fruto de la contaminación, han provocado que la capa de ozono cada vez sea más fina, por lo que en algunos lugares los rayos ultravioleta pueden alcanzar la superficie terrestre. Leed este enlace para tener más información y responde en tu cuaderno a las siguientes preguntas:

  1. ¿Cuáles son los gases que más dañan a la capa de ozono?
  2. ¿En dónde encontramos presentes estos gases perjudiciales para el ozono?
  3. ¿Qué consecuencias tiene la disminución de la capa de ozono?
  4. ¿Qué podemos hacer para reducir la emisión de estos gases?

Después, realiza este test interactivo.

 Radiación y temperatura. 

Como sabéis, la mayor parte de la energía que permite nuestro planeta procede del Sol. Es necesaria para la vida, pero también tiene sus riesgos, por eso es tan importante la barrera protectora que forma la atmósfera.

La radiación solar es buena y necesaria para los seres vivos, pero sin la protección de la capa de ozono aumentarían las enfermedades cutáneas y oculares, y muchos animales y plantas morirían por la excesiva radiación. La radiación solar llega de diferentes maneras según el lugar de la Tierra y el momento del año en que nos encontremos. Por eso, los seres humanos se han ido adaptando según la zona del planeta en la que habitan.  El bronceado de la piel es una reacción de defensa del cuerpo contra los rayos ultravioleta, aunque no los detiene totalmente. Las personas que viven en zonas muy soleadas tienden a tener la piel más oscura, porque la población ha ido adaptándose a siglos de gran intensidad solar. En cambio, las personas que viven en zonas con poca insolación, como Noruega o Finlandia, suelen tener la piel y los ojos claros, puesto que no necesitan esa protección. La clasificación de los diversos tipos de piel según su resistencia al Sol se llaman fototipos.

Por eso, las personas con fototipos muy bajos tienen mucho más riesgo de quemarse y deben ser especialmente cuidadosos con el Sol: la probabilidad de desarrollar un cáncer de piel si no se protegen es mucho mayor en estas personas. Y tú, ¿te has quemado alguna vez? Haz en tu cuaderno la actividad 3 de la página 63 para determinar tu fototipo de piel.

La radiación solar tiene otra consecuencia: el calentamiento del aire. Es lo que llamamos temperatura atmosférica. Para calentar el aire, los rayos de Sol necesitan tocar la superficie terrestre para convertirse en calor, ya que hasta entonces sólo son rayos de luz que atraviesan el aire sin calentarlo.  Así, es la superficie terrestre la que calienta el aire (por eso en las capas superiores de la atmósfera hace mucho más frío). Según en la zona de la Tierra en qué vivamos y la época del año, los rayos del Sol incidirán de manera más o menos directa, y por ello tendremos más calor o más frío. En esta animación puedes ver como se reduce la incidencia desde el Ecuador a los polos. Para  medir la temperatura atmosférica utilizamos un aparato llamado termómetro. Lee lo que pone sobre él en la página 62 de tu libro y realiza el  ejercicio 5 de la página 63.

En el siguiente mapa puedes ver las temperaturas medias anuales de las distintas zonas de la Tierra, utilizando unas líneas llamadas isotermas (unen puntos con la misma temperatura):

Responde a las preguntas observando el mapa:

  1. ¿Dónde se registran las temperaturas más cálidas? ¿Y las más frías?
  2. ¿Podrías explicar con tus palabras por qué?

Humedad del aire y precipitaciones. 

Pasemos al siguiente elemento: las precipitaciones. La humedad es la cantidad de vapor de agua que hay en el aire. Esa cantidad depende de la temperatura del aire: el aire caliente admite más humedad (hay más evaporación).

La cantidad de humedad del aire se mide con un aparato llamado higrómetro.  Cuando marca el 100% significa que el aire tiene el máximo de humedad y no puede admitir más. En esta página, podéis ver un mapa con la humedad media de cada zona de España. Responde a las preguntas: según este mapa, ¿cuál es la humedad media de Gijón? ¿Es Asturias una región muy húmeda o poco húmeda?

A continuación, haz en tu cuaderno la actividad 5 de la página 65.

En el tema anterior habíamos visto como el vapor de agua, al condensarse, volvía a su estado líquido en forma de pequeñas gotas formando nubes. Esas gotas de agua son tan pequeñas que pueden seguir en el aire. Si hace frío, pueden convertirse en cristales de hielo microscópicos. Sin embargo, cuando a esas gotas se unen otras, poco a poco se van haciendo más grandes y pesando más. Cuando eso ocurre, se producen las precipitaciones en forma de agua, es decir, la lluvia. La cantidad de lluvia caída se mide con un aparato llamado pluviómetro.

La lluvia es la forma más común, pero también hay precipitaciones en forma de:

  • Nieve: cuando la temperatura de las capas de aire es muy baja y los cristales de hielo de las nubes no se funden, sino que se unen unos a otros.
  • Granizo:  cuando los cristales de hielo de las nubes son arrastrados por las corrientes de aire hacia arriba, haciéndose cada vez más grandes. Luego el peso los arrastra de nuevo hacia el suelo.

En esta animación os lo explican con más detalle y aquí os dejo dos enlaces más:

Éstas son las fundamentales, pero hay otras maneras en que puede precipitarse el agua de la atmósfera. Lee y haz en tu cuaderno las actividades 2 y 3 de la página 65 para descubrirlas.

Para terminar puedes hacer este test interactivo.  Aparecen más cosas que en vuestro libro, pero os puede servir como base para investigar más si tenéis curiosidad.

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