Artículos de Mayo 2007

Sobre el fracaso escolar

Fecha Viernes, 25 Mayo 2007

Fracaso escolar, ¿quién fracasa realmente?

¿En qué medida está el fracaso escolar relacionado con la exclusión social? ¿Tiene que ver la etnia o el rango socioeconómico con las malas notas? Los expertos advierten: el mapa del fracaso escolar coincide con el de la pobreza. 
Aida Sánchez /Redacción (23/05/2007)


El fracaso escolar no es solamente un problema educativo, sino también social. Dentro del Año Internacional por la Igualdad de Oportunidades, que se celebra en 2007, diversas iniciativas, como la Conferencia Internacional sobre Igualdad de Oportunidades y Retos en la Educación, celebrada recientemente en Alemania, se han puesto en marcha para tratar de dar respuesta a un problema que nos afecta y que no nos resulta ajeno. España se encuentra en los primeros puestos en cuanto a datos de absentismo, abandono y repeticiones de curso en las escuelas y los mayores afectados por estas cifras negativas son los niños y las niñas pertenecientes a minorías. Aunque el fracaso escolar puede afectar a cualquiera, lo cierto es que el abandono de los libros y los resultados negativos en la educación inciden especialmente en las etnias que sufren exclusión y se ceban con los escolares de determinados rangos socioeconómicos, sobre todo los más bajos, tal como apuntan los recientes informes elaborados por la UNESCO , la OEI ,y el MEC.Y es que tal como explican psicólogos y especialistas en educación, el medio familiar en que nace y crece un niño determina unas características económicas y culturales que pueden limitar o favorecer su desarrollo personal y educativo.Los expertos coinciden en asegurar que pertenecer a familias monoparentales, inmigrantes o de bajo rango económico son las nuevas variables presentes en el abandono escolar prematuro. Según expone un grupo de profesores del Instituto de Estudios Educativos y Sociales, en un documento presentado en Potsdam (Alemania) en el marco de la conferencia internacional ‘Equality in Educational Opportunities-a Challenge for Education Law and Education Policy in Europe’, celebrada este mes de mayo, el nivel de estudios y la situación laboral de la familia, los recursos educativos disponibles, el clima de estudio del hogar y el seguimiento que padres, madres y escuela prestan al alumno son otras de las variables que afectan a los estudiantes en riesgo de fracaso escolar.

“Los niños de colectivos minoritarios, además de desventaja social y económica, pueden sufrir discriminaciones”

¿Quién fracasa realmente?

Tal y como explica Rosa María Rodríguez Izquierdo, profesora de la Universidad Pablo Olavide, en su estudio ‘Éxito y fracaso escolar en contextos socioculturales interculturales’, evidentemente, el inferior rendimiento de los niños y niñas de grupos minoritarios no se debe a su pertenencia a una u otra etnia en particular, sino al ajuste cultural y/o lingüístico que tienen que realizar para adaptarse al sistema escolar y a otros obstáculos como determinadas actitudes del profesorado, de la comunidad escolar o a los contenidos de los libros de texto que les discriminan y les impiden la plena integración en el ambiente escolar.

Rodríguez Izquierdo valora, además, negativamente que los colectivos minoritarios se vean mayoritariamente escolarizados en centros y en contextos socioculturalmente desaventajados, donde abundan el fracaso escolar y los conflictos socioafectivos.

Comunidad gitana

El tópico de los malos resultados en la educación ha perseguido durante décadas a la comunidad gitana. Hasta hace pocos años la propia cultura gitana estaba muy ligada a creencias como la que consideraba que el mejor lugar para educar a los hijos pequeños era el hogar, pero hoy está concepción está cambiando y, según datos ofrecidos por la Fundación Secretariado Gitano, en los últimos años se ha dado un significativo avance en la escolarización de los niños de esta etnia.

El estudio, llevado a cabo en colaboración con el Centro de Investigación y Documentación Educativa (CIDE) del Ministerio de Educación y Cultura, UNICEF y Caja Sur, revela que se ha incrementando el nivel de concienciación de los padres en el proceso educativo de sus hijos. Hace veinte años la asistencia regular de niños gitanos a la escuela era de tan sólo un 30 ó 40 por ciento, mientras que en la actualidad la escolarización en España alcanza porcentajes muy altos, casi al 100 por ciento de esta población.

A pesar de todo, todavía se encuentran diferencias tanto en la recepción de las escuelas, como en la respuesta de las familias gitanas, que se traduce en un elevado nivel del fracaso escolar. Tal y como explica Francisco Escudero, coordinador de la Asociación Gitana de Castellón, “Los niños gitanos ya tienen muy claro lo de ir al colegio, aunque no lo tienen tan claro a la hora de estudiar para obtener un título”.

Luchar contra la exclusión para combatir el fracaso

Un estudio realizado por el ex secretario de Estado de Educación y catedrático de Psicología Evolutiva de la UNED, Alvaro Marchesi, destaca la importancia de cuidar el bienestar emocional de los alumnos como medida preventiva. Para el catedrático, la lucha contra el naufragio en la escuela supone la puesta en marcha de programas globales e integrados que tengan en cuenta las dimensiones sociales, familiares y educativas de los alumnos, pero también propone una serie de medidas sencillas para mejorar el nivel de rendimiento académico de los estudiantes, como dedicar una hora diaria de lectura en el aula, abrir las bibliotecas de los centros por las tardes, y reforzar el aprendizaje en grupos pequeños para los alumnos que se retrasan.

¿Qué PueDo HaCer yo?


Puedes colaborar con entidades que llevan a cabo programas contra el fracaso escolar de niños y adolescentes.También puedes participar en proyectos que hacen de puente entre jóvenes y recursos sociales como Integralia en Cádiz.Más información:‘¿Qué sera de nosotros los malos alumnos?’, obra del catedrático Alvaro Marchesi en la que profundiza en las causas y consecuencias del fracaso escolar.

Año Internacional de la Igualdad de Oportunidades

Informe de la Unesco sobre la relación entre pobreza y fracaso escolar.

Informe de la Organización de Estados Iberoamericanos sobre la promoción de la educación y la lucha contra el fracaso escolar.

Cifras y Datos del Ministerio de Educación y Ciencia sobre la situación de la educación en España.

Informe ‘Éxito y fracaso escolar en contextos socioculturales interculturales’ de Rosa María Rodríguez Izquierdo.

Consulta otras noticias sobre exclusión social publicadas por Canal Solidario.

Canal Solidario-OneWorld 2007

, sino también social. Dentro del Año Internacional por la Igualdad de Oportunidades, que se celebra en 2007, diversas iniciativas, como la Conferencia Internacional sobre Igualdad de Oportunidades y Retos en la Educación, celebrada recientemente en Alemania, se han puesto en marcha para tratar de dar respuesta a un problema que nos afecta y que no nos resulta ajeno. España se encuentra en los primeros puestos en cuanto a datos de absentismo, abandono y repeticiones de curso en las escuelas y los mayores afectados por estas cifras negativas son los niños y las niñas pertenecientes a minorías.

Aunque el fracaso escolar puede afectar a cualquiera, lo cierto es que el abandono de los libros y los resultados negativos en la educación inciden especialmente en las etnias que sufren exclusión y se ceban con los escolares de determinados rangos socioeconómicos, sobre todo los más bajos, tal como apuntan los recientes informes elaborados por la UNESCO , la OEI ,y el MEC.Y es que tal como explican psicólogos y especialistas en educación, el medio familiar en que nace y crece un niño determina unas características económicas y culturales que pueden limitar o favorecer su desarrollo personal y educativo.

Los expertos coinciden en asegurar que pertenecer a familias monoparentales, inmigrantes o de bajo rango económico son las nuevas variables presentes en el abandono escolar prematuro. Según expone un grupo de profesores del Instituto de Estudios Educativos y Sociales, en un documento presentado en Potsdam (Alemania) en el marco de la conferencia internacional ‘Equality in Educational Opportunities-a Challenge for Education Law and Education Policy in Europe’, celebrada este mes de mayo, el nivel de estudios y la situación laboral de la familia, los recursos educativos disponibles, el clima de estudio del hogar y el seguimiento que padres, madres y escuela prestan al alumno son otras de las variables que afectan a los estudiantes en riesgo de fracaso escolar.

“Los niños de colectivos minoritarios, además de desventaja social y económica, pueden sufrir discriminaciones”

¿Quién fracasa realmente?

Tal y como explica Rosa María Rodríguez Izquierdo, profesora de la Universidad Pablo Olavide, en su estudio ‘Éxito y fracaso escolar en contextos socioculturales interculturales’, evidentemente, el inferior rendimiento de los niños y niñas de grupos minoritarios no se debe a su pertenencia a una u otra etnia en particular, sino al ajuste cultural y/o lingüístico que tienen que realizar para adaptarse al sistema escolar y a otros obstáculos como determinadas actitudes del profesorado, de la comunidad escolar o a los contenidos de los libros de texto que les discriminan y les impiden la plena integración en el ambiente escolar.

Rodríguez Izquierdo valora, además, negativamente que los colectivos minoritarios se vean mayoritariamente escolarizados en centros y en contextos socioculturalmente desaventajados, donde abundan el fracaso escolar y los conflictos socioafectivos.

Comunidad gitana

El tópico de los malos resultados en la educación ha perseguido durante décadas a la comunidad gitana. Hasta hace pocos años la propia cultura gitana estaba muy ligada a creencias como la que consideraba que el mejor lugar para educar a los hijos pequeños era el hogar, pero hoy está concepción está cambiando y, según datos ofrecidos por la Fundación Secretariado Gitano, en los últimos años se ha dado un significativo avance en la escolarización de los niños de esta etnia.

El estudio, llevado a cabo en colaboración con el Centro de Investigación y Documentación Educativa (CIDE) del Ministerio de Educación y Cultura, UNICEF y Caja Sur, revela que se ha incrementando el nivel de concienciación de los padres en el proceso educativo de sus hijos. Hace veinte años la asistencia regular de niños gitanos a la escuela era de tan sólo un 30 ó 40 por ciento, mientras que en la actualidad la escolarización en España alcanza porcentajes muy altos, casi al 100 por ciento de esta población.

A pesar de todo, todavía se encuentran diferencias tanto en la recepción de las escuelas, como en la respuesta de las familias gitanas, que se traduce en un elevado nivel del fracaso escolar. Tal y como explica Francisco Escudero, coordinador de la Asociación Gitana de Castellón, “Los niños gitanos ya tienen muy claro lo de ir al colegio, aunque no lo tienen tan claro a la hora de estudiar para obtener un título”.

Luchar contra la exclusión para combatir el fracaso

Un estudio realizado por el ex secretario de Estado de Educación y catedrático de Psicología Evolutiva de la UNED, Alvaro Marchesi, destaca la importancia de cuidar el bienestar emocional de los alumnos como medida preventiva. Para el catedrático, la lucha contra el naufragio en la escuela supone la puesta en marcha de programas globales e integrados que tengan en cuenta las dimensiones sociales, familiares y educativas de los alumnos, pero también propone una serie de medidas sencillas para mejorar el nivel de rendimiento académico de los estudiantes, como dedicar una hora diaria de lectura en el aula, abrir las bibliotecas de los centros por las tardes, y reforzar el aprendizaje en grupos pequeños para los alumnos que se retrasan.

¿Qué PueDo HaCer yo?


Puedes colaborar con entidades que llevan a cabo programas contra el fracaso escolar de niños y adolescentes.También puedes participar en proyectos que hacen de puente entre jóvenes y recursos sociales como Integralia en Cádiz.Más información:‘¿Qué sera de nosotros los malos alumnos?’, obra del catedrático Alvaro Marchesi en la que profundiza en las causas y consecuencias del fracaso escolar.

Año Internacional de la Igualdad de Oportunidades

Informe de la Unesco sobre la relación entre pobreza y fracaso escolar.

Informe de la Organización de Estados Iberoamericanos sobre la promoción de la educación y la lucha contra el fracaso escolar.

Cifras y Datos del Ministerio de Educación y Ciencia sobre la situación de la educación en España.

Informe ‘Éxito y fracaso escolar en contextos socioculturales interculturales’ de Rosa María Rodríguez Izquierdo.

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informe de la comisión europea sobre la exclusión social 2001

Fecha Martes, 8 Mayo 2007

Exclusión social: la Comisión da el primer paso hacia una estrategia comunitaria contra la pobreza


La Comisión ha dado hoy un paso importante en la lucha contra la pobreza y la exclusión social al aprobar, por vez primera, un informe en el que analiza las políticas de integración social de los Gobiernos. Este informe refleja el compromiso de
la Comisión, de acuerdo con los objetivos de Lisboa, de impulsar la cohesión social en Europa, por el propio interés de esa cohesión pero también como factor de competitividad económica. Ahora, la Comisión y el Consejo deben llegar a un acuerdo sobre el informe, que será presentado al Consejo de Europa en diciembre de este año. En él se describe, a través de una base común de indicadores sociales, la situación actual y los retos de las políticas para erradicar la pobreza y la exclusión social en
la UE, y se documenta un amplio abanico de acciones aplicadas por los Estados miembros. El informe será el punto de partida para reforzar las políticas y los programas en el conjunto de la UE mediante una cooperación entre los Estados miembros, especialmente en forma de intercambio de buenas prácticas. Un programa de cinco años, con un presupuesto de 75 millones de euros, acordado el 18 de septiembre entre el Consejo Europeo, el Parlamento y la Comisión, estimulará esta cooperación.

Anna Diamantopoulou, Comisaria europea de Empleo y Asuntos Sociales, ha declarado en la presentación del informe: «La exclusión social es un problema humano. ¿Cómo no iba a serlo cuando 60 millones de personas en la UE viven actualmente en la pobreza o bajo su amenaza? Pero es también una cuestión económica y de gobernanza. Económica porque sólo una Europa cohesionada puede aprovechar los importantes recursos de capital humano y de cualificaciones actualmente desperdiciados, y de ‘gobernanza’ porque aún predomina ampliamente la opinión de que la UE vela más por los intereses de las grandes empresas que por los de los ciudadanos de a pie. Este informe supone un paso importante porque demuestra que la UE tiene la voluntad política colectiva de actuar no sólo en el ámbito económico sino en el de la lucha contra la pobreza y la exclusión social.» El informe está basado en un análisis de los «planes nacionales de acción» contra la pobreza y la exclusión social que los Estados miembros han elaborado este año por primera vez, inaugurando un procedimiento que deberán repetir cada dos años. Confirma que la lucha contra la pobreza y la exclusión social sigue siendo un reto importante para la UE. El 18 % de la población de
la UE, esto es, 60 millones de personas, viven bajo la amenaza de la pobreza, y aproximadamente la mitad son pobres de larga duración. Los niños y los jóvenes, los ancianos, los desempleados y las familias monoparentales corren un riesgo de pobreza especialmente alto. La tasa de pobreza relativa —que representa a las personas que viven con ingresos inferiores al 60 % del ingreso medio nacional— varía considerablemente entre los Estados miembros y oscila entre un 8 % en Dinamarca y un 23 % en Portugal.

Factores de riesgo

En el informe se identifica una serie de factores de riesgo graves que aumentan el peligro de pobreza. Cabe mencionar los siguientes: el desempleo de larga duración; los ingresos bajos durante un periodo largo; el empleo de baja calidad; la falta de cualificaciones y el abandono escolar prematuro; las discapacidades; los problemas de salud; el abuso de drogas y alcohol; las regiones con múltiples carencias; la ausencia de hogar o la precariedad de la vivienda; la inmigración; el origen étnico y el riesgo de racismo y discriminación racial.

Nuevos riesgos

En el informe se advierte de que, aunque algunos de los principales cambios estructurales de la sociedad benefician a la mayoría de las personas, pueden entrañar nuevos riesgos de pobreza y exclusión social para grupos especialmente vulnerables si no se adoptan las medidas políticas adecuadas. Se hace alusión a los cambios del mercado de trabajo como consecuencia de la globalización y el rápido desarrollo de la sociedad basada en el conocimiento y de las tecnologías de la información y la comunicación, los cambios demográficos por el aumento de la longevidad y el descenso de la natalidad, una creciente evolución hacia la diversidad étnica, cultural y religiosa como consecuencia del incremento de las migraciones internacionales y de la movilidad dentro de la UE, los cambios en las estructuras familiares por el aumento de las separaciones familiares y la desinstitucionalización de la vida familiar, y la evolución de los roles del hombre y la mujer.

Ocho retos fundamentales

En el informe se identifican ocho retos fundamentales que la mayoría de los Estados miembros están acometiendo en mayor o menor medida. Se trata de los siguientes:

-       desarrollar un mercado de trabajo integrador y promover el empleo como derecho y oportunidad para todos;

-       garantizar ingresos y recursos adecuados para vivir dignamente;

-       buscar soluciones a las carencias educativas;

-       preservar la solidaridad familiar y proteger los derechos de los niños;

-       garantizar viviendas adecuadas para todos;

-       garantizar la igualdad de acceso a servicios públicos de alta calidad e invertir en ellos (en los sectores de la salud, el transporte, lo social, los cuidados, la cultura, el ocio, la justicia);

-       mejorar la oferta de servicios;

-       regenerar las zonas con carencias múltiples.

En el informe se indica que todos los Estados miembros han expuesto las características principales de sus políticas de acuerdo con los cuatro objetivos comunes acordados en el Consejo Europeo de Niza: facilitar el acceso a los recursos, los derechos, los bienes y los servicios; prevenir los riesgos de exclusión; ayudar a los más vulnerables; movilizar a todos los agentes pertinentes. No obstante, el trabajo de desarrollo de un planteamiento estratégico e integrado de lucha contra la pobreza y la exclusión social, que incluye el establecimiento de objetivos a corto y medio plazo, varía considerablemente entre los distintos Estados miembros.
El informe aprobado por la Comisión destaca como buenos ejemplos de   planteamiento estratégico los planes de acción nacionales de los Países Bajos, Dinamarca y Francia.

Indicadores

El Consejo Europeo de Niza definió objetivos adecuados en el ámbito de la lucha contra la pobreza y la exclusión social, e instó a los Estados miembros y a la Comisión a que desarrollaran indicadores comunes. Se ha trabajado con celeridad y se prevé que antes de finales de año, a tiempo para
la Cumbre de Laeken, estará lista una primera serie de indicadores sobre integración social acordados y definidos conjuntamente.
Es esencial disponer de una base común de indicadores sociales para poder evaluar los progresos realizados en este complejo campo. El trabajo que está realizando el subgrupo sobre indicadores del Comité de protección social parte de una serie de indicadores sociales utilizados en el informe de la Comisión al Consejo de Estocolmo para centrarse más concretamente en:

-       La definición del concepto de pobreza de ingresos relativa, para elaborar una serie de indicadores comunes que cubran los aspectos fundamentales de pobreza monetaria, como el nivel, la persistencia, la profundidad, los cambios en el tiempo, así como los desgloses por sexo, edad, tipo de familia y ocupación.

-       El aspecto pluridimensional de la pobreza, para complementar la medición basada en los ingresos con indicadores fundamentales en los ámbitos del empleo, la vivienda, la salud y la educación, áreas a las que los Estados miembros han dedicado una atención especial en sus planes nacionales de acción contra la pobreza y la exclusión social.

Ante la compleja naturaleza de los problemas y la diversidad de las prácticas y los planteamientos analíticos entre los Estados miembros, es justo reconocer que el trabajo ha progresado de manera satisfactoria. Se ha llegado ya a un consenso en torno a 14 indicadores sobre la pobreza monetaria relativa, la salud y el empleo, y se han determinado varias cuestiones en las que se trabajará de manera prioritaria.
La Comisión ha apoyado activamente el trabajo del subgrupo sobre indicadores y, en su primer proyecto de informe sobre integración social, ha utilizado indicadores que ya son objeto de un acuerdo preliminar.
El informe intermedio presentado al Consejo el 8 de octubre expone los principales puntos sobre los que se ha llegado a un consenso. El informe final del subgrupo sobre indicadores será presentado al Comité de protección social el 18 de octubre de 2001. Incluirá un resumen, así como la lista de indicadores acordados en el ámbito de la pobreza y la exclusión social que será sometida a la aprobación del Consejo en diciembre, a tiempo para la Cumbre de Laeken.Se prevé implicar a otros agentes clave de la lucha contra la pobreza y la exclusión social (los interlocutores sociales y los representantes de la sociedad civil) en el debate de los indicadores sobre integración social.

La «barrera digital»

Las tecnologías de la información y los servicios en línea ofrecen importantes recursos para superar las barreras tradicionales que excluyen a las personas más desfavorecidas de nuestra sociedad. Las nuevas tecnologías pueden servir para difundir conocimientos de manera más creativa e igual. Asimismo, permiten un acceso más rápido y fácil a los servicios públicos.
Los conocimientos en el ámbito digital constituyen una baza para aprovechar las oportunidades de empleo de la sociedad del conocimiento.En un informe reciente elaborado por los servicios de la Comisión, junto con un grupo de trabajo alto nivel, se señala una larga serie de buenas prácticas para aprovechar esas oportunidades. Pero según los datos del eurobarómetro presentados en este informe, peduran enormes diferencias en el acceso a las TIC y el conocimiento de las mismas, y la exclusión digital se resiente cada vez más como un barrera real en la vida de algunas personas.
La Comisaria Diamantopoulou ha declarado a este respecto: «Nuestro reto es doble. Por un lado, debemos aprovechar plenamente el potencial de las nuevas tecnologías para combatir y prevenir la exclusión social. Por otro, debemos garantizar que todos los europeos se benefician plenamente de las ventajas económicas y sociales que ofrece la sociedad del conocimiento. De ahí que la política de empleo y la política social sean dos elementos destacados del esfuerzo de la Unión Europea para impulsar la economía basada en el conocimiento.»

Contexto

Los artículos 136 y 137 del Tratado de Amsterdam, que entró en vigor en 1999, disponen que la lucha contra la exclusión social deberá ser uno de los objetivos de la política social de
la UE. En la Cumbre de Lisboa de 2000 se acordó adoptar medidas contundentes para erradicar la pobreza de aquí a 2010. Se acordó también que la cooperación en este ámbito debería basarse en un «método de cooperación abierto» (objetivos comunes, planes nacionales de acción, informe conjunto de la Comisión y el Consejo). En
la Cumbre de Gotemburgo de este año se animó también a los países candidatos a aprovechar la experiencia de los Estados miembros presentada en este informe conjunto.
Informe sobre la integración social:  http://europa.eu.int/comm/employment_social/soc-prot/soci-incl/index.en.htmInforme e-Inclusion: http://europa.eu.int/comm/employment_social/soc-dial/info_soc/esdis/documents.htm

El abandono escolar se ha reducido en 130.000 jóvenes en sólo dos cursos

Fecha Martes, 8 Mayo 2007

El número de jóvenes que abandonan la educación después de los 16 años se ha reducido en unos 130.000 en los últimos dos cursos académicos. El dato refleja un cambio de tendencia que, según el Gobierno, irá consolidándose. El abandono escolar es uno de los cinco indicadores más importantes para medir la salud del sistema educativo, según la UE. En 2004, el 31,7% de los estudiantes españoles abandonaron la educación tras cursar la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), ahora son el 29,9%. Los programas de apoyo y refuerzo escolar y el aumento de las becas han promovido este cambio.

Si en 2004 más de 1.260.000 jóvenes dejaron de estudiar antes de terminar el bachillerato o ni siquiera llegaron a él, en 2006 esta cifra se ha reducido a 1.130.000, es decir, unos 130.000 menos, según la Encuesta de Población Activa. Disminuye el abandono escolar en España, un problema que se había convertido en creciente entre 2000 a 2004, años en los que se pasó de un 29,1% de población de entre 18 y 24 años que no seguía estudiando tras la ESO a un 31,7%.

“Se está consolidando la tendencia a la baja del abandono escolar prematuro. Sin embargo, estos datos siguen siendo preocupantes y hay que seguir trabajando para llegar a la media europea”, declaró ayer Mercedes Cabrera, ministra de Educación y Ciencia, durante la presentación de los resultados del Plan de Refuerzo, Orientación y Apoyo (PROA), destinado a mejorar las perspectivas escolares de los alumnos con dificultades. España sigue teniendo una de las tasas más altas de abandono escolar comparada con la media europea, que en 2005 se situaba en un 15,2%.

El abandono escolar prematuro es uno de cinco puntos de referencia que la UE utiliza para medir los progresos en el ámbito de la educación y para potenciar el desarrollo de un país. El nivel de formación de la población joven, el número de graduados en ciencia y tecnología, el porcentaje de población de entre 25 y 64 años que participa en programas de formación permanente y el gasto público total en educación en relación al PIB, son los otros cuatro. Dentro de estos objetivos, la UE se ha propuesto para 2010 que le 85% de los jóvenes comunitarios acabe los estudios secundarios postobligatorios -bachillerato, formación profesional o programas equivalentes.

Hay diversos motivos que explican este cambio de tendencia en el abandono escolar, según fuentes del Ministerio de Educación. Uno de ellos es la puesta en marcha del programa PROA en cientos de centros de toda España desde 2004, para ayudar tanto a los alumnos con dificultades para aprender como a los que necesitan apoyo de técnicas de estudio. Este programa está funcionando actualmente en 1.165 centros de primaria y secundaria de toda España, una cifra que alcanzará los 2.500 el próximo curso, con un presupuesto de más de 97 millones de euros, financiados al 50% entre la Comunidad Autónoma y el ministerio.

Otro factor que ha influido en que haya menos abandono escolar es el incremento de las becas, especialmente de las llamadas compensatorias, una especie de beca salario que se da a los alumnos de familias más desfavorecidas para motivarles a no dejar los estudios. También han influido los planes puesto en marcha por las comunidades autónomas en muchos de sus institutos para incentivar a los estudiantes a que obtengan el título de la ESO y sigan estudiando.

“Es importantísimo también el cambio en el discurso político, el hecho de que se fomente y se enfatice la importancia de la educación. El mensaje social de que educarse y educarse el máximo tiempo posible vale la pena”, dicen fuentes del ministerio. “Es vital también buscar caminos de ida y vuelta, dar la posibilidad a los que han dejado de estudiar que puedan volver”, sigue. Las dos leyes que ha aprobado el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, la Ley Orgánica de Educación (LOE) y la Ley Orgánica de Universidad (LOU) incluyen medidas que permiten circular por el sistema educativo de una manera más flexible saliéndose de él y volviendo en cualquier momento de la vida.

MÁS ASISTENCIA A CLASE

La proporción de alumnos que dejan de estudiar tras la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) ha bajado del 31,7% al 29,9% en dos años.

Los programas de refuerzo y el aumento de las becas consiguen que más estudiantes sigan su formación.

El abandono escolar tras la ESO sigue siendo casi el doble que la media europea, donde está en el 15,2%.