Artículos de Febrero 2007

FORO SOCIAL MUNDIAL

Viernes, 2 Febrero 2007

 Por su amplia convocatoria y su carácter
plural, el Foro Social Mundial sigue siendo el más significativo espacio
de desarrollo de pensamiento, ideas y construcción de alternativas
frente al neoliberalismo. Las mil doscientas actividades que conformaron
la agenda de su VII edición, realizada en Nairobi (Kenia) del 20 al 25
de enero pasado, dan cuenta de la vitalidad fraguada por su innovadora
propuesta, que tiene como columna vertebral presencias de proceso:
movimientos, redes, campañas, intelectuales, que han marcado la
sustancia de sus contenidos y dinámicas, y que en esta ocasión plasmaron
la oportunidad de mirar al mundo desde África, un continente rico en
iniciativas sociales y políticas, a la vez que acorralado al extremo por
las incongruencias del modelo.

Sin duda, el aporte político de este último Foro es justamente haber
abierto la oportunidad de pensar en las luchas mundiales desde un
continente en ebullición, que cuenta con un bagaje significativo de
conquistas recientes: las independencias coloniales registradas en el
último medio siglo, la abolición del apartheid en Sudáfrica signada en
1990, los intentos de construcción de socialismos en Angola y
Mozambique, entre otros. Y que cuenta también con interesantes
precedentes generados por movimientos nuevos, como por ejemplo la
victoria histórica de una iniciativa en defensa de la libre importación
y el acceso a medicamentos genéricos para el VIH-SIDA.

El Foro de Nairobi permitió también que se ampliara el espectro de redes
y organizaciones que establecen y fortalecen nexos entre ellas, que se
definieran nuevos puntos de agenda común, e incluso que se editaran
innovadoras iniciativas solidarias, como lo expresa el lanzamiento de la
Campaña Global por la Reforma Agraria en África, realizado por la Vía
Campesina y otros. Motivó además a pensar en las interrelaciones entre
continentes.

No obstante, como parte de un proceso en evolución, este último Foro fue
también el escenario en el que se transparentaron algunas tendencias
críticas pre-existentes y se añadieron otras nuevas. Así, se han
señalado aspectos como la comercialización del Foro y la tercerización
de los servicios, la innegable ‘onegeización’, su alejamiento de la
participación popular, la entrometida seguridad policial, la
sobredimensionada presencia de las iglesias cristianas, y otros asuntos
análogos, descritos ampliamente por los medios que cubrieron el evento.

Desde sus inicios, el Foro se levantó como un espacio de convergencia
para luchar contra el neoliberalismo, lo más amplio que se pueda
imaginar. Su pluralismo, diversidad y transversalidad de género son
elementos constitutivos; su carácter de ágora para el intercambio de
ideas y propuestas, constituyen su sustancia; su esencia participativa
es el motor de su propuesta de construcción de alternativas. Pero para
que esto mantenga su sentido, no puede limitarse a la realización de
eventos desconectados entre sí, y cada vez rediseñados como un
experimento nuevo. Es tiempo, entonces, de abonar en la idea de proceso,
haciendo que el acumulado obtenido hasta ahora sirva de plataforma
amplia para las nuevas iniciativas, y siga aportando a la construcción
de un actor social y político plural, que encamine cambios de fondo y
alternativas al modelo.

Algunas de las temáticas que destacaron en el Foro

Si bien por la amplitud de la agenda es impracticable lanzar una mirada
al conjunto de problemáticas abordadas, señalaremos algunas que
resaltaron por su carácter novedoso o de amplitud.

La principal innovación temática del Foro de Nairobi, radica sin duda en
el abordaje amplio de la problemática del VIH-SIDA y la visibilidad de
distintas cuestiones socio-económicas relativas a la extensa progresión
de esta afección, que padecen unos 39.5 millones de personas en el
mundo, de las cuales las dos terceras partes están en África
Subsahariana. Por eso mismo, las más importantes iniciativas, propuestas
y movilizaciones relacionadas con la pandemia provienen de este
continente, que ha contribuido copiosamente al establecimiento de
interrelaciones entre la expansión de esta enfermedad y la pobreza, como
también al análisis del impacto de las políticas neoliberales en dicho
fenómeno.

En ese sentido, la puesta en evidencia de la magnitud del problema, de
sus engranajes macro-económicos y humanos, invalidaron por sí solas las
conservadoras campañas por la abstinencia sexual, que se hicieron
visibles por primera vez en el Foro.

En otro rango de problemáticas, la Deuda externa fue una de importante
destaque y convocatoria, con el aporte novedoso de asociarla a la
demanda de reparaciones por daños causados a los países, pues como
señaló Camille Chalmers, de Jubileo Sur,”lo básico es reconocer que la
deuda actual es el resultado de todo un proceso histórico de saqueo, de
destrucción ecológica, física y social, y que hay una enorme deuda del
Norte hacia el Sur”. Por eso, se articularán campañas próximas en torno
a tres palabras clave: repudio, restitución y reparaciones.

Más de 40 organizaciones y redes continentales de África, América Latina
y Asia, y mundiales, participaron en una asamblea para concertar
posiciones y fortalecer la coordinación entre movimientos, en ella
renovaron su rechazo a las nuevas fórmulas de solución propuestas por
las Instituciones Financieras Internacionales, que siguen propugnando
las mismas políticas de ajuste; acordaron alentar a los gobiernos del
Sur a entrar en un proceso de repudio y de apoyarlos en esa gestión.

La prioridad acordada por la Vía Campesina y otras organizaciones a las
cuestiones de la Reforma Agraria y la Soberanía Alimentaria, tuvo
significativa repercusión en el Foro. El lanzamiento de la Campaña
Global por la Reforma Agraria en África, realizada en este marco,
constituye un aporte significativo del movimiento campesino a la
resolución de uno de los mayores problemas de ese continente y de la
humanidad, como es el hambre. Pues mientras progresa la concentración de
la propiedad de la tierra y recursos naturales -tales como el agua-, el
avance de la pobreza en las zonas rurales registra índices sin
precedentes: el 75% de pobres del mundo se concentran allí.

Las políticas relativas a la tierra y el desarrollo rural, como aquellas
del Banco Mundial que preconizan la liberalización de la tierra, la
expansión de la agricultura comercial, el avance de los cultivos
transgénicos, y otros, fueron señaladas como las más poderosas amenazas
para la vida campesina y sus principios de sustentabilidad.

Igualmente, la Soberanía Alimentaria, propuesta relacionada con el
derecho de los pueblos a decidir sobre sus políticas agrícolas y
alimenticias, tuvo gran relevancia no sólo por exponerse en el
continente con los mayores índices de hambre y desnutrición, sino por
ser uno de tradición agrícola y de autosustento, menoscabada ahora por
la imposición de políticas y prácticas mercantiles, y amenazada aún más
por el avance de tratados de libre comercio como son los Acuerdos de
Asociación Económica –EPAs Economic Partnership Agreements-.

De ahí que justamente la problemática del Libre Comercio, que fue objeto
de una importante agenda de debates, fue un área en la cual se avanzaron
distintos acuerdos, particularmente en el sentido de establecer vínculos
más sólidos entre África y los otros continentes. En este plano, se
destacó la consolidación del movimiento internacional contra los EPAs
(acuerdos de asociación y cooperación económica, que la Unión Europea
está negociando con países de África, Caribe y Pacífico), entre cuyas
acciones inmediatas figura una movilización internacional, fijada para
el próximo 19 de abril, cuyo epicentro serán Europa y África, pero
también los países del Caribe.

La diversidad por su parte se expresó desde distintos matices; de éstos
obtuvo gran visibilidad aquel de la diversidad sexual y las
reivindicaciones de derechos de las personas discriminadas por su
orientación sexual, que lograron abrirse espacios en un contexto
presumiblemente adverso, en el cual reiteradamente se invocaba la
existencia de culturas incompatibles con esta forma de diversidad, lo
que llegó incluso a que no faltaran quienes pretendieron obviar esta
problemática en la agenda del Foro. Al respecto, acogiendo las
propuestas del IV Foro Social por la Diversidad Sexual, la Asamblea de
Movimientos Sociales reafirmó en sus conclusiones su compromiso con las
luchas para erradicar estas discriminaciones en cualquier lugar que se
manifiesten, y su respaldo a la campaña “En un Mundo diverso, la
Igualdad es lo Primero”, encaminada por el Dialogo Sur/Sur LGBT y otras
redes.

La presencia de las Américas fue múltiple y heterogénea. La Carpa del
Foro Social Américas, organizada por el Consejo Hemisférico, constituyó
un importante punto de referencia para participantes del continente, a
la vez que fue espacio de encuentro e intercambio con otras realidades,
tales como la de Palestina, Sahara, y otras, que realizaron
conversatorios en ella. Entre las actividades de mayor convocatoria
destacaron dos, organizadas por el movimiento de mujeres: la Reunión
Preparatoria para el Foro Mundial de Soberanía Alimentaria (Nyeleni
2007) que convocaron la Vía Campesina y la Marcha Mundial de las
Mujeres, recogió importantes aportes sobre el papel de las mujeres como
generadoras de conocimientos en la materia y proveedoras de alimentación
para la humanidad. El lanzamiento del libro “Fidel y las Mujeres”,
organizado por la Federación de Mujeres Cubanas, además de relevar el
importante papel de las mujeres en la revolución, se constituyó en un
foro mundial de cálido reconocimiento del aporte de Cuba a las luchas de
los pueblos.

Entre los múltiples otros temas y dinámicas que el Foro de Nairobi puso
en escena, podemos resaltar brevemente la Asamblea contra la Guerra, que
convocó a jornadas globales de acción para el 17 al 20 de marzo.
Asimismo, la propuesta de la Asamblea sobre Trabajo y Globalización, de
crear una red internacional permanente entre sindicatos, movimientos
sociales y centros de investigación en torno a la problemática de
trabajo, cultura y derechos laborales, de cara a los embates de la
globalización neoliberal.

Al Arte de vivir

Viernes, 2 Febrero 2007

1. Hoy todo ha logrado la perfección, pero ser una auténtica persona es la mayor. Más se precisa hoy para ser sabio que antiguamente para formar siete, y más se necesita para tratar con un solo hombre en estos tiempos que con todo un pueblo en el pasado.

2. Carácter e inteligencia: los dos polos para lucir las cualidades; uno sin otro es media buena suerte. No basta ser inteligente, se precisa la predisposición del carácter. La mala suerte del necio es errar la vocación en el estado, la ocupación, la vecindad y los amigos.

3. Manejar los asuntos con expectación. Los aciertos adquieren valor por la admiración que provoca la novedad. Jugar a juego descubierto ni gusta ni es útil. No descubrirse inmediatamente produce curiosidad: especialmente cuando el puesto es importante surge la expectación general. El misterio en todo, por su mismo secreto, provoca veneración. Incluso al darse a entender se debe huir de la franqueza. El silencio recatado es el refugio de la cordura.

4. El saber y el valor contribuye conjuntamente a la grandeza. Hace al hombre inmortal porque ellos lo son. Tanto es uno cuanto sabe, y el sabio todo lo puede. Un hombre sin conocimientos es un mundo a oscuras. Es necesario tener ojos y manos, es decir juicio y fortaleza. Sin valor es estéril la sabiduría.

5. Hacerse indispensable. No hace sagrada la imagen el que la pinta y adorna, sino el que la adora. El sagaz prefiere los que le necesitan a los que dan las gracias. La esperanza cortés tiene buena memoria, pero el agradecimiento vulgar es olvidadizo y es un error confiar en él.

6. Estar en la cima de la perfección. No se nace hecho. Cada día uno se va perfeccionando en lo personal y en lo laboral, hasta llegar al punto más alto, a la plenitud de cualidades, a la eminencia. Algunos nunca llegan a ser cabales, siempre les falta algo; otros tardan en hacerse.

7. Evitar las victorias sobre el jefe. Toda derrota es odiosa, y si es sobre el jefe o es necia o es fatal. Siempre fue odiada la superioridad, y más por los superiores. Será fácil hallar quien quiera ceder en éxito y en carácter, pero no en inteligencia, y mucho menos un superior. A los jefes les gusta ser ayudados, pero no excedidos.

8. No apasionarse: la señal del más elevado espíritu. Su misma superioridad le libra de la esclavitud a las impresiones pasajeras y comunes. No hay mayor señorío que el de sí mismo, de las propias pasiones. Es el triunfo de la voluntad. Y si la pasión puede afectar a lo personal, nunca alcance lo laboral, y menos aún cuanto mayor sea. Esta es la forma inteligente ahorrar disgustos y de lograr reputación pronto y fácilmente.

9. Eludir los defectos de su nación. Ninguna nación se escapa de algún defecto innato, incluso la más culta, defecto que censuran los Estados vecinos como cautela o como consuelo. Corregir, o por lo menos disimular, estos efectos es un triunfo; con ello se consigue el crédito de único entre los suyos, pues siempre se estima más lo que menos se espera.

10. Fortuna y fama. Lo que tiene de inconstancia la una, tiene de firmé la otra. La primera sirve para vivir, la segunda para después; aquella actúa contra la envidia, ésta contra el olvido.