Artículos de Octubre 2010

Amar la duda

Miércoles, 27 Octubre 2010

MANUEL CRUZ

EL PAÍS  -  Opinión - 26-10-2010 Al ignorante, por su condición de tal, todo debería sorprenderle y, sin embargo, nada parece venirle de nuevas. Pensaba en esta sencilla idea hace algún tiempo, mientras veía distraídamente un programa de la televisión pública catalana dedicado a las novedades semanales de la cartelera cinematográfica de Barcelona. Tras informar de una película (juraría que sobre vampiros) dirigida primordialmente al público adolescente, el programa incluía un reportaje realizado a la salida del cine en el que se proyectaba el filme en cuestión. Las opiniones que, en caliente, manifestaban los espectadores no llamaron mi atención hasta que terminé por darme cuenta de algo que tendía a repetirse, y que me desconcertó levemente. Los espectadores de mediana edad eran proclives a destacar de lo que acababan de ver los aspectos que habían encontrado diferentes o nuevos. Los más jóvenes, en cambio, no paraban de repetir -con un cierto aire de suficiencia, no exenta de un rictus de ligero fastidio (ya saben: elevación del labio superior por uno de sus extremos)- la expresión “lo típico”, para resaltar el escaso impacto que les había causado la película.

Descartada la hipótesis de que todos aquellos jóvenes fueran rematados cinéfilos con un profundo conocimiento de la historia del séptimo arte (hipótesis que debería complementarse con la de que los adultos habían sido seleccionados por su entusiasta ignorancia acerca del mismo asunto), la pregunta que de forma casi inevitable parecía surgir era la del origen de lo que daba toda la impresión de ser una tenaz resistencia por parte de los adolescentes entrevistados a dejarse sorprender. Resistencia que parecía contradecir el tópico de la infatigable curiosidad como rasgo constitutivo de las edades más tempranas, de igual modo que pone en cuestión el que considera el resabio escéptico como la determinación más característica de la madurez. Confieso que me entristeció la imagen de aquellos jóvenes empeñados en mostrarse como si estuvieran de vuelta de todo. Quizá hubieran mudado su actitud de saber que un joven resabiado es lo más parecido a un anciano que apenas hubiera vivido, que tuviera un pasado perfectamente vacío, y que, sin embargo, no dejara de apelar a la autoridad de la experiencia acumulada a sus espaldas. Pero vivir significa tener una determinada relación con lo que nos va ocurriendo, y eso no es algo que nos venga dado, con lo que podamos contar de antemano: necesitamos la colaboración de quienes nos precedieron en el uso del pensamiento y de la vida, y que tuvieron la generosidad de dejarnos el regalo del destilado teórico de su experiencia. Y, es curioso, casi todos, desde Sócrates, coincidieron en algo: la pasión teórica es la chispa que salta cuando entran en contacto la conciencia de nuestra oceánica ignorancia y nuestra inagotable curiosidad. Con otras palabras: la desesperada avidez por entender lo que nos pasa constituye, sin duda, uno de los mejores legados que les podemos dejar a las generaciones futuras. Todo lo contrario, como fácilmente se deja ver, de ese modelo de joven modelado con la forma de lo existente, diseñado para enfundarse en lo real como en una segunda piel (ya saben: eficiente y eficaz, rentable, competitivo, ambicioso, seguro de sí mismo, etcétera.), que al gunos parecen empeñados en intentar producir. Perfectamente insustancial e irreprochablemente adaptativo. ¿Son estas las personas que podrían mejorar lo que ahora hay? Se equivocan nuestros responsables políticos (tanto nacionales como autonómicos, por descontado) y todos aquellos que tienen poder para tomar decisiones acerca de lo que deben saber y cómo deben ser quienes hereden nuestro mundo si piensan semejante cosa. Así solo conseguirán niños-viejos como los aludidos al principio: tan satisfechos consigo mismos como incapaces del menor estupor, de la más mínima perplejidad. Pero si tales responsables aspiran a algo diferente, si conservan algo de aquel anhelo de transformación que antaño declaraban que constituía el norte de sus vidas -y que ahora, cuando son invitados a echar la vista atrás, evocan como el motivo fundamental de su dedicación a la política- lo tienen muy fácil: lean filosofía y promuevan su lectura entre los jóvenes. Por un motivo bien sencillo: no van a encontrar gente tan sólidamente ignorante como los filósofos. Por eso son de fiar. Obsérvese que intento no reincidir en la retórica, tan cara a muchos de mis colegas, según la cual constituimos algo parecido al último baluarte del pensamiento crítico occidental ante la ofensiva homogeneizadora del mundo globalizado y la imparable banalización de la sociedad de consumo. Hace mucho que recelo de las enfáticas proclamas a favor de la capacidad del discurso filosófico para impugnar la totalidad de lo existente, sobre todo cuando las escucho en boca de según quienes, tan poco implicados hasta el presente en transformaciones radicales de ningún tipo. Me conformaría con que los filósofos fuéramos capaces de difundir actitudes más favorables hacia el pensamiento, hacia la reflexión, o hacia la duda sin más. Y que lo hiciéramos movidos por la clara conciencia de que es mucho lo que se encuentra en juego en esta batalla. Nadie se llame a engaño respecto al signo de las afirmaciones precedentes. No hay en ellas sombra alguna de corporativismo, ni, menos aún, de esa específica variante de deformación profesional que es la querencia por lo especulativo como un fin en sí mismo. Horkheimer, en su momento, nos advirtió de una inquietante posibilidad que ha terminado por tornarse en amenazante peligro o, tal vez peor, en cruda descripción del lugar en el que estamos. Escribió esta sencilla máxima: “El desprecio por la teoría es el inicio del cinismo en la práctica”. Los llamados a decidir me admitirán el consejo: presten menos atención a asesores que les reafirmen sistemáticamente en sus convicciones y escuchen más a quienes tienen dudas. Seguro que aprenderán de ellos, entre otras cosas porque no hay otra manera de aprender. De lo contrario, corren el peligro de terminar como los adolescentes de la anécdota inicial y acabar repitiendo “ah, lo típico” respecto a todo lo que les venga de nuevas. Sin entusiasmo ni curiosidad alguna. Y, en esas condiciones, ni entenderán el presente ni podrán ayudar a construir un futuro que merezca la pena ser vivido.

El sistema educativo español o el ‘modelo Bob Esponja’

Domingo, 24 Octubre 2010

UN MODELO CADUCO PARA AFRONTAR EL FUTURO

@Esteban Hernández.- 24/10/2010 (06:00h)

“Durante siglos hemos sido un país de ingeniosos, que confiábamos más en las buenas ocurrencias que en el trabajo concienzudo. Por eso no acabamos de creernos que nuestro futuro va a depender de la educación”. Lo que subraya José Antonio Marina, filósofo y autor de La educación del talento (ed. Ariel) es parte de una situación compleja y contradictoria, ya que ese extendido consenso acerca de la importancia de la educación para nuestro futuro como país no parece trasladarse a hechos: la educación importa a todo el mundo, pero casi nadie se la toma en serio.

Como señala Nieves Segovia, presidenta de la Institución Educativa SEK, algo serio está pasando “cuando aceptamos niveles de fracaso escolar que no se toleran en otros sectores”.  Ante estas circunstancias, la sociedad civil apenas se manifiesta, como si fuese algo de lo que no le compete debatir. “Y no es así en absoluto: estamos ante un modelo caduco que tenemos que tratar de resolver desde un plano distinto y la sociedad civil ha de tener un papel prioritario a la hora de instigar estos cambios”.

Adecuar el sistema educativo a las necesidades de los tiempos, debe ser un objetivo prioritario, según Segovia. Y más aún en España, asegura Carlos Barrabés, presidente de Barrabés Internet, ya que nuestro modelo no es ya el de Peter Pan, el de los niños que se negaban a crecer, “sino el de Bob Esponja: un tipo que hace hamburguesas, que trabaja como un loco y que tiene un jefe que es idiota”.

Barrabés realizó estas declaraciones en el marco del Global Education Forum, un encuentro organizado por Fundación SEK, Institución educativa SEK y la Universidad Camilo José Cela, que se celebró los días 15 y 16 de octubre, y cuyo objetivo era indagar en las tendencias del futuro educativo. Algo esencial, asegura Segovia, toda vez que “hasta ahora no hemos hecho más que dar vueltas concéntricas, señalando las mismas soluciones a los mismos problemas. Nuestra tarea debe ser la de romper ese círculo, examinando los avances que se están produciendo en medicina, psicología y sociología para ver qué nuevas soluciones podemos encontrar”.

Para Marina, fundador de la Universidad de Padres,  si queremos pensar la educación del futuro deberemos tener en cuenta dos pautas. La primera es la escuela, que ha de hacerse más flexible y abierta a la sociedad, logrando que más gente se implique en ella, y que debe fijar muy claramente sus metas, diciéndonos qué tipo de ciudadano quiere formar. La segunda es la pedagogía, ámbito en el que se están produciendo desarrollos importantes. Así,  “tendremos que aprovechar los descubrimientos de la neurociencia, ya que el conocimiento del cerebro nos brindará mejores instrumentos para la educación. Hemos de desarrollar también las posibilidades que nos ofrece nuestro mejor entendimiento del mundo emocional, así como la capacidad de innovación que nos proporcionan las nuevas tecnologías”.

Jóvenes más interactivos

En este sentido, señala Segovia, es básico que comprendamos que nuestro sistema pedagógico no puede ser el industrial, “ese sistema tipo fábrica, con inspección al final del proceso”, ya que las personas que estamos preparando no están destinadas al viejo modelo productivo. “Hemos de tener en cuenta las características de nuestros alumnos, hablar su mismo lenguaje y utilizar sus mismos canales. En este terreno la tecnología es importante, porque nos permite llegar a ellos utilizando su canal y su código”. Para Segovia, si nos dirigimos a ellos a través de canales que no entienden, sólo conseguiremos desmotivarles. “Tenemos que adaptarnos a las nuevas identidades de los jóvenes, que son más interactivos, más globales y que están cerebralmente mucho más preparados para el aprendizaje. Los padres nos criamos en la era de la televisión, nuestros hijos en la de la interacción, por lo que hemos de utilizar herramientas distintas”.

Para Marina, una de las claves del futuro educativo reside en saber aprovechar la ciencia de la inteligencia compartida, esa que surge de la interacción entre las personas. Una de las  iniciativas más interesantes en este terreno es la de las asset building communities, “ciudades que  han diseñado proyectos educativos muy bien organizados y que están resolviendo problemas que nos parecen endémicos, como el botellón, las peleas o la drogadicción, a través de la sinergia con todos los agentes sociales que poseen influencia educativa, como las organizaciones comunitarias, las escolares, las iglesias, los sindicatos y los medios de comunicación”. Para Marina, esta escuela en contexto, que será la del futuro, resulta imprescindible para “recuperar la vinculación social por medio de la cooperación, la responsabilidad, el respeto por la autoridad, la moral, la participación en proyectos colectivos, los valores del civismo, el respeto a los mayores y el esfuerzo para alcanzar metas valiosas”.

Cita como ejemplo The Harlem Project, uno de los experimentos sociales más relevantes de Norteamérica. Es un proyecto educativo-preventivo que atiende a 8.600 niños que viven en un área de sesenta manzanas del barrio de Harlem (Nueva York). Más de la mitad de estos niños viven por debajo del umbral de la pobreza y tres cuartas partes están por debajo de la media de su edad en cuanto a rendimiento académico. “En esta ciudad preventiva, denominada Harlem Children´s Zone, se llevan a cabo veinte programas a cargo de 650 profesionales, que siguen a los niños desde que nacen hasta que cumplen 18 años, y se ocupan de su educación, de los servicios sociales y de la atención sanitaria. Todas las actividades son completamente gratuitas, se financian mediante patrocinadores privados y apoyo estatal”.

Otras experiencias relevantes, afirma Marina tuvieron lugar en  Bogotá, Medellín, y Buenos Aires, “probablemente el ejemplo más completo que se ha hecho de ciudades preventivas”. En España se han realizado algunos ensayos de prevención ciudadana, en Carmona (Sevilla), Arona (Tenerife), Almonte (Huelva), San Adrián del Besós (Barcelona), Ribeira (La Coruña).

Los modelos japonés, americano y finlandés

En el ámbito educativo-curricular también hemos de fijarnos en los planteamientos a nivel macro que se llevaron a cabo en Estados Unidos, para recuperar el liderazgo tecnológico, en Finlandia, para convertir una nación pobre en una potencia tecnológica y en Japón, para alcanzar una creación continua de conocimientos. El modelo americano “se propuso fomentar la creatividad científica desde primaria hasta la universidad, investigando en los métodos precisos para educar la creatividad.  Y dio buen resultado, en especial en las universidades. Se impuso una educación basada en el estudio de casos, es decir, muy cercana la práctica. No se va desde la teoría a la práctica –como se hace en España con malos resultados- sino que desde el enfrentamiento con problemas reales se va hacia la teoría que debe resolverlos”.

El modelo finlandés pudo realizarse “gracias al acuerdo de todos los agentes sociales acerca del modelo de globalización que querían para su país, uno de cuyos elementos fundamentales fue la educación. Dieron máxima prioridad a la formación de profesores, y al prestigio de la profesión, y se propusieron detectar cualquier fracaso educativo en sus inicios e intentar remediarlo inmediatamente”. Japón, por el contrario, puso todo el énfasis en la adquisición de conocimientos, “insistiendo en el trabajo duro del alumno, bajo la presión de los padres. Tiene muchas horas de clase, y han tenido algunos problemas por la excesiva exigencia. La industria tiene muy claro que crear conocimiento es necesario para sobrevivir y cuida mucho el estímulo para los equipos de investigación”.

Pero más allá del camino que escojamos, asegura Segovia, lo que sabemos del futuro es que deberemos desarrollar nuevas habilidades para adaptarnos a un entorno de gran incertidumbre, ya que “cambiaremos de empleo de 12 a 14 veces a lo largo de nuestra vida profesional. Además, 3 de 4 alumnos  de educación infantil trabajarán en ocupaciones que todavía no existen”.  En consecuencia, las instituciones educativas han de fijarse como tarea esencial la de “ayudar a sus estudiantes a gestionar los cambios, potenciando habilidades superiores como la creatividad, la empatía, la capacidad de innovar y de pensar críticamente. La memorización ya no será tan necesaria, puesto que habremos de huir de las tareas rutinarias hacia un conocimiento más holístico. Todo lo que tenga que ver con la creatividad va a estar en el centro”.

 

Ciberprogreso, mito creciente

Domingo, 24 Octubre 2010

MARGARITA RIVIÈRE

 

EL PAÍS  -  Opinión - 24-10-2010 Un potente mito crece, sin darnos cuenta, ante nuestros ojos: la tecnología aparece cada vez más como sinónimo de inteligencia, de progreso y de panacea capaz de solucionar todos nuestros problemas. ¿En qué consiste ya esa “sociedad del conocimiento” salvo en equiparar a un niño que maneja un ordenador con un sabio y en establecer que un adulto que se mueve entre Facebook y Twitter pertenece a una clase social con oportunidades infinitas de prestigio y consideración mientras quien no acepta estas premisas es excluido del futuro colectivo?

Es obvio que ordenadores, móviles y toda la panoplia de instrumentos digitales que se utilizan en medicina, automovilismo y en las industrias imprescindibles para mejorar la vida humana son parte decisiva en el progreso humano. Quede claro. Quien esto escribe no está en contra de la tecnología per se porque sería una estupidez. Hay que aclararlo: parte del mito tecnológico se construye contra los diplodocus que se atreven a levantar la voz advirtiendo de los cambios sociales que toda innovación tecnológica conlleva. Umberto Eco me dijo hace más de 10 años que “el exceso de información cambia nuestra cabeza”. La avalancha tecnológica ya se percibía entonces y Eco pronosticaba que se transformaría en “naturaleza”. Eso es lo que ha sucedido: la tecnología es ya nuestro hábitat hegemónico y el dulce dictador de lo socialmente correcto. Datos recientes del Instituto Nacional de Estadística, publicados en EL PAÍS -2 de octubre de 2010-, aseguran que a los 10 años un 78% de los niños españoles navega por Internet y el 68% de los de 12 años tiene móvil. Nadie dice qué hacen esos niños con el móvil o Internet. Son nativos digitales, generaciones aptas para que el cibermito presuma de avance: cierto, para según qué manejos, como cambiar la melodía del móvil o controlar un DVD, los hijos enseñan a los padres. De lo cual, este mito de la maravilla digital, saca la conclusión -precipitada- de que las generaciones anteriores y una mayoría de adultos no pueden enseñar nada a sus hijos y hay que prescindir de sus reticencias ante el monopolio del progreso que exhibe lo tecnológico. La tecnología requiere -nadie discute hoy su poder y atractivo- individuos entregados, gente que prefiera el ciberespacio a la vida real. Los 500 millones de usuarios que reivindica Facebook -cuyo propietario, de 27 años, uno de los hombres más ricos del mundo, da pie a una polémica película Millonarios por accidente, se jactó en Davos (2009) de que trabajaba en “la industria de la intimidad” y es, por sí mismo, parte del mito-, los millones de compradores de iPad, e-book y demás gadgets de “lo último de lo último” de la industria digital, son una realidad que confirma el poder de las Tics. No vamos a discutir eso a estas alturas: mucha gente, fascinada como todos, quiere jugar. El programa Escuela 2.0, ahora en vigor en España con desigual aplicación, es una iniciativa del Gobierno de Zapatero dedicada a dotar con portátiles a 400.000 estudiantes, instruir a 20.000 profesores y digitalizar no menos de 14.400 aulas. Excelente idea, cuyo desarrollo precipitado e improvisación -¿nos encontramos ante un “profesorado envejecido” como asegura el responsable del máster de formación del profesorado de la Complutense de Madrid?, ¿a partir de qué se considera envejecido a un profesor?- no ha hecho sino fomentar el mito en su forma más brutal: niño + ordenador = sabio. ¿Serán estos pequeños monstruos digitales la crema de la sociedad del conocimiento del siglo XXI? ¿Excluirá esta cibercultura todo lo demás? ¿Serán estos sabios grandes ignorantes de lo que hasta ahora se ha entendido como patrimonio civilizatorio? Siempre pongo un ejemplo ante este tipo de incógnitas: ¿quién sabe hoy coser, que era un saber común en las culturas anteriores y un patrimonio civilizador de importancia decisiva? Me temo que a pocos preocupa que estas habilidades desaparezcan: hoy cosen robots y la ropa es de usar y tirar. Eso sí, mucha más gente tiene acceso a un vestido digno, si no, no existiría un fenómeno como Inditex. Y ahí está la madre del cordero: el mito tecnológico, religión contemporánea con millones de seguidores, es más un fenómeno comercial que inteligente. Estamos en la época del hombre centauro -mitad máquina, mitad persona- como dice Paolo Fabbri. Y la industria de las cibermáquinas tiene todas las de ganar, pone todas las condiciones -véase la devaluación de la propiedad intelectual- en cuanto a los contenidos que transmiten. Una de las condiciones imprescindibles es que la máquina entretenga. No se trata de aprender, sino de pasar el rato. El mito permite el control de los individuos por métodos muy sofisticados -en Francia llevan tiempo trabajando sobre el “derecho al olvido digital”- y promueve la educación de un ciberindividuo de perfil estremecedor por su analfabetismo sobre la vida no virtual. Pero eso no se discute, simplemente se acata. Y se suele descalificar a quien pone objeciones: un estilo tiránico.

‘La convivencia en la diversidad’, por Amin Maalouf

Sábado, 23 Octubre 2010

 

Esta dicha inmensa que siento al recibir el Premio de las Letras de la Fundación Príncipe de Asturias me habría gustado expresarla, igual que otros intervinientes, en la lengua de Cervantes, de Borges y de García Lorca. No podré hacerlo por mucho que lo lamente. El castellano es una lengua que me gusta oír, que me gusta leer y que entiendo algo más de lo que suelo admitir. Pero me siento incapaz de usarla con la oportunidad y la sutileza que se merece. Es algo que, esta noche, me avergüenza un tanto, pero albergo la esperanza de que vean en este uso mío de una lengua que llega de allende los Pirineos y de un acento que llega de allende el Mediterráneo un símbolo del interés que les merece a esta Fundación y a este país la diversidad del mundo.

De esta diversidad del mundo, de esta extraordinaria diversidad que es hoy en día característica de todas las sociedades humanas, todos cantamos a veces las alabanzas; pero también nos hace padecer a todos a veces. Porque es manantial de riqueza para nuestros países, pero lo es también de tensiones. Las naciones que se asientan en los cimientos de la diversidad étnica y la inmigración se hallan entre las más dinámicas del planeta, y basta con mirar la otra orilla del Atlántico para convencerse de ello. Pero a este dinamismo lo acompañan con frecuencia trastornos, discriminaciones, odio y violencia.

La diversidad en sí misma no es ni una bendición ni una maldición. Es sencillamente una realidad, algo de lo que se puede dejar constancia. El mundo es un mosaico de incontables matices y nuestros países, nuestras provincias, nuestras ciudades irán siendo cada vez más a imagen y semejanza del mundo. La que importa no es saber si podremos vivir juntos pese a las diferencias de color, de lengua o de creencias; lo que importa es saber cómo vivir juntos, cómo convertir nuestra diversidad en provecho y no en calamidad.

Vivir juntos no es algo que les salga de dentro a los hombres; la reacción espontánea suele ser la de rechazar al otro. Para superar ese rechazo es precisa una labor prolongada de educación cívica. Hay que repetirles incansablemente a éstos y a aquéllos que la identidad de un país no es una página en blanco, en la que se pueda escribir lo que sea, ni una página ya escrita e impresa. Es una página que estamos escribiendo; existe un patrimonio común -instituciones, valores, tradiciones, una forma de vivir- que todos y cada uno profesamos; pero también debemos todos sentirnos libres de aportarle nuestra contribución a tenor de nuestros propios talentos y de nuestras propias sensibilidades. Asentar este mensaje en las mentes es hoy, desde mi punto de vista, tarea prioritaria de quienes pertenecen al ámbito de la cultura.

La cultura no es un lujo que podamos permitirnos sólo en las épocas faustas. Su misión es formular las preguntas esenciales. ¿Quiénes somos? ¿Dónde vamos? ¿Qué pretendemos construir? ¿Qué sociedad? ¿Qué civilización? ¿Y basadas en qué valores? ¿Cómo usar los recursos gigantescos que nos brinda la ciencia? ¿Cómo convertirlos en herramientas de libertad y no de servidumbre?

Este papel de la cultura es aún más crucial en épocas descarriadas. Y la nuestra es una época descarriada. Si nos descuidamos, este siglo recién empezado será un siglo de retroceso ético; lo digo con pena, pero no lo digo a la ligera. Será un siglo de progresos científicos y tecnológicos, no cabe duda. Pero será también un siglo de retroceso ético. Se recrudecen las afirmaciones identitarias, violentas en muchísimas ocasiones y, en muchísimas ocasiones, retrógradas; se debilita la solidaridad entre naciones y dentro de las naciones; pierde fuelle el sueño europeo; se erosionan los valores democráticos; se recurre con excesiva frecuencia a las operaciones militares y a los estados de excepción… Abundan los síntomas.

Ante este retroceso incipiente, no tenemos derecho a resignarnos ni a cederle el paso a la desesperación. Hoy en día lo que honra a la literatura y lo que nos honra a todos es el intento de entender las complejidades de nuestra época y de imaginar soluciones para que sea posible seguir viviendo en nuestro mundo. No tenemos un planeta de recambio, sólo tenemos esta veterana Tierra, y es deber nuestro protegerla y hacerla armoniosa y humana.

Gracias a todos por la acogida que se me brinda en esta inolvidable ceremonia.

Tarea semana 25 a 29 de Octubre

Viernes, 22 Octubre 2010

Lunes 25

Comentan las 10 primeras preguntas del cuestionario: Bryan Almeida, Diego Alonso, Jose Alvarez, Juan Barcena , Omar y Jose Casado

Martes 26

Preguntas de la 11 a la 20 : Raquel, Cofiño, Jimena, Pablo, Ivan y Jasmin.

Miercoles 27.

Preguntas  de la 21 a la 30: Andoni, Marco, Borja, Andrea, Dayana y Marco.

Preguntas examen 29-10-2010

Martes, 19 Octubre 2010

Trabajo en el aula y en casa del Miercoles 20 al 27 de Octubre.

- Se realizará un trabajo en formato word contestando a todas estas preguntas y que debe ser enviado al profesor antes del día 27 a las 10 de la noche. 50% de la nota

- Se realizarán todos los post que los alumnos crean oportunos sobre las 30 preguntas antes de la misma fecha y hora (50% de la nota). Los post deben ir numerados coen el orden de las preguntas (pueden remitir a post anteriores).

1º.- Comentar la siguiente frase: “La civilización democrática se salvará únicamente si hace del lenguaje de la imagen una provocación a la reflexión crítica, no una invitación a la hipnosis”. Umberto Eco

2º.- ¿Qué justifica la inclusión de la optativa Comunicación audiovisual y multimedia en el Bachillerato?

3º.- ¿En qué radica la importancia de esta asignatura?

4º_ Comenta la siguiente frase” en nuestra sociedad postindustrial, los ciudadanos estamos sumergidos en una especie de ecosistema cultural formado por una tupida red de mensajes icónicos y audiovisuales basada en interacciones dinámicas entre los diferentes medios de comunicación y sus audiencias” (iconosfera)

5º.- ¿Las apariencias engañan?¿Qué es la alfabetización audiovisual? Razona la respuesta.

6º.- ¿Explica qué es la manipulación comunicativa? ¿en qué ámbitos se da preferentemente?. Pon ejemplos

7º.- ¿Qué relación existe entre la autoformación y las NNTT?¿por qué es importante la autoformación?

8º.- ¿Qué imagen tienes de ti mismo? ¿Cómo influye en tu manera de comportarte? ¿la imagen es importante en el mundo actual?

9º.- Explica los tres ambitos de la comunicación no verbal: Kinesia, paralinguística y proxémica .

10º.- Distinción entre ver, mirar y contemplar

11º.- Distinción entre oir y escuchar.

12.- Haz un cuadro sinóptico sobre las ideas fundamentales del Mito de la caverna de Platón

13º.- Relaciona el mito de la Caverna con Matrix.

14º.- Explica el cuento de la rana hervida y su relación con la iconosfera.

15º.-¿Cuales son las dos condiciones por las que un objeto cualquiera puede ser considerado un símbolo?

16.- Define significado, significante y referente y pon un ejemplo en el que se distingan estas tres partes.

17º.- Explica en que sentido los sistemas simbólicos tienen perspectivas diferentes de la realidad

18.- Como se define la comunicación y que elementos intervienen en todo acto comunicativo?. Explicar cada uno de ellos.

19.- Comenta la siguiente frase: “En general se puede decir que hay comunicación siempre que alguien envía un mensaje, por cualquier medio, con la intención de suscitar una respuesta”. Y contesta a las siguientes preguntas:

a.- ¿La respuesta tiene que ser del mismo tipo que el mensaje recibido?

b.- ¿El silencio puede ser una respuesta?

20.- ¿Qué son las ciencias de la comunicación?

21.- Tipos de comunicación: intrapersonal, grupal, colectiva o de masas, próxima, remota.

22.- ¿cual es la diferencia entre la comunicación unidireccional y bidireccional?

23.- ¿Toda comunicación está determinada por un propósito?. Ejemplos.

24.- ¿A qué se llama en Teoría de la comunicación ruidos? ¿y fidelidad? ¡ y feed-back?

25.- En un acto comunicativo ¿quien elige el codigo? ¿qué es el código? ¿por qué se elige?

26.- Desde el punto de vista del emisor ¿qué factores principales intervienen en la fidelidad de transmisión del mensaje? O dicho de otro modo: si un profesor explica mal ¿a qué puede deberse?

27.- ¿Para que sirve el feed-back?

28.- Explica la siguiente frase: “El mensaje es aquello que se quiere comunicar. En todo mensaje habría que distinguir, al menos dos cosas: el contenido del mensaje y el código mediante el cual es transmitido” . Pon ejemplos.

29.- En comunicación ¿qué es el canal? Tipos de canales?

30.- Comunicarse bien no es fácil :

a.- Haz un cuadro comparativo de actitudes que bloquean y facilitan la comunicación. Ejemplos

b.- ¿qué son los dobles mensaje? Ejemplos

c.- ¿Cómo influye la orientación del comunicante ? Ejemplos.

Nacho Rodríguez, el asturiano que anima la red

Lunes, 18 Octubre 2010

El creador ovetense, alias Nacho Tururú, alcanza gran éxito con sus episodios de las aventuras de «Mr. Coo», además de con sus sólidos trabajos en el videoclip y el cómic

Nacho Rodríguez es de Oviedo, del barrio del Cristo. Tiene 30 años y comenzó cerca de la adolescencia con sus pequeñas cosas de dibujos y animación. Ahora es un animador consolidado, sobre todo en la red. Ahí triunfan sus historias, últimamente lo hace con «Mr. Coo». Animación, guión y dibujos con personalidad. Historias con mensaje y un toque de fino humor. Habla desde Lille (Francia) con LA NUEVA ESPAÑA. Nacho Rodríguez usa el alias de Nacho Tururú: «Me cuestan las palabras. Son todas absurdas y mentirosas. Y me he puesto una palabra absurda», dice.

Su nombre se repite ahora en la red por el parecido de «Day & Night», el corto previo a «Toy Story 3», con el Mr. Coo de Nacho Rodríguez. «Me enteré del tema por un colega animador canadiense; me preguntó si había trabajado en el corto, el previo a “Toy Story”. Reconoció mi estilo. Y sí, lo reconocí y cuantas más veces lo veía más me parecía y me pareció que se habían inspirado mucho en Mr. Coo. Para mí es evidente, salvo que un personaje es verde y el otro amarillo», apunta.

Efectivamente, observando ambas historietas se identifica tal «inspiración», como dice el ovetense. Cuenta Nacho Tururú que intenta ponerse en contacto con el productor designer de «Day & Night», Don Shart. Pero no le es posible, le rechaza los mensajes. Por lo visto sólo admite admiradores. «Me provoca orgullo y enfado mezclado, pero estas cosas pasan. No es la primera vez que Pixar se inspira en independientes».

Al margen de este debate, este ovetense está en la cresta de la ola de este arte, un trabajo que hay que currarse duramente, y cuando se empieza en esto de crío, como él, se hace más cuesta arriba: «Hace falta dibujar muchos fotogramas. Y después de dibujar mucho, ves que no da para nada, no ocupa espacio. El movimiento tiene unas leyes muy complejas. Alrededor de los 19 años descubrí Flash, que es muy versátil. Permite hacer páginas web, animación? Es fácil. No me costó mucho. Permite a cualquiera aprender con rapidez», explica.

Dicho está, su estrella es Mr. Coo, una serie de historias con un personaje muy llamativo que en seguida engancha. Relata Nacho Rodríguez que en 2004 trabajaba para Salvamania.com; por cierto, después de acabar Bella Artes: «Un día le pedí permiso al jefe para hacer una cosa a mi bola. Me salió esta cosa improvisada. El guión es mío y básicamente lo voy improvisando sobre el dibujo. Veo cómo lo puedo introducir. Creatividad muy positiva, mejor que el guión cerrado. En mi caso, si no improviso le falta vida», argumenta.

Es muy importante la música en sus historias. «Para Mr. Coo hice la animación con músicas del jazz». Un poco un guiño a «La Pantera Rosa». «No me cierro a ningún estilo».

-¿Y los circuitos de animación clásica, los de la tele de toda la vida?

-Estoy bastante a gusto como estoy. No me interesa mucho por la pérdida de libertad. Me han contado historias de cómo funciona la tele. Es difícil contar buenas historias que no estén filtradas por la corrección política. En TV3, por ejemplo, no puedes hacer una historia donde el padre sea más alto que la madre por ese miedo al machismo. O el niño puede ser un poco tonto, pero nunca la niña.

En el recorrido artístico de Nacho Rodríguez tiene una importancia considerable el mundo del cómic. En este campo cuenta sus experiencias con revistas tan contundentes e históricas como «El Víbora»: «Quería dedicarme al cómic. Me parece un medio lleno de posibilidades. Hablé con los de “El Víbora”, que era lo más “underground;” por entonces estaban en decadencia. Lo de ellos eran tetas en la portada. Me dijeron que querían que sus personajes no fueran tan narizotas para diferenciarlos de los de “El Jueves”».

Otra faceta de Nacho Rodríguez tiene que ver con la parte musical, con los videoclips: «Dentro de poco voy a sacar un videoclip del grupo “Lo:muêso”, de Barcelona. Será mi tercer videoclip. El mundo del videoclip me gusta mucho, hay mucha libertad. Anteriormente ya hice uno para “Pumuky” (nombrado por MTV de los mejores españoles) con la ilustradora noruega Gina Thorstensen», comenta este asturiano, cuyo talento ya se aprecia en muchos lugares

Lucien Freud y Paula Rego

Lunes, 18 Octubre 2010

Contra Matrix: un nuevo Neo

Domingo, 17 Octubre 2010

Símbolo y lenguaje 15-10-2010

Jueves, 14 Octubre 2010

 Referencia: Libro de Filosofía pag 145

Tarea: hacer un  post sobre las siguientes ideas (uno por idea) para el Lunes 18 de Octubre

1.-  El símbolo es un objeto o realidad a la que se atribuye un significado.

2.- En el símbolo: entre el significante y el significado hay una realidad arbitraria.

3.- Símbolo puede ser

       - objeto

      - Palabras

      - Seres vivos

      - Accidentes geográficos

      - Otros

4.- Realiza un post a partir de la siguiente frase de Erns Cassirer: ” el hombre ya no vive solamente en un puro universo físico sino en un universo simbólico”

5.- Comentar la siguiente imagen.