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ACTIVIDADES DEL ALUMNADO SOBRE LA GLOBALIZACIÓN

1 Junio 2008
Publicado por aracelilb en: Economía y globalización, Globalización, Lenguajes y globalización, Medioambiente y globalización, Política y globalización
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El alumnado de 2º Bachillerato en CTM dirigidos por la profesora Mª Jesus  González del Departamento de Ciencias Naturales, el alumnado de 1º de Bachillerato en Economía dirigidos por la profesora Rafaela Pérez (Rafi)  el alumnado de 4º de ESO en Tecnología dirigidos por el profesor Nicolás Zapico y en Procesos de Comunicación  por el profesor Francisco  Rodríguez ha elaborado documentos en formato  Power Point sobre diversos aspectos de la globalización: “El cormercio justo”, “Multinacionales en Asturias”,”¿Es posible otra globalización?” “Africa y la  globalización”, ”La globalización en América latina” “Movimientos antiglobalización” “El valor económico de la lengua española”…  El alumnado de 1º Bachillerato C  y 1º D dirigidos por el profesor de CAM Pablo Huerga Melcón elaboraron varios árticulos en torno al fenómeno de la  globalización para el “País de los estudiantes”.

Incluimos algunas de las presentaciones de los alumnos.

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GLOBALIZACIÓN, CRISIS AMBIENTAL Y SOSTENIBILIDAD

25 Abril 2007
Publicado por MARIA JESUS en: Globalización, Medioambiente y globalización
Un comentario

Aunque es frecuente oir que vivimos en un mundo globalizado en el que ya no hay fronteras para el conocimiento (Internet), para los desplazamientos de las personas (facilidad de transporte) y los bienes de consumo (disponemos en nuestra vida cotidiana de objetos que proceden de cualquier parte del planeta). Esto en principio, sólo es cierto para los habitantes de los países desarrollados, y no todos.

La realidad es que el acceso a la información que representa la Red no es ni mucho menos universal, que el libre flujo de personas no implica la aceptación de la llegada de inmigrantes procedentes de países desfavorecidos y que esos bienes de consumo que disfrutamos no sólo están vedados para la mayoría, sino que su uso y abuso implica una creciente presión sobre los recursos del planeta.

Hasta el momento, la globalización se ha desarrollado básicamente en el aspecto económico que implica una libertad total de mercados, el fomento del libre comercio y la eliminación de trabas al flujo de bienes y capitales, en la teoría. Pues en la práctica aún se conservan aranceles y subsidios en los países desarrollados, para hacer frente a llegada de los productos procedentes de los países en vías de desarrollo.

Este fenómeno entendido únicamente como globalización económica supone la perpetuación de un sistema económico que prima la creciente producción y el consumo como manera de mantener la estabilidad de nuestro sistema de vida (el de los países ricos), pero hay que tener en cuenta que el sistema económico no puede desligarse, y aún más, es parte del denominado sistema ecológico.

La energía del sol y el capital terrestre: agua, aire, tierra de labor, biodiversidad, materias primas y fuentes de energía constituyen ese sistema ecológico, junto con los residuos y contaminación que generamos con el uso de esos recursos y que el planeta debe asumir. Por ello cualquier sistema económico que no tenga en cuenta las limitaciones del sistema ecológico, tal y como ha ocurrido hasta ahora, desemboca en una crisis ambiental que se pone de manifiesto por los siguientes problemas ambientales:

 

Ante las dimensiones que cobra esta situación de crisis ambiental se propone como solución viable un modelo que no se identifica con el crecimiento incontrolado, que ha sido lo característico de los países ricos, sino que se basaría en una actividad económica que satisface las necesidades de la generación presente sin afectar a la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades; en esto consistiría lo que se definió como desarrollo sostenible y que en la actualidad  tiende a denominarse sostenibilidad, la cual podemos concretar en tres niveles:

·         Sostenibilidad económica, que implica crecimiento industrial y agrícola, aumento del rendimiento financiero, la remuneración de los empleos…

·         Sostenibilidad ecológica que implica aire y agua limpios, preservación del suelo, conservación de los recursos naturales, de la integridad de los ecosistemas y de la diversidad biológica.

·         Sostenibilidad social que implica el beneficio público, la equidad laboral, la participación, el trato digno a los empleados, la preservación de las culturas y la salud de los seres humanos.

 

Una sociedad sostenible controla su crecimiento económico, la contaminación, la explotación de los recursos y el tamaño de su población para conseguir su mantenimiento en el tiempo y no hipotecar las posibilidades de las generaciones futuras.

En la Cumbre de Río de Janeiro de 1992 se plasmó esta idea en una declaración de principios (Carta de la Tierra) y se concretó en un documento denominado Programa 21, en el que se exponen las estrategias necesarias para conseguir la sostenibilidad en el siglo XXI.  Estas estrategias se basarían en una gestión global, sin fronteras ni diferencias entre los países, en erradicar la pobreza, en equiparar la calidad de vida de todas las personas, en gestionar mejor los recursos y la protección de  los ecosistemas.

 

Desde la asignatura Ciencias de la Tierra y Medioambientales de 2º de Bachillerato, y en menor medida en la asignatura Energías Renovables y Medio Ambiente de 4º ESO, podemos abordar el tema de la globalización económica a través de su inevitable relación con el deterioro ambiental y las posibles fórmulas para remediarlo.  En este sentido los alumnos trabajarían, con diferentes niveles de profundización evidentemente, las características antes mencionadas de la crisis ambiental y de la sostenibilidad. 

Cuestiones clave, por citar sólo algunas serían: huella ecológica, deslocalización productiva,  revolución verde, biopiratería,  comercio justo, equidad, factor 4 (producir el doble con la mitad de los recursos),  organismos internacionales implicados (FMI, Banco Mundial, OMC ), movimientos antiglobalización …

 

 

Concretando, algunas posibles actividades podrían versar sobre los temas que se indican a continuación. Se trataría de constatar la influencia de la globalización  en Asturias (repercusiones medioambientales y posibilidad de alcanzar la sostenibilidad), a través del análisis de aspectos como los que se indican:

·         Empresas asturianas que implantan filiales en otros países (Ence, Renny Picot, Duro Felguera…): objetivos, ventajas al elegir un determinado país…

·         Presencia de empresas extranjeras en Asturias (Bayer, Dupont, Mittal Arcelor…): cómo esas empresas operan a nivel mundial (sensibilidad medioambiental, deslocalización, implantación en países con legislación permisiva en cuestiones de medio ambiente…)

·         Competencia de los productos fabricados en otros países en relación con la producción en Asturias (situación de los astilleros ante la competencia de países en vías de desarrollo…)

·         Movimientos antiglobalización y su presencia en Asturias: organizaciones y actividades; influencia en la ciudadanía

·         El comercio justo en Asturias: qué es, qué objetivos persigue, tiendas de comercio justo; sensibilización y participación ciudadana…

·         Huella ecológica de los asturianos, de sus empresas…

 

María Jesús González

6 de mayo de 2007

Flujos migratorios y medio ambiente

20 Abril 2007
Publicado por MARIA JESUS en: Globalización, Inmigración y globalización, Medioambiente y globalización
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    Para entender los flujos migratorios actuales, el elemento central a analizar es la hegemonía global de la expresión más salvaje del capitalismo.

    Este modelo de globalización neoliberal ha producido un conjunto de desequilibrios a escala mundial, comenzando por la enorme concentración de poder económico y militar en una elite internacional, que está forzando un estado de guerra global permanente como instrumento tanto para mantener los privilegios del Norte opulento, como para repeler cualquier intento generado en el Sur para crear formas alternativas de vida y satisfacción de sus necesidades.

    La voracidad del modelo de producción y consumo irracional del Norte y de las elites integradas del Sur, afectan directamente al planeta, por lo que es energética y ambientalmente insostenible a medio-largo plazo, incluso si este esquema se mantuviese acotado-como se pretende- en el espacio actual de consumo del mundo global.

    Pero este intento de confinar el modelo de consumo a una parte privilegiada del planeta, de restringirlo a una minoría cada vez menor de la humanidad, hace que su sostenimiento se base forzosamente en la exclusión, la represión y el hambre de la mayoría de la población mundial. Este es el verdadero motor que alimenta los flujos migratorios mundiales actuales y lo que, por consiguiente, conecta estructuralmente la inmigración con la destrucción del medio ambiente.

    Por tanto, al ser dos características intrínsecas del modelo actual de capitalismo salvaje, no pueden “corregirse por separado”.  Reordenar los flujos migratorios desde la perspectiva de las personas y sus derechos universales, significa necesariamente, instalar otros modelos de organización social, ambiental y socialmente sostenibles.

Derechos para todos

Resumen de lo publicado en El Ecologista nº 50 (Invierno 2006-2007)

CRECIMIENTO ECONÓMICO Y SOSTENIBILIDAD

18 Abril 2007
Publicado por aracelilb en: Economía y globalización, Globalización, Medioambiente y globalización
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Crecimiento económico y sostenibilidad

 

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¿Podemos hablar de crecimiento económico sostenible? Conviene recordar, en primer lugar, que desde la segunda mitad del siglo XX se ha producido un crecimiento económico global sin precedentes. Por dar algunas cifras, la producción mundial de bienes y servicios creció desde unos cinco billones de dólares en 1950 hasta cerca de 30 billones en 1997, es decir, casi se multiplicó por seis. Y todavía resulta más impresionante saber que el crecimiento entre 1990 y 1997 –unos cinco billones de dólares- fue similar al que se había producido ¡desde el comienzo de la civilización hasta 1950! Se trata de un crecimiento, pues, realmente exponencial, acelerado.

Y cabe reconocer que este extraordinario crecimiento produjo importantes avances sociales. Baste señalar que la esperanza de vida en el mundo pasó de 47 años en 1950 a 64 años en 1995. Ésa es una de las razones, sin duda, por la que la mayoría de los responsables políticos, movimientos sindicales, etc., parecen apostar por la continuación de ese crecimiento. Una mejor dieta alimenticia, por ejemplo, se logró aumentando la producción agrícola, las capturas pesqueras, etc. Y los mayores niveles de alfabetización, por poner otro ejemplo, estuvieron acompañados, entre otros factores, por la multiplicación del consumo de papel y, por tanto, de madera… Éstas y otras mejoras han exigido, en definitiva, un enorme crecimiento económico, pese a estar lejos de haber alcanzado a la mayoría de la población.

                                             

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Sabemos, sin embargo, que mientras los indicadores económicos como la producción o la inversión han sido, durante años, sistemáticamente positivos, los indicadores ambientales resultaban cada vez más negativos, mostrando una contaminación sin fronteras y un cambio climático que amenaza la biodiversidad y la propia supervivencia de la especie humana. Y pronto estudios como los de Meadows sobre “Los límites del crecimiento” (Meadows et al., 1972) establecieron la estrecha vinculación entre ambos indicadores, lo que cuestiona la posibilidad de un crecimiento sostenido. Ésa es la razón de que hoy hablemos de un crecimiento insostenible. Como afirma Brown (1998) “Del mismo modo que un cáncer que crece sin cesar destruye finalmente los sistemas que sustentan su vida al destruir a su huésped, una economía global en continua expansión destruye lentamente a su huésped: el ecosistema Tierra”.

Ésa es la conclusión: si la economía mundial tal como está estructurada actualmente continúa su expansión, destruirá el sistema físico sobre el que se sustenta y se hundirá (Diamond, 2006). Se hace necesario, a este respecto, distinguir entre crecimiento y desarrollo. Como afirma Daly (1997), “el crecimiento es incremento cuantitativo de la escala física; desarrollo, la mejora cualitativa o el despliegue de potencialidades (…) Puesto que la economía humana es un subsistema de un ecosistema global que no crece, aunque se desarrolle, está claro que el crecimiento de la economía no es sostenible en un período largo de tiempo”. Ello lleva a Giddens (2000) a afirmar: “La sostenibilidad ambiental requiere, pues, que se produzca una discontinuidad: de una sociedad para la cual la condición normal de salud ha sido el crecimiento de la producción y del consumo material se ha de pasar a una sociedad capaz de desarrollarse disminuyéndolos”. Disminuyéndolos a nivel planetario, por supuesto, porque son muchos los pueblos que siguen precisando un crecimiento económico capaz de dar satisfacción a las necesidades básicas.

Es preciso, pues, remitirse al estudio de las causas del actual crecimiento insostenible, guiado por intereses particulares a corto plazo -hiperconsumo de una quinta parte de la humanidad (ver consumo responsable), explosión demográfica (ver crecimiento demográfico), desequilibrios y conflictos (ver reducción de la pobreza)…- y de las medidas necesarias -tecnológicas, educativas y políticas- (ver educación para la sostenibilidad, tecnologías para la sostenibilidad y gobernanza universal) para avanzar hacia la sostenibilidad.

 

Articulo publicado en la página web “Década por la educación para la sostenibilidad”

DESARROLLO SOSTENIBLE

19 Febrero 2007
Publicado por aracelilb en: Globalización, Medioambiente y globalización
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 “CIENCIAS DE LA TIERRA Y DEL MEDIO AMBIENTE”

(Libro electrónico)

Declaración de Dublín: “El medio ambiente depende de nuestras acciones colectivas, y el medio ambiente de mañana de nuestras acciones de hoy”

 

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Desarrollo sostenible:

El sistema económico basado en la máxima producción, el consumo, la explotación ilimitada de recursos y el beneficio como único criterio de la buena marcha económica es insostenible. Un planeta limitado no puede suministrar indefinidamente los recursos que esta explotación exigiría. Por esto se ha impuesto la idea de que hay que ir a un desarrollo real, que permita la mejora de las condiciones de vida, pero compatible con una explotación racional del planeta que cuide el ambiente. Es el llamado desarrollo sostenible.

La más conocida definición de Desarrollo sostenible es la de la Comisión Mundial sobre Ambiente y Desarrollo (Comisión Brundtland) que en 1987 definió Desarrollo Sostenible como:

“el desarrollo que asegura las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para enfrentarse a sus propias necesidades”.

Según este planteamiento el desarrollo sostenible tiene que conseguir a la vez: 

  rusia

 

Características de un desarrollo sostenible:

Las características que debe reunir un desarrollo para que lo podamos considerar sostenible son: 

Para conseguir un desarrollo sostenible: Un cambio de mentalidad

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Bhutan: pilas de abono orgánico.

 

En la mentalidad humana está firmemente asentada una visión de las relaciones entre el hombre y la naturaleza que lleva a pensar que:

Estos planteamientos se encuentran firmemente asentados en el hombre, especialmente en la cultura occidental que, desde hace unos cuatro siglos, ha visto el éxito de una forma de pensar técnica y centrada en el dominio de la naturaleza por el hombre. 

El punto de vista del desarrollo sostenible pone el énfasis en que debemos plantear nuestras actividades “dentro” de un sistema natural que tiene sus leyes. Debemos usar los recursos sin trastocar los mecanismos básicos del funcionamiento de la naturaleza.

Un cambio de mentalidad es lento y difícil. Requiere afianzar unos nuevos valores. Para hacerlo son de especial importancia los programas educativos y divulgativos. Tiene mucho interés dar a conocer ejemplos de actuaciones sostenibles, promover declaraciones públicas y compromisos políticos, desarrollar programas que se propongan fomentar este tipo de desarrollo. 

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En la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro en 1992 las NNUU establecieron una Comisión para el Desarrollo Sostenible que puede tener un importante papel a la hora de impulsar este cambio de mentalidad. El resultado final principal de esta cumbre fue un documento titulado Agenda 21 en el que se define una estrategia general de desarrollo sostenible para todo el mundo, haciendo especial hincapié en las relaciones norte-sur, entre los países desarrollados y los que están en vías de desarrollo

En la Unión Europea se elaboró en 1992 el V Programa de acción de la Comunidad en medio ambiente con el título de “Hacia un desarrollo sostenible”. En este programa se decía “No podemos esperar… y no podemos equivocarnos”, el medio ambiente depende de nuestras acciones colectivas y estará condicionado por las medidas que tomemos hoy. El V Programa reconoce que “el camino hacia el desarrollo sostenible será largo. Su objetivo es producir un cambio en los comportamientos y tendencias en toda la Comunidad, en los Estados miembros, en el mundo empresarial y en los ciudadanos de a pie”.