Senderismo y naturaleza en Asturias

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Travesía: Cofiño, picu Pienzu, bosque de la Biescona, Loreñe

Publicado en General, Sierras del Sueve y Cuera — 20 Noviembre 2008 @ 22:32

El bosque de la Biescona pertenece, casi en su totalidad, al concejo de Parres, encontrándose la zona más septentrional en los de Colunga y Caravia. Se trata del hayedo de Europa situado a menor altitud y en él coexisten otros árboles como acebos, robles, abedules y castaños, por no hablar de las distintas variedades de musgos y helechos. Se encuentra en un estrecho valle surcado por el arroyo de la Toya o el Cubil, encajonado entre las peñas de los picos Duernes y Babú por su margen izquierdo, que son continuación de la larga arista nororiental del Pienzu, y el Cantu la Teya y los Arrudos por su margen derecho. La hermosura de este bosque primigenio y húmedo impresiona por la variedad de especies vegetales que contiene y por lo umbrío de su manto, cuyas piedras y troncos, permanentemente tapizados de musgo, acrecentan la intrínseca belleza del bosque otoñal.


Perfil de la Ruta

  • Distancia:  11,5 km
  • Altura máxima: 1161 m (en el Pienzu)
  • Altura inicial: 310 m en la desviación hacia Cofiño
  • Altura final: 219 m en Casa Julia (Loreñe)
  • Subidas acumuladas:  912 m
  • Bajadas acumuladas: 1010 m
  • Duración: 5 h 30 m
  • Estado del tiempo:  Nublado
  • Fecha: 15-XI-2008

El día amaneció nublado y durante el viaje cayeron algunas gotas de agua a las que se añadió la niebla que envolvía las partes más altas de la sierra del Sueve. Después de parar unos minutos en el mirador del Fito para disfrutar del hermoso paisaje del concejo de Parres, el autobús nos dejó en la carretera AS-260, justo en la desviación hacia  Cofiño, localidad de este concejo, situada en la ladera meridional del Sueve. Después de caminar un kilómetro llegamos al pueblo, donde un panel indicador señala la ruta P.R. AS-71, que debemos seguir hasta el Pienzu. En todo el trayecto, hasta la majada de Bustacu, no encontramos ninguna otra indicación de la ruta.

En la parte más alta de Cofiño (400 m de altura) cogemos un camino que sale a la derecha, pasando al lado de una gran casa en ruinas, cuyas columnas de piedra labrada dan fe de su pasado esplendor. Aquí el camino gira a la izquierda, pasa junto al depósito del agua y nos conduce, en ligera pendiente, hasta la pequeña campera de Pandellebancu, que cruzamos para retomarlo, transformado ya en sendero, hasta la fuente de la Longaniza. A nuestra derecha tenemos el valle del arroyo de La Corteguera, que nace en la fuente de Mergullines, en la base del Pienzu y a la que llegaremos más adelante, entre la niebla. Pero no adelantemos acontecimientos. A partir de aquí, el camino está empedrado en varios tramos y, cuando el valle se cierra y cruzamos el arroyo, se empina para remontar por la estrecha canal,  hasta las amplias camperas de Bustacu (650 m). Hay allí varias cabañas que estuvieron habitadas hasta no hace demasiado tiempo, pero que hoy día, salvo una, están en ruinas. En la parte más alta de la campera hay una buena fuente con abrevadero y agua durante todo el año.

En este punto, la expedición, formada por 38 caminantes, caracterizados por la más amplia diversidad de intereses y edades, realizó una maniobra de agrupamiento. Mientras llegaban los últimos, se analizaron las alternativas para el resto del día: la niebla a veces bajaba hasta nuestro nivel y hacía la estancia fría y desapacible. Demasiado pronto para bajar por el bosque de la Biescona, demasiado frío para permanecer parados en esta majada, demasiado desnivel para que algunas personas se animaran a subir al Pienzu, entre la niebla. ¿Qué hacer? Se decidió seguir con el programa. Los que quisieran subir al pico, adelante; el resto quedarían en Bustacu, disfrutando de la apacible pradera.

Los 14 que nos dirigimos al Pienzu, cogemos el camino bien marcado que, después de pasar junto al pilón, sube por la margen izquierda del arroyo, adosado a la pared rocosa que baja del pico Duernes contiguo al Pienzu. Llegamos a otra pradera, a unos 900 m de altura, donde nos recibe la niebla. A partir de aquí, subimos otros 260 m  siguiendo los  senderos que vamos encontrando entre la densa y húmeda niebla, que se condensa en las partes más frías de nuestra ropa, pelo y bastones. En la fuente Mergullines 4 dan la vuelta emprendiendo el regreso a Bustacu y los 10 restantes seguimos adelante con la única finalidad de coronar el pico. Finalmente, empapados por la niebla y el sudor, llegamos a la cumbre (1161 m). Podríamos haber disfrutado de una vista impresionante de los concejos de Villaviciosa (los días claros incluso se ve Gijón), Colunga, Caravia y Ribadesella por el norte. Hacia el sur los de Parres y Piloña. Por no hablar de las grandes montañas que mirando hacia el sur, y de este a oeste, nos encontraríamos: Picos de Europa, Sierra de Beza, montañas de los concejos de Amieva y Ponga (Carriá, Pierzu, Collau Zorro y Peña Ten entre otros), las de Caso (Maciédome, Tiatordos, Llambria y Campigüinos), las sierras de Aves, Sellón y Crespón. También se llega a ver Peña Mea, el macizo de las Ubiñas y al oeste, la Xamoca y la sierra de Peñamayor.  Nos hacemos las fotos de rigor utilizando de fondo la gran cruz que hay allí, y sin ningún aliciente para permanecer más tiempo en esta cima fría y húmeda, emprendemos el regreso.

Mientras tanto, los que quedaron en la majada, aprovechan para asomarse al balcón de Peña Corvera, que da vistas al concejo de Parres y que al quedar por debajo del nivel de las nubes, ofrece una magnífica panorámica de sus hermosos valles. Pero las grandes montañas que desde aquí se divisan en los días claros,  les quedan ocultas y, como nosotros, no podrán disfrutar de las imágenes blancas de los Picos de Europa, de las montañas del Parque Natural de Redes y más allá, las del Sellón y Peña Mayor, todas ellas cubiertas estos días por una gruesa capa de nieve. Comen.  Incluso les sale el sol de mediodía para hacer más agradables las viandas que cada cual porta.

Poco después nos reciben con alguna que otra sorpresa. Los que bajamos del Pienzu paramos a comer, mientras los demás continúan la ruta dirigiéndose hacia la Biescona. Desde Bustacu hay que seguir unos metros la pista que viene desde la carretera AS-260 y que los ganaderos emplean para subir a estos parajes. A unos 200 metros sale a la izquierda un camino que se dirige al bosque, en dirección norte. Una vez entre los árboles el camino se convierte en sendero y la pradera da paso a un bosque antiguo no tocado por el hombre, donde las hayas se levantan enormes para alcanzar los escasos rayos de sol que entran en este umbrío valle. Sus troncos cubiertos de verde musgo, la densa vegetación y la ausencia de luz dejan un suelo despejado, sólo cubierto de una gran variedad de helechos. Las piedras recubiertas a su vez por una gruesa capa de musgo, los troncos caídos de antiguas hayas, que sirven de sustento a helechos, setas y un sinfín de organismos, se van mimetizando poco a poco con el suelo, devolviéndole aquello que, en vida, la planta le arrancó. Es la eterna secuencia de la vida y la muerte en el bosque. El otoño tardío va despojando de su cubierta a estos grandiosos árboles cuyos hermosos e irregulares troncos dan un aire de cuento de hadas al frondoso hayedo. Aún tenemos tiempo de robarles las últimas y hermosas imágenes salpicadas por los amarillos y ocres del otoño, los verdes de la umbría y el rojo de los frutos del acebo. Permanecerán en los sensores de nuestras cámaras digitales, para hacernos más agradables las largas noches del invierno en la pantalla del ordenador.

Al poco de adentrarnos en el bosque, el sendero cruza a la margen izquierda del regato de la Toya o del Cubil, cuyo curso seguiremos hasta el final. Con cuidado por el barro, y disfrutando a la vez del espectacular bosque, vamos bajando hasta alcanzar y seguir el curso seco del regato. Más adelante cruzamos una riega que sale a nuestra derecha y seguimos paralelos al regato, ahora por su margen derecho, hasta pasar al lado de los restos de una antigua mina. Después encontramos un deposito de agua de la que sale, abundante, inundando el camino, que desemboca en los establos de Piedrallana. Cruzamos una portilla de palos y seguimos la pista, que de allí arranca, para llegar en poco tiempo al final de nuestro recorrido, al lado del restaurante Casa Julia en Loreñe.

Lorenzo Sánchez  (Gijón)

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7 comentarios »

  1. Berto:

    Lorenzo, un trabayu preciosu’l que faes!!! Mui bones fotos y mui guapu’l “cuadernu de campu”.
    ¡¡Norabona!!
    salú
    Berto

  2. Iñaki:

    Mágnifico reportaje y fotos increíbles. Todo un lujo.

  3. Jose:

    Me encanta tu blog se ve que disfrutas y que eres un apasionado del paisaje que nos rodea esta binita provincia.
    Yo llevo muchimos años llendo de monte, escalada y esquí de travesía y hace poco que realizo excursiones organizadas (alojamiento, transporte y comidas)por el parque natural de redes y por los Picos de Europa, ehchale un vistazo mi página.
    WWW.trekkingasturias.com

  4. Juan A. Fuente:

    Muy buena excursión. No conozco la subida desde el pueblo de Cofiño. He subido un par de veces desde el mirador de El Fito y siempre tuve suerte con el día, lo cual es fundamental, ya que si no ya sabes lo que te pasa, el día no es lo mismo sin el regalo de las vistas. Nosotros la útima vez que estuvimos por esta zona subimos por el Bosque de la Biescona y nos encantó, es impresionante. Me gusta mucho tu blog, se nota que os gusta mucho la montaña y el ordenador, algo que rara vez se junta. A mi también, por eso os invito a que os paseis por mi página para ver mi trabajo a ver qué os parece. Un abrazo y a seguir así.
    http://www.telecable.es/personales/jc.alvarez1/

  5. El Navarón:

    Que buena descripcion de la ruta Lorenzo,nos ha gustado mucho.
    Desde El Navaron te invitamos,a ti y a todo aquel que pase por Cofiño,a venir a visitarnos y tomar una sidrina.
    Un fuerte abrazo.

  6. El Navarón:

    Por cierto,se nos olvidaba comentar que esta ruta ha sido recientemente señalizada por la Comarca del Sueve,con lo cual la hace aun mas accesible para todos los publicos,se encuantra integramente señalizada de principio a fin.

  7. Josmi - Rutas Montaña Asturias:

    Zona preciosa. Bonito reportaje con unas fotos espléndidas.

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