Sábado 8

27 02 2008

- San Miniato del Monte.

- Palazzo Pitti y Giardino di Boboli

- Ponte Vecchio

- Galleria dell’Accademia

- Santa Maria Novella.

Passeggiata ai Colli (PASEO DE LAS COLINAS)

Seguir la orilla izquierda del Arno hacia el Este, hasta la torre medieval situada cerca de la piazza Giuseppe Poggi (autor de esta espléndida “via dei Colli” trazada entre 1865 y 1870). Tomar la calle peatonal que sube zigzagueando hasta el piazzale Michelangiolo para disfrutar de incomparables vistas de toda la ciudad.

Cerca de esta plaza, enclavada en un lugar admirable que domina Florencia, se alza la iglesia de San Miniato al Monte de estilo románico florentino (s. XI-XIII). Con su decoración geométrica de mármoles blancos y verdes, la fachada recuerda al Baptisterio. El interior, decorado también con mármoles policromos, presenta un pavimento del s. XIII. En la nave izquierda, capilla del cardenal de Portugal, hermoso conjunto renacentista. A los pies del presbiterio se encuentra la capilla de la Crucifixión, diseñada por Michelozzo. El púlpito y el cancel del presbiterio forman un conjunto admirable con su magnífico trabajo de marquetería de mármol de principios del s. XIII. En el ábside, mosaico de Cristo en actitud de bendecir. En la sacristía, frescos de Spinello Aretino (1387). Cripta del s. XI con columnas esbeltas y capiteles clásicos.

Palazzo Pitti

Este edificio renacentista (s. XV) de aspecto imponente y austero, con almohadillados enormes y numerosas ventanas, fue construido por los Pitti, la familia rival de los Médicis, según planos de Brunelleschi. Leonor de Toledo, esposa de Cosme I, le añadió dos alas para transformarlo en una auténtica residencia principesca a la que se trasladó la corte en 1560.

Galería Palatina.- Alberga una extraordinaria colección de pinturas entre ellas un conjunto prodigioso de obras de Rafael (la Donna velata ) y de Tiziano (retratos de La Bella, del Aretino, del Hombre de los ojos grises y el Concierto). También se pueden admirar las obras de Salvatore Rosa. Van Dyck. Rubens, Fra Bartolomeo, el impresionante Amor dormido de Caravaggio y numerosas obras de artistas italianos y extranjeros.

Otros museos.- En el mismo piso que la galería palatina, se pueden visitar los Appartamenti reali (Apossentos reales) y, encima, la Galleria d’Arte Moderna que reúne sobre todo obras toscanas de los s. XIy XX entre las que destaca un hermoso conjunto del grupo de los Macchiaioli (los impresionistas toscanos): Fattori, Lega, Signorini y Cecioni.

La otra ala expone en el Museo deglli Argenti (Museo de la Platería) obras procedentes la mayoría del tesoro de los Médicis.

Giardino di Boboli (Jardín de Boboli)

Los jardines a la italiana que se extienden detrás del palacio Pitti fueron diseñados por Tribolo en 1549. Están decorados con numerosas estatuas clásicas y renacentistas. Al final de un paseo, a la izquierda del palacio, se halla la Grotta grande, una gruta artificial cuyo principal artífice fue Buontalenti (1587-97).

Ponte Vecchio

Como su nombre indica, es el puente más antiguo de Florencia, varias veces reconstruido sobre el Arno en su parte más estrecha. Su curiosa silueta se debe a las tiendas de los orfebres que lo bordean y al Corridoio Vasadano -que corre por encima- construido por Vasari para unir el Palazzo Vecchio con el palacio Pitti.

Galleria dell’Accademia

La cuidada presentación de las obras de este museo ayuda a comprender la personalidad extraordinaria de Miguel Ángel. La gran galería permite pasar entre las poderosas figuras de los Esclavos (1513-1520) y el San Mateo, todos ellos a nivel de esbozo, que parecen querer liberarse del mármol que les aprisiona; al fondo de la sala, en un ábside construido al efecto en 1873, se alza el monumental David (1501-1504), símbolo de la fuerza juvenil y contenida, excelente testimonio de la visión humanista del escultor. En la pinacoteca se exponen obras de artistas toscanos de los s. XIII al XIX, como el cofre pintado Adimari y dos cuadros de Botticelli.

S. Maria Novella

Esta iglesia y su convento, fundados en el s. XIII por los dominicos, cierran el lado Noroeste de una hermosa plaza alargada donde antiguamente se celebraban carreras ecuestres.

La iglesia, comenzada en 1279, no se terminó hasta 1360, excepto la fachada de líneas armoniosas y motivos geométricos realizados con mármoles blancos y verdes, diseñada en el s. XV por Alberti (parte superior).

Es un edificio de grandes dimensiones (100 m de longitud) concebido expresamente para predicar a la multitud. En el muro del tercer tramo de la nave izquierda se puede ver el famoso fresco de la Trinidad con la Virgen, San Juan y los donantes sobre un fondo de arquitectura brunellesquiana, donde Masaccio despliega una técnica magistral en el tratamiento de la perspectiva, adoptando así las nuevas teorías renacentistas. Al fondo del brazo izquierdo del crucero, la capilla Strozzi di Mantova (sobreelevada) está decorada con frescos (1357) del florentino Nardo di Gione que representan el Juicio Final; el políptico del altar es de Orcagna, hermano de Nardo di Cione. En la sacristía se conserva una Crucifixión (sobre la puerta de entrada) de Giotto y un elegante nicho de terracota esmaltada de Giovanni Della Robbia. En la capilla Gondi (1ª a la izquierda del altar mayor) está expuesta la famosa Crucifixión de Brunelleschi, llena de elegancia y realismo, por la que Donatello manifestó su admiración. Detrás del altar mayor se hallan los frescos de Ghiriandaio que, aunque evocan las vidas de la Virgen y San Juan Bautista, son también un impresionante retrato, lleno de frescura y realismo, de la vida florentina durante el Renacimiento.

Dos claustros flanquean la iglesia. El más bello es el chiostro Verde, que recibe este nombre a causa de los frescos que lo decoran, obra de Paolo Uccello y sus discípulos (escenas del Antiguo Testamento). En la cara Norte de este claustro abre la cappellone degli Spagnoli (capilla de los Españoles), revestida de frescos de finales del s. XIV, obra de Andrea di Bonaiuto (llamado también Andrea da Firenze); estas pinturas de simbolismo complicado evocan el triunfo de la Iglesia y la actividad de los religiosos dominicos. Al Este se encuentra el refectorio, donde está instalado actualmente el Tesoro de la iglesia.

“Florencia y Tosacana”. Michelin. Ediciones de Viaje                                  



Viernes 7

26 02 2008

- Iglesia y piazza de la Santa Croce.

- Piazza de la Signoria, Logia, Palazzo Vecchio y Galleria degli Uffizi.

- Visita al Duomo y Baptisterio.                                     

Santa Croce

La iglesia y los claustros de Santa Croce abren a una de las plazas más antiguas de la ciudad.

Iglesia.- Iglesia de la orden franciscana comenzada en 1294 y terminada durante la segunda mitad del s. XIV. La fachada y el campanario datan del s. XIX. Su interior inmenso (140 por 40 m), pues era una iglesia de predicación, tiene una nave central muy sobria y un ábside esbelto que recibe la luz a través de hermosas vidrieras del s. XV. El suelo está cubierto por 276 losas sepulcrales mientras que a la largo de los muros se suceden las tumbas suntuosas.

Nave lateral derecha.- En el primer pilar, Virgen con el Niño de A. Rossellino (s. XV); enfrente tumba de Miguel Ángel (muerto en 1564) por Vasari; frente al 2º pilar, cenotafio (s. XIX) de Dante (muerto en 1321 y enterrado en Rabean); en el tercer pilar, hermoso púlpito de Benedetto da Maiano (1476) y, 4º pilar, monumento (s. XVIII) a Maquiavelo (muerto en 1527); frente al 5º pilar, elegante bajorrelieve de la Anunciación en piedra decorada con oro, de Donatello; frente al 6º pilar, tumba de Leonardo Bruni (humanista y canciller de la República, muerto en 1444) de B. Rossellino y tumba de Rossini (muerto en 1868).                                                       

Brazo derecho del crucero.- Al fondo, capilla Baroncelli con los frescos (1338) de la Vida de la Virgen de Tadeo Gaddi; en el altar, políptico de la Coronación de la Virgen (taller de Giotto).

Sacristía.- (Acceso por el corredor situado a la derecha del presbiterio). Realizada en el s. XIV, está decorada con frescos de gran belleza entre los que se sobresale una Crucifixión de Tadeo Gaddi y, en la hermosa capilla Rinuccini, escenas de la vida.

Al final del corredor está la capilla Médicis, obra de Michelozzo (1434), con un retablo de terracota esmaltada de Andrea Della Robbia.

Presbiterio.- La 1ª capilla a la derecha del altar contiene los frescos (hacia 1320) de Giotto que narran la viada de San Francisco; en la 3ª capilla, tumba de Julie Clary, esposa de José Bonaparte. El presbiterio propiamente dicho está cubierto de frescos de Agnolo Gaddi sobre la leyenda de la Santa Cruz.

Brazo izquierdo del crucero.- Al fondo se puede admirar la conocida Crucifixión de Donatello que Bruneleschi tanto admiró y que quiso superar con la que hizo para Santa María Novella.

Nave lateral izquierda.- (Al volver): después del 2º pilar, monumento a Carlo Marsuppini de Desiderio da Settignano (s. XV); frente al 4º pilar, losa sepulcral de L. Ghiberti (muerto en 1455); la última tumba (s. XVIII) es la de Galileo (muerto en 1642).

Piazza del Duomo

En  el centro de la ciudad, junto con el campanario y el baptisterio, la catedral constituye un conjunto extraordinario de mármoles blancos, verdes y rosados en el que se puede apreciar la transición del arte florentino medieval al del Renacimiento.

Duomo (Santa María del Fiore).- Símbolo de la riqueza y el poder de Florencia durante los s. XIII y XIV, esta catedral es uno de los mayores edificios del mundo cristiano. Aunque Arnolfo di Cambio la comenzó en 1296, no fue consagrada hasta 1436. El edificio, gótico en su conjunto, es sin dudad un buen testimonio de la originalidad de este estilo en Florencia: amplitud de volúmenes, importancia de la horizontalidad y de la decoración policroma.

Exterior.- Rodear la catedral por la derecha para admirar el efecto que produce la inmensa marquetería de mármol que reviste el edificio y la amplitud extraordinaria de la cabecera. La armoniosa cúpula que se alza por encima de la nave costó 14 años de trabajo a su creador, Brunelleschi, que se contrarrestó los enormes empujes mediante dos cúpulas - una interna y otra externa- unidas entres sí por puntuales invisibles. La fachada pertenece a los últimos años del s. XIX.

Interior.- La sobriedad de la nave contrasta con la suntuosidad del exterior. Las altas bóvedas góticas se apoyan en arquerías de gran robustez sostenidas a su ver por pilares enormes. El amplio presbiterio octogonal, rodeado por un elegante cancel de mármol del s. XVI, está situado bajo la inmensa cúpula decorada con un fresco que representa el Juicio Final. Se puede acceder a la galería interior, desde la que se divisa toda la nave, y desde allí a la linterna de la cúpula para observar un panorama magnífico de la ciudad.

Las puertas de las sacristías a ambos lados del altar mayor poseen tímpanos decorados con terracotas de color azul claro de Luca Della Robbia: la Ascensión y la Resurrección. En la sacristía nueva (a la izquierda), armarios de marquetería, obra de los hermanos Maiano (s. XV). En esta catedral tuvo lugar un dramático episodio de la conjura de los Pazzi; estos últimos, rivales de los Médicis, intentaron asesinar a Lorenzo el Magnífico el domingo 26 de abril de 1478 en el momento de la Elevación. Aunque herido por dos monjes, Lorenzo consiguió refugiarse en la sacristía mientras su hermano Giuliano moría apuñalado.

La capilla axial contiene una obra maestra de Ghiberti, el sarcófago de San Zanobi, primer obispo de Florencia; uno de los bajorrelieves representa al santo resucitando a un niño.

Frescos de la nave izquierda: en el primer tramo desde el crucero, Dante explica la Divina Comedia en Florencia (1465); un poco más allá, a la derecha, dos retratos ecuestres del condotiero realizados por Paolo Uccello (1436) y Andrea del Castagno (1456) respectivamente.

Campanille (Campanario).- Su esbelta figura (82 m de altura) contrasta armoniosamente con la cúpula de Brunelleschi, equilibrando con sus rectas las curvas de aquella. Giotto, autor de los planos, empezó a dirigir la construcción en 1334, pero murió sólo tres años después. Este campanario gótico terminado a finales del s. XIV sorprende por su decoración geométrica en la que predominan las líneas horizontales.

Battistero (Baptisterio).- Es una construcción románica, de aspecto sobrio y equilibrado, revestida de mármol blanco y verde. Sus puertas de bronce son mundialmente famosas.

En la puerta Sur (entrada actual), obra gótica del escultor Andrea Pisano (13330), están representadas la vida de San Juan Bautista, en la parte superior, y las Virtudes teologales (fe, esperanza, caridad) y cardinales, en la inferior. Los marcos, esculpidos con virtuosismo, corresponden a Vittorio Ghiberti, hijo del autor de las otras puertas.

La puerta Norte (1403-1424) es la primera que ejecutó Lorenzo Ghiberti tras un concurso en el que participaron Brunelleschi, Donatello y Jacopo Della Quercia; las distintas escenas de la vida de Cristo aparecen evocadas con una dignidad y una armonía de composición extraordinarias.

Frente a la catedral, la puerta Este (1425-1452) es la que Miguel Ángel consideró digna de ser la “Puerta del Paríso”. Ghiberti representó en ella escenas del Antiguo Testamento; los frisos están decorados con Profetas y Sibilas. El autor se representó a sí mismo, calvo y malicioso, en un medallón.

Piazza della Signoria

La plazza.- Esta plaza grandiosa, centro político de Florencia, tiene como telón de fondo la admirable arquitectura del Palazzo Vecchio, la Logia della Signoria y, entre bastidores, el palacio de los Uffizi. Está decorada con numerosas estatuas que la convierten en un auténtico museo al aire libre: hacia el centro de la plaza, estatua ecuestre de Cosme I, de Juan de Bolonia y, en la esquina del Palazzo Vecchio, fuente de Neptuno (1576), obra de Ammanati; delante del palacio se han situado copias del “Marzocco” (el león emblemático de Florencia) de Donatello y del David de Miguel Ángel.

Logia della Signoria.- Lonja construida a finales del s. XIV que fue primero utilizada como lugar de reunión y más tarde como cuerpo de guardia de los “Lanzi”, lansquenetes o alabarderos de Cosme I. Alberga estatuas clásicas y renacentistas entre las que destacan el Rapto de la Sabina (1583) y Hércules y el Centauro de Juan de Bolonia y, sobre todo, en la parte delantera el extraordinario Perseo mostrando la cabeza de Medusa, obra ejecutada por Benvenuto Cellini entre 1545 y 1553.

Palazzo Vecchio.- La poderosa silueta del palacio, rematada con un elegante campanario de 94 m. domina la plaza. Construido entre 1299 y 1314, probablemente según proyecto de Arnolfo di Cambio, es u edificio gótico de aspecto austero que se caracteriza por la ausencia de huecos en el nivel inferior, una serie con almenas y matacanes del que surge la torre.

Su interior renacentista contrasta con el exterior por su lujo y refinamiento. El patio que Michelozzo reformó en el s. XV fue decorado un siglo después por Vasari; en el centro hay una elegante fuente rematada con un genio alado (s. XVI), copia de una obra de Verrochio (original en el interior del palacio).

Tras su construcción el Palazzo fue sede del gobierno de la ciudad, la “Signoria”; en el s. XVI pasó a ser residencia de Cosme I, quien lo adaptó a las necesidades de la corte. De esta época data la mayoría de los elementos decorativos de GiorgioVasari. Cuando Cosme lo abandonó para trasladarse al palacio Pitti, el que hasta entonces era conocido como Palazzo della Signoria pasó a llamarse Palazzo Vecchio.

Las salas están suntuosamente decoradas con esculturas de Benedetto y Giuliano da Maiano (s. XV) y con pinturas de Vasari y Bronzino (s. XVI) que ensalzan la gloria de Florencia y de los Médicis.

Galería de los Uffizi

Es uno de los museos de pintura más hermosos del mundo. A través de sus salas se puede conocer la evolución de la pintura italiana, desde los precursores hasta el s. XVII, gracias a las colecciones que reunieron varias generaciones de Médicis. Francisco I (1541-1587) inició la colección, a la que se incorporaron más tarde la del gran duque Fernando I, la de Fernando II y la de Cosme III. En 1737, Ana-María-Luisa, Gran Electora Palatina y última Médicis, legó definitivamente a la ciudad de Florencia las riquezas que su familia había reunido. La Galería de los Uffizi está instalada en un palacio renacentista que Vasari edificó en 1560 para albergar las oficinas de la administración del estado toscano.

 

                                               “Florencia y Tosacana”. Michelin. Ediciones de Viaje