Apuntes filosóficos del viaje
25 02 2007Podéis dejar en este rincón vuestras improntas, vuestros deseos-conscientes e inconscientes- vuestro viaje filosófico.
Os dejo el mío:
La meta de un viaje que se inicia sin intención de meta puede presentarse en forma de carretera- camino de tierra a ratos, de asfalto a otros-, que se abre a medida que avanzas en un Alsa de alquiler. Los baches y las fogatas caben todos en el cuello inmóvil del conductor, atento 24 horas seguidas. Admirable limpieza de la mente, admirable concentración dirigida al camino. Atrás Gijón, el cansancio, la tos mañanera, el polvo y la noche de un día sin dormir, que penetra húmedo por la ventanilla abierta. El cansancio…la atención. Ese camino que se abre puede ser la meta de un viaje. El cuerpo dolorido desaparece en su postura, yo soy el camino. He llegado hasta aquí para ser camino. Yo serpenteando el Sena, caminando con vosotros, hablando de las últimas historias que nos pasaron interesantes, la chica que nos enamoró en el hotel, yo puente y luminiscencias, y luego de nuevo carretera que desemboca en camino, me despliego inmóvil en el asiento trasero del Alsa mientras en el casete chirriante suena la música de …
En el viaje no hay yo, no hay objeto de observación, lo que hay es camino.Si me preguntarais quién es el que habla, diré que el que escribe ahora ha salido ya del camino.
EL VIAJE TERMINA EN LO CONCRETO. NADA ES TRASCENDENTE. OS ENCONTRARÉIS LUGARES DESIERTOS DONDE LOS OJOS NO PUEDEN NAVEGAR. QUIEN SE DETIENE EN ELLOS DETIENE EL UNIVERSO. TAMBIÉN OS ENCONTRARÉIS LUGARES DESIERTOS QUE CUMPLEN LA FUNCÍON DE PUENTE. QUIEN SE DETENGA EN ELLOS OBSTACULIZA EL PASO DEL UNIVERSO.
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