EXPERIENCIA EN EL CPEE LATORES: COLONIA DE VERANO PARA EL ALUMNADO DE EDUCACIÓN ESPECIAL
19 Marzo 2009Publicado por nataliasc en: Educación Especial
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En julio del año 2008, durante la primera quincena, el Colegio de Educación Especial Latores se convirtió en un espacio de ocio y tiempo libre durante la mañana (de 10:00 a 14:00) con la intención de que se pudiera ofrecer un “respiro” a las familias y asegurar que el alumnado del centro, de todas las etapas educativas, tuviera la oportunidad de tener experiencias lúdicas dentro de un contexto organizado y estructurado de acuerdo a sus características especificas. Ya sabéis que la mayor parte del alumnado de este centro presenta discapacidad psíquica con un número significativo de otras limitaciones asociadas: físicas, sensoriales, conductuales, comunicativas y/o sociales; por tanto estamos ante niños-as y jóvenes que, en gran número, se pueden considerar gravemente afectados. La idea de partida del proyecto, que denominamos Tiempo de Verano era servir de proyecto piloto o experimental, ver cuál era su viabilidad y resultados posibles, para poder plantear su continuidad futura con el apoyo de diferentes instituciones y administraciones.
¿Y quiénes se atrevieron a ello?
La trabajadora social del centro, Araceli, y el director del mismo, Fernando, promotores además de participantes activos en el desarrollo; quienes a su vez contaron con la colaboración externa de dos profesoras del IES ALFONSO II, Pilar y Natalia, y con el apoyo logístico, económico y entusiasta de Ángela, jefa del Servicio de Alumnado, Participación y Orientación Educativa de la Consejería.
¿Cómo se organizó?Como se comenta arriba, la motivación era, por una parte, ofertar un “respiro” a las familias, pero a la vez cubrir la necesidad que tiene esta población de contar con un espacio de ocio y diversión, adecuado a sus características. El proyecto estaba diseñado para dar cabida a un total de 20 alumnos y alumnas del centro. Se envió una circular a las familias, dando una información específica del proyecto (actividades, fechas, condición del voluntariado), aclarando que se garantizaba sólo transporte –costeado por la Consejería- para un recorrido limitado en la ciudad de Oviedo (sin excluir a quienes pudiesen asumir el transporte por cuenta propia). Las familias cursaron un total de 35 solicitudes, de las que se aceptaron todas las que se presentaron en el plazo que se dio y las que cumplían las condiciones de transporte ya citadas, un total de 25 alumnos y alumnas. Se organizaron en dos grupos claramente diferenciados: - Grupo de Infantil y Educación Basica Obligatoria I (EBO I), con un total de 11 alumnos y alumnas. - Grupo de mayores (EBO 2 y TVAA), con un total de 14 alumnos y alumnas. Parte del esfuerzo inicial de los organizadores fue reclutar a voluntarios; a través de diversos contactos, entre estudiantes de Magisterio, Logopedia y Psicología, se comprometieron un total de 10 voluntarias (Andrea, Ángela G., Ángela F., Elena, Laura, Nagore, Naira, Rocío, Sara F. y Sara R): seis se destinaron a los más pequeños, ya que las ratios eran de 4-3 por pareja de voluntarias, y el resto se asignó a los mayores. Las cuatro personas “de la organización” servían de apoyo a todos los grupos, a la vez que plantearon y llevaron a cabo talleres concretos de animación
¿Y qué se hizo?
Con los pequeños …. Durante la primera semana se plantearon actividades escolares conocidas para ellos en el aula, con la finalidad de conseguir una adaptación del alumnado al personal voluntario asignado y a la nueva situación no propiamente escolar, con las nuevas rutinas y horarios; así mismo, para facilitar un conocimiento más individual de cada uno de los niños y niñas, así como de sus necesidades y limitaciones. Durante el resto del programa, se llevaron a cabo, talleres y actividades específicas: - Taller de pintura de dedos (frutas de cartón, cartel de bienvenida para el próximo curso, mural libre) - Juegos tradicionales. - Psicomotricidad y juegos con globos.- Taller de los sabores. - Juegos con agua.- Taller de masa de colores.- Taller de texturas. - Taller de pintura con los pies y manos. - Salidas diarias a los espacios exteriores del invernadero y jardín, para dar de comer y beber a los animales de la granja del colegio, recolectar comida para estos en el huerto, recoger los huevos del gallinero, hacer recorridos en carretilla.
Con los mayores …También los primeros días hubo un periodo de adaptación en el que se realizaron actividades en el aula por grupos, con el objetivo de que tanto personal voluntario como alumnado lograran ajustarse. De modo colectivo, realizaron diversos talleres de manualidad, algunos sólo de un día y otras organizadas para varios días (taller de encuadernación y marcos de fotos). - Taller de pasta de sal.- Taller de manualidades con papel (cometas, flores de papel)- Taller de encuadernación (libreta tiempo de verano)- Taller de confección de marcos de fotos- Taller de pintura (mural, carteles)- Actividades deportivas al aire libre.- Actividades musicales - Ginkana- Salidas por el entorno (área recreativa de Santomedero)
¿Qué grado de satisfacción se alcanzó? En primer lugar, tenemos que decir que tuvimos mucha muchísima suerte: no hubo incidentes, tuvimos un tiempo excelente; las voluntarias fueron impecables; la transportista y cuidadora de transporte asignadas superaban lo mejor que pudiéramos haber esperado y deseado; la conserje del colegio en el turno de julio, lo mismo (colaboradora, participativa, una “animadora voluntaria” más)… y los destinatarios y destinatarias, felices. En el informe final que se elaboró para la Consejería de Educación y Ciencia se detalla más la valoración de la experiencia; como resumen y conclusión cabe decir que: - no hay mejor valoración que el equipo de voluntarias haya reiterado su intención de participar en próximos cursos;- las familias nos lo han agradecido de todas las maneras posibles, incluso en prensa; recalcan, además, que no sólo supone una medida de conciliar la vida familiar y laboral, sino un recurso para que los niños y niñas de estas características “se lo pasen bien”, ya que, aunque quisieran, no existen ofertas adecuadas y asequibles para el ocio de sus hijos/as; Por último decir que lo que se pretende no es que, de manera voluntarista y “oenegeísta” se oferten este tipo de actividades, sino que lo que se quiere es llamar la atención de las administraciones para que se realice desde esas mismas instancias. Tenemos el ejemplo de cómo las administraciones locales tienen programas de apertura de centros escolares en periodo vacacional, o los centros sociales ofrecer alternativas para el ocio y tiempo libre, o como la misma Consejería organizó un tipo de colonia o campamento también en julio ofertado a población inmigrante (que, desafortunadamente, no consiguió realizarse por falta de inscripciones). En definitiva, la ausencia de respuestas en la línea de ocio y tiempo libre que contemplen al colectivo de discapacitados psíquicos es una tarea pendiente para la administración local, autonómica y estatal, ya que aún no ha promovido proyectos específicos que respondan a estas necesidades que nuestro proyecto Tiempo de Verano, de una forma muy “casera”, intentaba cubrir. Y reiteramos nuestro mayor agradecimiento al respaldo obtenido por la Jefa de Servicio de Alumnado, Participación y Orientación Educativa de la Consejería.
Y aprovechamos este medio para que el profesorado de esta familia profesional anime a su alumnado a participar como voluntarios y voluntarias en esta experiencia que repetiremos en la primera quincena de julio de 2009, o bien “de continuo”, o bien planteando talleres o actividades de animación que puedan realizar en alguno de los días del campamento.
Araceli Cayado y Natalia Sánchez (contacto:CPEE Latores 985 241867; e-mail: aracelicq@educastur.princast.es)
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Comentarios»
Muchas felicidades me parece un proyecto muy interesante.
Un saludo y apoyo desde Vegadeo.
Nuria