Instalando aplicaciones en Ubuntu

22 07 2007

Lo que necesitas saber antes de instalar aplicaciones

Inauguramos con éste una serie de artículos básicos sobre la instalación de nuevos programas en tu flamante recién instalado Ubuntu. Es nuestra intención que conozcas los diferentes procedimientos que Ubuntu pone a tu disposición para instalar utilidades, programas y aplicaciones que te permitan disponer de un sistema completo y óptimo para las tareas más habituales que realizas con tu ordenador. Y te indicaremos también aquellos programas que conviene que tengas instalados en tu equipo para que no eches de menos ninguno de los que habitualmente utilizas en Windows XP (claro está, esta lista siempre dependerá de tus propias necesidades y de las actividades que realizas con el ordenador, “Con el ordenador a cuestas” te recomendará principalmente aquellas que tengan aplicación en el campo educativo).

Instalar aplicaciones en UbuntuExisten varios mitos alrededor del mundo Linux respecto a la instalación de programas: uno de ellos, que la lista de programas útiles es limitada, el otro que instalar nuevas aplicaciones es una tarea sumamente complicada para usuarios digamos noveles. En el caso de Ubuntu, esto no es sólo falso, sino que esta distribución pone a tu disposición, literalmente, miles de programas y aplicaciones, instalables de forma rápida y centralizada, a través de tu conexión a Internet y diversas aplicaciones gráficas que te permitirán realizar estas instalaciones de una manera sencilla. Además, has de considerar que en las distribuciones GNU/Linux no existen versiones de prueba que caducan a los pocos días o que te dan funcionalidad limitada, ni demos, ni shareware (como en el caso de sistemas Windows) que tendrás que pagar si deseas seguir utilizándolas, sino que todas sus aplicaciones son completas, totalmente funcionales y completamente gratuitas. Y tampoco pienses que te vas a pasar horas buscando por Internet esa aplicación que necesitas. Desde un único punto puedes listar todas las aplicaciones, filtrarlas y realizar búsquedas.

Por supuesto, no todas las aplicaciones disponibles las ha desarrollado el equipo de esta distribución. De hecho, muy pocas de ellas pertenecen en realidad a Ubuntu. Sin embargo, el enorme esfuerzo que han realizado los desarrolladores de Ubuntu es el de adaptar y probar las aplicaciones de forma que funcionen correctamente con su distribución.

Algunas consideraciones previas

El software a instalar en las distribuciones GNU/Linux es una aplicación empaquetada

Una aplicación empaquetada, también llamada paquete de software, no es más que un conjunto de uno o varios archivos necesarios para la ejecución de un determinado programa, o para añadir funcionalidades a uno ya existente. En ciertos casos, el conjunto de archivos que compone una aplicación se distribuye simplemente comprimido (como un archivo zip), y para ejecutar la aplicación basta con descomprimirlo en una carpeta y lanzar el ejecutable del programa. Pero, actualmente, en la mayor parte de los casos, la aplicación necesita que alguno de esos archivos se copien en lugares específicos del sistema operativo, lo que dificulta que instales estos archivos manualmente, uno a uno, en dichos lugares.

Para solucionar este último inconveniente los desarrolladores y programadores de sistemas operativos han propuesto dos soluciones diferentes:

  1. Realizar paquetes autoinstalables (esta es la estrategia utilizada en los sistemas de Microsoft): el propio paquete es un programa capaz de descomprimir los ficheros que incluye y de copiarlos en sus lugares adecuados. Implica un proceso relativamente sencillo de instalación, suele bastar con hacer doble clic sobre el paquete en cuestión (suele ser un archivo con extensión exe - ejecutable) y el programa ejecutado te va guiando a través de un asistente de instalación: componentes que quieres instalar, lugar de la instalación, etc.
  2. Empaquetar las aplicaciones de forma estándar (estrategia que se utiliza casi siempre en los sistemas y distribuciones GNU/Linux). La filosofía de Linux es muy distinta. El código fuente de los programas que componen Linux es libre y puede utilizarse para generar los programas en una amplia variedad de sistemas operativos tipo Unix. Así, la mayoría de las distribuciones GNU/Linux han seguido esta estrategia de desarrollar lo que se denomina sistema de paquetes. Dentro de cada paquete se encuentran los ejecutables necesarios, así como las páginas del manual, documentación adicional, etc. Por tanto, implica la utilización de alguna aplicación o utilidad que se encargue de gestionar dichos paquetes: de comprobar automáticamente las dependencias, es decir, los programas que ha de haber previamente instalados en el sistema para poder instalar el solicitado, de instalar y desinstalar automáticamente el programa sin dejar “basura” en el sistema, de actualizar automáticamente los paquetes, de realizar consultas sobre la base de datos de paquetes, etc.

Las distribuciones GNU/Linux utilizan diferentes formatos de paquetes

Diferentes formatos de paquetes en LinuxOtra de las cuestiones diferenciales de los sistemas y distribuciones GNU/Linux, y que, a veces, se muestra como un inconveniente de estos sistemas, es que distintas distribuciones utilizan distintos formatos de paquetes. En efecto, suele criticarse como un inconveniente del mundo Linux, ya que los desarrolladores deben empaquetar su trabajo de diferentes formas, y los usuarios pueden encontrarse con una aplicación empaquetada en un formato que el sistema que utilizan no es capaz de usar. Todo ello dificulta los procesos de instalación en Linux frente a la simpleza de la instalación de aplicaciones en Windows.Los formatos más importante de paquetes de software son:

  • Formato deb. Significa “paquete Debian” y son originarios de la distribución Debian. También los utilizan otras distribuciones basadas en Debian, como es el caso de Knoppix, Linex, Guadalinex, Max Madrid y Ubuntu.
  • Formato RPM. Este formato es originario de RedHat, pero hoy en día también lo utilizan muchas otras distribuciones, como Fedora, Mandriva o Suse.
  • Formato ebuild. Se trata de un paquete especial para el sistema Gentoo, que incluye el código fuente de la aplicación, así como instrucciones para instalarlo.
  • Formato SRC. Este paquete de software incorpora el código fuente de la aplicación, en lugar de la versión ejecutable.
  • Formatos TGZ o TAR.GZ. Se trata de simples ficheros comprimidos que pueden incluir la versión ejecutable y/o los fuentes de una aplicación. No se corresponden con ningún sistema estándar de gestión de paquetes y es necesario tratarlos de forma manual.

Ubuntu utiliza un sistema de paquetes determinado, el formato Deb

Ubuntu utiliza el sistema de paquetes creado por la distribución Debian, que es anterior a que RedHat desarrollara el formato RPM. Este sistema es el más complejo y completo de los que existen actualmente y podrás distinguirlo por su formato, por ejemplo:

nombre-del-paquete_version(1.3.34-5).deb

Ubuntu contiene básicamente todos los paquetes disponibles en los repositorios de Debian, además de otros paquetes adicionales de terceros.

Además, muchos de los paquetes de Ubuntu se han modificado de su contenido original en Debian para integrarse en la distribución, corregir fallos y actualizar versiones. Por eso, a menudo, verás que en el nombre del paquete aparece esta modificación; por ejemplo,

amarok_1.4.0-0ubuntu1_amd64.deb

donde:

  • Nombre del paquete: amarok (nombre del programa al que se refiere el paquete)
  • Versión 1.4.0 (versión que los autores del programa han querido darle a las fuentes que se han usado para realizar el paquete y puede seguir cualquier convenio (letras, numeros …)
  • Desarrollo: 0
  • Versión modificación Ubuntu: 1 (Versión de realización del paquete. Las fuentes originales han podido ser modificadas para que el programa funcione dentro de las normas de la distribución. En cualquier caso siempre debe aparecer un número que indique la versión del paquete para una versión dada de las fuentes)
  • Arquitectura: Amd64

Las principales herramientas del sistema de paquetes de Debian son el gestor de paquetes dpkg y la Librería de funciones añadidas APT, programas que se ejecutan en modo texto, mediante la línea de órdenes en una consola o terminal.

¿Quiere todo esto decir que para instalar aplicaciones y utilidades en Ubuntu tendrás que necesariamente utilizar la consola o terminal e introducir órdenes en modo texto? La respuesta es no, porque en Ubuntu existen varios modos de añadir, eliminar o actualizar aplicaciones del Sistema, algunas de ellas a través de sencillas aplicaciones gráficas que son las encargadas de gestionar los paquetes del sistema. En realidad, estas aplicaciones son una colección de herramientas que sirven para automatizar el proceso de instalación, actualización, configuración y eliminación de paquetes de software.

Los principales modos de instalar aplicaciones en un sistema Ubuntu son:

  1. Mediante la utilidad Añadir y quitar aplicaciones. Se trata de una sencilla aplicación que puedes localizar en el Panel Gnome, en el menú Aplicaciones. Es la forma más sencilla de añadir (y eliminar) nuevas aplicaciones en tu Sistema.
  2. Mediante el programa Synaptic. Synaptic es una aplicación mucho más avanzada que la anterior. Con este programa puedes tener más control sobre las aplicaciones que instalas en el sistema además de contar con una mayor variedad en el número de aplicaciones a instalar. Te ofrece mucha más información a través de su interfaz gráfico y, por tanto, te ofrece más posibilidades.
  3. Mediante los programas apt-get o aptitude. Ambos son programas aún más avanzados que se ejecutan en modo texto, mediante la línea de órdenes en una consola o terminal. Son muy potentes y permiten hacer directamente todas las operaciones de gestión de paquetes de programas. Muchos usuarios avanzados consideran más rápido hacerlo así.
  4. Manualmente, mediante paquetes con extensión .deb (paquetes Debian), paquetes bin (ejecutables en Linux) y paquetes run.

Para conseguir nuevas aplicaciones necesitas acceder a los repositorios adecuados

En Windows, para conseguir una nueva aplicación a través de Internet, por ejemplo, un editor de imágenes, debes seguir un proceso característico: acceder a la página Web del programa, descargarlo e instalarlo en tu equipo. Si quieres instalar varios programas, debes realizar este mismo proceso para cada uno de ellos. Y eso suponiendo que sepas el nombre del programa, que tenga página Web, que esté funcionando y que ofrezcan una versión del programa adecuada para tu Sistema Operativo.Este proceso es igual de válido en tu ordenador con Ubuntu, pero hace mucho tiempo que los usuarios de Linux se dieron cuenta de que este sistema distaba mucho de ser el óptimo. Requiere mucho tiempo, esfuerzo, y además hasta es muy probable que no consigas encontrar lo que quieres. Así que los desarrolladores de distribuciones Linux tomaron una decisión ¿no sería mucho más sencillo si todo el software necesario estuviese reunido en un mismo sitio?.

Pues, básicamente, esto es un repositorio, un sitio en Internet donde se almacena un gran conjunto de programas, en forma de paquetes de software. Son servidores ftp o http, e incluso también pueden ser locales, en donde se encuentran todos los paquetes disponibles para una distro: paquetes, que no programas, porque recuerda que un paquete no sólo contiene un programa sino también imágenes, librerías, codigo fuente, documentación, traducciónes, etc. Así, cuando necesites una nueva aplicación, puedes buscarla, descargarla, e instalarla de forma rápida y sencilla a través del gestor de paquetes que utilices. Este gestor se conectará con la lista de repositorios variada y configurada en tu sistema y te listará un amplio abanico de programas. A continuación, podrás utilizar estos repositorios para actualizar los programas instalados en tu sistema o para instalar programas que no se encuentran en la distribución.

Sólo el usuario administrador del sistema puede instalar aplicaciones

¿Cualquiera puede gestionar las aplicaciones, instalarlas o eliminarlas? Pues no, sólo el administrador del sistema podrá hacerlo. Este no es un concepto muy diferente al de Windows XP que al igual que las distribuciones GNU/Linux es un sistema multiusuario. No todos los usuarios del sistema pueden instalar o eliminar aplicaciones. De hecho, en las distribuciones Linux, el único con capacidad para hacerlo es el usuario administrador del sistema (el usuario root).En Ubuntu, por razones de seguridad, el usuario root se encuentra desactivado, tal y como ya te hemos indicado en alguna otra ocasión. Ahora bien, cuando instalaste Ubuntu, al usuario que generaste en la instalación (recuerda el nombre de usuario y contraseña que utilizaste al realizar la instalación de Ubuntu) se le dio permisos totales, lo que equivaldría a ser como un root. Por ello, cuando intentes lanzar los programas de gestión de aplicaciones, como Añadir y quitar aplicaciones o Synaptic, se te pedirá siempre tu contraseña. Así podrás ejecutarlos con privilegios de administrador. Te parecerá un engorro tener que teclear constantemente tu contraseña, pero el sistema garantiza así la seguridad.

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Un comentario a “Instalando aplicaciones en Ubuntu”

3 05 2010
daruo (20:20:56) :

pero si te vas al gestor de actualizaciones te pide una contraseña y las de control familia, root y usuario te pone que no te deja ejecutarlo entonces ¿cual es la verdadera contraseña ?

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