Licencias Creative Commons: descúbrelas
19 07 2007Excelente vídeo que te explica que son las licencias Creative Commons y los motivos por los cuales tienes que utilizarlas.
Categorías : 100% Libre, General
Excelente vídeo que te explica que son las licencias Creative Commons y los motivos por los cuales tienes que utilizarlas.
Para todos los interesados, que no desean rebuscar en nuestro blog los diferentes tutoriales publicados, les ofrecemos, en formato odt (formato de texto de OpenOffice Writer, utiliza botón derecho del ratón, guardar enlace como en Mozilla Firefox) y PDF, los diferentes manuales que hasta ahora hemos realizado sobre Ubuntu 7.04.
En ellos, Con el ordenador a cuestas te muestra, de una manera secuencial, cómo:
Recuerda que puedes acceder a esta documentación descargándola libremente en tu equipo, distribuirla y modificarla (altamente recomendable), imprimirla, copiarla y ofrecérsela a tus alumnos y cualquier otra iniciativa que se te ocurra.
A Francesc Busquet le debemos su valiosísima contribución al software libre, no sólo por su excelente Clic y JClic, sino también por un pequeño programa creado en 1987 para Ms-Dos llamado Music. Music es un editor musical de dominio público que permite la escritura y la modificación de partituras musicales sobre pentagrama. Permite la ejecución musical polifónica de partituras, el acoplamiento de dispositivos musicales externos y la escritura de partituras generadas con estos dispositivos. Es capaz de abrir archivos midi (puedes localizar miles de estos archivos gratuitamente en Internet), generar su partitura y escucharla en tu ordenador. Aunque hayan pasado 20 años ya desde la aparición de la primera versión de este programa una recopilación de software libre como la que realiza Con el ordenador a cuestas no puede olvidarlo.
Music Time es una pequeña aplicación de dominio público dirigido a la creación musical que, al igual que el anterior, permite conectar dispositivos externos. Al igual que Music abre archivos midi, genera su partitura y te permite escuchar su melodía. Puedes crear tus propias partituras (hasta 16 pentagramas) o editar las partituras abiertas. Permite imprimir las partituras ya sean completas o seleccionando páginas individuales. Requiere la fuente Anastacia para ejecutarse sin problemas, incluida en el archivo que puedes descargarte a continuación:
LenMus es una aplicación de código abierto, multiplataforma (aún en desarrollo, aunque con un objetivo ya claro de una próxima versión en Septiembre para Ubuntu 7.04 ¡estaremos atentos!) que será de gran utilidad al profe de Música pues está orientado al aprendizaje de numerosos conceptos relacionados con el lenguaje musical. Incluye lecciones secuenciadas para la práctica del solfeo, la educación del oído, la escritura de intervalos, escalas y acordes. Las partituras pueden exportarse en formato bmp o jpg. De momento, es sólo un lector de partituras aunque el autor del programa y los programadores colaboradores están trabajando en la posibilidad de edición de las mismas. Funciona perfectamente en Windows XP y ¡completamente traducido al español!

Vas a realizar, a continuación, diferentes operaciones entre directorios y ficheros para comprobar la potencia de Nautilus y la sencillez en el manejo de información que te ofrece Ubuntu y que, como comprobarás, no se diferencia mucho de las operaciones habituales que realizas en Windows.
Abre Nautilus accediendo a Lugares - Carpeta personal (recuerda que el sistema crea una carpeta propia para el usuario que configuraste al instalar Ubuntu). El contenido de tu carpeta personal se muestra en el panel central de visualización que, de momento, sólo contiene dos directorios: desktop (Escritorio) y Examples (un directorio con diferentes tipos de archivo). Podrás moverte entre los distintos elementos disponibles (observa todos los lugares de tu equipo en el panel lateral) simplemente haciendo doble clic sobre cualquiera de los elementos que aparecen listados en este panel lateral.

Visualizarás su contenido en el panel central de visualización. Si pulsas con el botón izquierdo del ratón sobre cualquier elemento que se encuentre en este panel de visualización, se seleccionará automáticamente (aparece resaltado) y se mostrará información relativa al mismo en la barra de estado situada en la parte inferior de la ventana. Así de sencillo es comprobar el contenido de los diferentes archivos de tu disco duro.
La navegación por estos archivos es muy fácil. Puedes pulsar sobre los botones Atrás - Adelante - Subir para acceder a los diferentes directorios por los que te has movido o puedes también, si observas la ventana de la barra de lugares, pulsar sobre los distintos botones de acceso que se muestran en la ventana:

Practica un poco:


Nautilus incorpora visores para mostrar el contenido de algunos tipos de archivo, fundamentalmente texto e imágenes. Abre la carpeta Examples de tu carpeta personal (carpeta creada en la instalación en la que Ubuntu te muestra diferentes tipos de archivo de ejemplo). Observa en el panel de visualización que los diferentes archivos que puedes encontrar en esta carpeta se te muestran en pantalla como una pequeña miniatura.

Si haces doble clic sobre cualquiera de los archivos que aquí aparecen automáticamente se ejecutará la aplicación asociada, por defecto, a su visionado.
Por ejemplo:
Nautilus ofrece varias alternativas para copiar y/o mover archivos o carpetas. En primer lugar, debes seleccionar los archivos o carpetas que deseas copiar en el directorio de origen haciendo clic sobre ellos.
Si deseas realizar una selección múltiple de archivos o carpetas tienes dos formas diferentes para realizarlo:
En el menú Editar elige la opción Copiar archivos o Cortar archivos si lo que quieres es moverlos. A continuación, dirígete hacia el directorio destino y elige Pegar archivos. Esta es la forma “natural” de copiar o mover elementos utilizando los menús de Nautilus aunque, como ocurre en sistemas Windows, tienes otras maneras de realizarlo. Elige la que te resulte más cómoda:

También puedes usar la característica de “arrastrar y soltar” entre dos ventanas abiertas de Nautilus, una mostrando el directorio origen y la otra, el directorio destino. Si tomas un elemento y lo arrastras hasta la ventana del directorio destino (sin soltar el ratón):
Cuando trabajes con archivos, seguro que habrá ocasiones en las que necesitarás cambiarle su nombre, bien porque no sea lo bastante explícito, bien porque su contenido haya variado, etc. Para ello selecciona el archivo que deseas renombrar. Pulsa con el botón derecho del ratón y selecciona Propiedades. Aparecerá el nombre resaltado en la pestaña Básico de la ventana Propiedades. Teclea el nuevo nombre y pulsa intro. El nombre del archivo habrá cambiado. Puedes hacerlo con cualquier fichero y además puedes usar nombres largos.
Observaciones sobre nombres de directorios (carpetas) como ficheros. Tienes que seguir ciertas reglas a la hora de nombrar archivos:
1. El nombre puede tener como máximo 256 caracteres
2. Se puede usar cualquier carácter, incluyendo letras, números, y el espacio en blanco, con la excepción del carácter barra “/”
3. En los nombres se distinguen las mayúsculas de las minúsculas, de modo que los nombres Ejercicio1, ejercicio1, ejerCicio1, por poner un ejemplo, representan archivos diferentes.
4. Los caracteres que se escriben después del último punto suelen ser pocos, y reciben el nombre de extensión.
5. Los archivos tienen una extensión que indica qué tipo de fichero es. Por ejemplo, extensión odt para ficheros creados con OpenOffice Writer, png para ficheros de Gimp…
6. Los directorios (carpetas) no llevan (no suelen llevar) extensión.
Ahora practica un poco:
El procedimiento para duplicar, borrar o enlazar archivos y carpetas es muy simple. Basta seleccionar el elementos y en el menú de Nautilus o en el menú contextual del botón derecho del ratón, elegir la opción deseada:
Cuantos más archivos vas teniendo en tu equipo, más carpetas tendrás que crear con el fin de darle una estructura lógica a la información que vas almacenando. Crear una nueva carpeta es muy sencillo

En esta práctica vas a probar diferentes formas de presentación de carpetas y archivos. Observa la parte superior derecha inmediatamente encima de la lista de archivos.
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Dispones de un zoom para aumentar o disminuir el tamaño de los iconos (signos más y menos de la lupa) y de un botón que te permitirá ver los ficheros en una lista o como iconos.
Si eliges el modo lista se mostrará en pantalla información que no aparece en el modo iconos: emblemas, nombre, tamaño, tipo y fecha de modificación, Por tanto, la presentación en modo lista es mucho más completa.

Además, en este modo, también puedes elegir la forma de organizar la información: por tamaño, por orden alfabético, por fecha de modificación… según las necesidades que tengas en cada momento. Para ello sólo tienes que hacer clic sobre cada encabezado: Nombre, Tipo, etc.
Observa
Las distribuciones GNU/Linux y, también Ubuntu, son sistemas multiusuarios. La posibilidad de crear diferentes usuarios permite que diferentes personas puedan utilizar el mismo equipo y se asegure tanto la confidencialidad de los datos como la estabilidad del propio sistema. Por ello, en Ubuntu cada archivo posee un dueño que, normalmente, es la persona que creó el archivo y cada usuario del sistema pertenece a un grupo, aunque sea el formado por él mismo como único componente. Y además Ubuntu, para proteger los archivos de usuarios particulares de la manipulación por parte de otros, proporciona un mecanismo conocido como permisos de archivos y carpetas. Este mecanismo permite que estos ficheros y directorios “pertenezcan” a un usuario en particular.
Por otro lado, cuando realizaste la instalación de Ubuntu se crearon automáticamente dos usuarios, el que “bautizaste” con el nombre que quisiste en la instalación y el administrador del sistema o root. Por lo general, siempre entras en el sistema como usuario normal, pues el root es todopoderoso y un error trabajando como administrador podría llevarte a colapsar el sistema para siempre. Sin embargo, existen determinadas tareas y funciones que sólo el root puede ejecutar como instalar programas, impresoras, etc. y, en ciertos casos, tendrás que manipular ficheros y directorios que no te pertenecen como root (moverlos, renombrarlos, copiarlos, etc.). Todo ello te obliga a conocer básicamente como se produce la gestión de usuarios en Ubuntu para que, cuando necesites actuar como administrador en tu equipo, sepas hacerlo.
El sistema establece tres tipos de acceso para los ficheros, lectura (r - read), escritura (w - writer) y ejecución (x), según se trate del propietario del fichero, pertenezca al grupo dueño del fichero o sea, simplemente, un usuario reconocido por el sistema. Pues bien, sólo la persona dueña de un fichero puede establecer esta jerarquía de niveles de acceso y permitir o denegar que otras personas puedan leer, editar o ejecutar su archivo.
Para comprobar los permisos de un determinado archivo pulsa con el botón derecho del ratón sobre él y selecciona la opción Propiedades. Obtendrás una pantalla informativa con las características del fichero seleccionado y una pestaña en la misma titulada Permisos donde podrás establecer para tu archivo el nivel de acceso que desees.
Comprende mejor estos conceptos practicando un poco:
En primer lugar, vas a acceder a un archivo del sistema. Por ejemplo, sigue la ruta siguiente. Selecciona en el panel lateral sucesivamente Sistema de archivos - bin y a continuación, haz clic sobre el fichero arch. pulsa sobre él con el botón derecho del ratón. En el menú emergente haz clic sobre Propiedades y, a continuación sobre la pestaña Permisos.

Fíjate en esta ventana. Te ayudamos a interpretarla:
Ahora accede a un archivo personal tuyo. Por ejemplo:

Observa ahora los cambios en la ventana emergente:
Una aclaración, tienes que darte cuenta de que los permisos de un fichero también dependen de los permisos del directorio en el que residen. Así si quieres restringir el acceso a todos los ficheros de un directorio bastará con restringir el acceso al directorio que los contiene. En otras palabras, para acceder a un archivo, tendrás que tener permiso de ejecución de todos los directorios a lo largo del camino de acceso al fichero, además de permiso de lectura (o ejecución) del fichero en particular.
Recogido de la Wikipedia: “Un servidor FTP es un programa especial que se ejecuta en un equipo servidor normalmente conectado a Internet (aunque puede estar conectado a otros tipos de redes, etc.). Su función es permitir el intercambio de datos entre diferentes servidores/ordenadores. Por lo general, los programas servidores FTP no suelen encontrarse en los ordenadores personales, por lo que un usuario normalmente utilizará el FTP para conectarse remotamente a uno y así intercambiar información con él”.
Nautilus te permite conectarte a un servidor FTP y acceder a los archivos disponibles como si fuese un directorio de tu propio equipo. Pruébalo:

Nautilus, como todo el sistema, es altamente configurable. Para acceder al menú de personalización elige dentro del menú Editar la opción Preferencias.
Se mostrará entonces una ventana con diferentes pestañas para que puedas adecuar el comportamiento de Nautilus a tus necesidades. Todas sus opciones de configuración son bastante intuitivas y puedes modificarlas de forma muy sencilla.
Aunque intentes organizar concienciudamente tu disco duro, puede llegar un momento en que archives indebidamente una información o desconozcas el paradero de un fichero que creaste hace tiempo. Para ayudarte a encontralo dispones de la herramienta de búsqueda de Gnome a la que llegarás fácilmente si escoges la opción Lugares del menú principal de Gnome y a continuación, la entrada Buscar archivos.
Aparecerá la siguiente pantalla:

Por defecto, la herramienta de búsqueda, comenzará la misma a partir de la carpeta /home/”usuario”. Ello se debe a que el usuario que tiene una sesión abierta en este momento sólo tiene permisos totales sobre esa carpeta. Si quieres ampliar la búsqueda del archivo que necesitas a todas las carpetas de tu disco duro deberás situarte sobre otras opciones de búsqueda.
Practica un poco:
¿Cómo puedo encontrar un fichero si no recuerdo su nombre?
Para ello puedes hacer uso de los comodines siendo el más usual el asterisco. Por ejemplo, repite la búsqueda pero ahora escribiendo en El archivo se llama los caracteres Kal*
Le estas solicitando a la aplicación que busque todos los ficheros sin extensión cuyo nombre empiece por Kal, cualquiera que sea su nombre (el asterisco hace esa función).
Imagina que tienes que buscar un archivo que no recuerdas su nombre pero sí su extensión. Usa el comodín para sustituir el nombre del archivo. Por ejemplo en la ventana de búsqueda teclea ahora *.bmp. En resultados de la búsqueda aparecerán ahora todos los archivos imagen localizados que sean bmp.
Puedes hacer diferentes combinaciones de comodines:
Photofiltre te permite realizar muchas de las tareas habituales en el retoque de imágenes tal y como las realiza cualquier otro programa de retoque fotográfico de pago. Puedes utilizarlo para rotar y girar tus imágenes, redimensionarlas y recortarlas, añadirles texto, aplicar filtros y mucho más. Te propongo algunos ejemplos que te demostrarán lo fácil que es utilizar este programa para realizar bonitos y creativos trabajos artísticos.
Este es uno de los procedimientos más habituales que realizarás con tus imágenes. Por lo general, si utilizas una cámara digital es muy probable que realices tu fotografía a gran tamaño para garantizar la mejor calidad posible, pero si esta misma foto deseas publicarla en Internet o enviarla por correo electrónico a un amigo lo más probable es que necesites reducirla en tamaño para disminuir también proporcionalmente su peso.
Para ello:
Al igual que el procedimiento anterior, utilizarás muy habitualmente esta tarea para eliminar aquellas partes de la imagen que no deseas que aparezcan en ella porque te parecen sobrantes de la misma. Realicemos un ejemplo para comprobar su utilidad.
Photofiltre te ofrece una herramienta automática para realizar estos recortes. Para ello vete al menú Imagen y haz clic sobre la opción Recorte automático. Sólo funcionará en aquellas imágenes en las que se detecte automáticamente sus bordes, como es el caso, por ejemplo, de imágenes con fondos de un solo color.
Utilizando la opción Imagen - Marco exterior puedes incluir un marco a la fotografía. En el cuadro de diálogo emergente puedes elegir un color sólido y el tamaño en píxeles de dicho marco o seleccionar una textura de las predefinidas por el programa o incluso elegir una imagen cualquiera de tu colección de imágenes.
Si repites el procedimiento en varias ocasiones obtendrás marcos exteriores sucesivos en la misma imagen lo que dará como resultado creaciones muy artísticas y originales.

Photofiltre te permite crear todo tipo de imágenes con texto como banner, botones con texto, textos explicativos en tu imagen y, en apenas unos clics, puedes incluir bonitos efectos visuales en ellos con apariencia casi profesional.



Estas tres imágenes tienen el mismo fondo, pero hemos jugueteado con el bisel, la sombra y, en el último ejemplo, hemos utilizado la herramienta espray mezclando con colores. Estos y muchos otros efectos los conseguirás, como ves, de una manera muy sencilla.
Crear botones con Photofiltre es muy fácil. Olvídate de capas, superponer imágenes y demás cuestiones de diseño gráfico complicadas. Photofiltre lo hace todo por ti:
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Photofiltre te permite realizar tareas de retoque fotográfico a tus imágenes de una manera muy sencilla. Además de contar con las funciones de ajuste básico (brillo, contraste, saturación, corrección de gama de colores, sombras, etc) encontrarás una extensa y variada colección de filtros artísticos (deformación, puzzle, mosaico, bordes, texturas, enfoque, desenfoque, efectos de fotografía antigua, niebla, efecto nocturno, efecto puesta de sol, etc.) que te permitirá familiarizarte con la edición de imágenes con un solo clic de ratón.

La posibilidad de aplicar máscaras en las imágenes en Photofiltre te permite, de una manera muy sencilla, realizar sencillos y artísticos montajes fotográficos. Las imágenes que se muestran a continuación están realizadas utilizando fotografias halladas en MORGUEFILE.COM, repositorio de imagenes libre. Para realizarlas necesitarás tener, al menos, dos imágenes abiertas que unirás aplicando pegado especial. Te indicamos cómo:
Para entender burdamente el efecto que se consigue con una máscara como la que se describe debes saber que la parte de la imagen gradiente que es de color negro hará que las áreas de la imagen 2 a las que les afecta este tono se comporten como si fuesen opacas (la imagen 1 no se verá a su través) mientras que la máscara debe ser blanca en las áreas que queremos que sean transparentes y, por tanto, nos dejen ver el fondo de la imagen 1.

Si combinas todas estas posibilidades (filtros, máscaras, texto, etc), los resultados pueden ser espectaculares y, no lo olvides, con una aplicación por la que no abonarás un solo euro. ¡Olvídate de esos carísimos programas comerciales que, seguramente, con aplicaciones como ésta no te hacen ninguna falta!
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