En un lugar de La Mancha.

Primer día en Cuenca. Nos levantamos temprano (¡hay que compartir duchas!), muy cansados (estuvimos hablando con nuestros compañeros) y ¡a desayunar! Un gran desayuno para coger fuerzas y todos, asturianos y canarios, al autobús en dirección a Belmonte y Mota del Cuervo. Rosa (nuestra acompañante durante toda la estancia en Cuenca) nos va hablando un poco de los distintos pueblos por los que vamos pasando: Villar de Olalla, Mota de Altarejos, San Lorenzo de la Parrilla.

1.jpg

El primer pueblo conquense que visitamos es Belmonte, localidad natal de Fray Luis de León. En una pequeña plazuela hay un busto del insigne poeta. En ella leemos un fragmento de Canción a la vida retirada y contestamos una de las cuestiones que se plantean en el cuaderno de trabajo. A continuación hacemos un pequeño tour y pasamos delante de la Casa de los Leones, donde, según la tradición popular belmonteña, nació Fray Luis de León. De ahí nos dirigimos hacia la Colegiata. Antes de entrar leemos un fragmento de La perfecta casada y comentamos brevemente (hacía un aire polar) el papel y la figura de la mujer en esa época.

Ya dentro, Carlos -nuestro guía belmonteño- nos va explicando la historia, mostrándonos las diferentes capillas, el coro, los pasos que salieron en la Semana Santa de Cuenca, etc. Allí tuvimos que dibujar el escudo de los fundadores. Nos despedimos de él y paseamos por el pueblo.

No pudimos visitar el castillo puesto que lo están rehabilitando. Lo vimos desde el pueblo. Rosa nos cuenta que en él se rodó la película de El Cid Campeador, cuyos protagonistas fueron Sofía Loren y Charlton Heston y que muchos lugareños participaron en ella como extras (les pagaban 10.000 pesetas en aquella época).

2.jpg

Después de descansar, visitamos una cooperativa vinícola. Antes de entrar leímos un fragmento de El Quijote (la batalla que Don Quijote tuvo con los cueros de vino). A continuación nos llevaron hasta donde se ubican los molinos de viento. Desde ese paraje aprovechamos para contemplar el horizonte y localizar diferentes puntos de la geografía manchega (Pedro Muñoz, El Toboso…). Zacarías -el guía que nos acompaña- nos hace un pequeño resumen de los cuatro que hay y procedemos a la lectura del capítulo VII de El Quijote (la aventura de los molinos de viento).

Nos mostraron el interior de uno y pudimos observar los diferentes utensilios y piezas que necesita el molinero para realizar su trabajo.

Un poco de tiempo libre para hacer las pertinentes compras y fotos, y finaliza nuestra primera jornada en estas tierras. Solo tenemos que poner un pero: cuando nos mostraron el interior del molino, nos separaron en dos grupos -Tenerife por un lado, y nosotros, por otro-. Creo que lo más lógico hubiese sido mezclarnos para que así nos fuésemos conociendo mejor.

3.jpg

Llegamos al centro hacia las 8 y, mientras nuestros compañeros preparaban su presentación, nosotros jugamos al fútbol. Después, una ducha y ¡a cenar! ¡Qué cena! ¡¡¡Sopa y hamburguesa con patatas!!!

Después de comer tanto y tan bien, un poco de tiempo libre y al salón de actos. La presentación de la comunidad canaria nos esperaba. El acto comenzó con unas palabras a cargo de una de las profesoras -Ana Mercedes- y a continuación fueron mostrando imágenes y recitando poemas que hacían alusión a las diferentes islas. Estuvo muy bien. A nuestro centro le obsequiaron con el típico balcón canario; y a las profesoras y a nosotros, con un libro. Para rematar la noche degustamos sus postres típicos.

Y, después de un día tan largo, ¡a dormir!, aunque eso de dormir…

Estadísticas Este artículo ha sido visitado  585  veces

Envía un comentario


*
Para demostrar que eres un usuario (no un script de spam), introduce la palabra de seguridad mostrada en la imagen.
Anti-Spam Image