Tierra de hidalgos

  El final de la ruta se va acercando y el cansancio aumenta un poco más. El tiempo nos acompaña de nuevo. Luce el sol y ponemos rumbo a San Clemente. Antes de llegar conocemos el paraje de Rus, donde se encontraba la famosa venta de Lomas. Ahora es un área recreativa en la que se alza una ermita. Allí se ha situado la célebre aventura del mono adivino, el retablo de Melisendra y los sucesos de Maese Pedro narrados en El Quijote y procedemos a la lectura de los mismos. El tiempo invita a tumbarnos y tomar el sol mientras degustamos el bocadillo correspondiente.

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         Seguimos nuestro camino y llegamos al punto de destino. Visitamos la iglesia y después una exposición. Llega la hora de la comida y nos llevan a un restaurante especializado en celebraciones de bodas.

         A continuación nos dirigimos a Villanueva de la Jara. A la entrada del pueblo recogemos a la guía y paseamos por el pueblo visitando diferentes lugares de interés. El primero es el convento de Santa Ana. Allí nos reciben las monjas de clausura, que, amablemente, responden a todas nuestras preguntas. Se procede a la lectura de un fragmento de Muero porque no muero, de Santa Teresa de Jesús. Respondemos a unas cuestiones del cuaderno.

         El siguiente punto de interés es la basílica de Nuestra Señora de la Asunción y, por último, la parroquia de Nuestra Señora de las Nieves. En ambos lugares, la guía nos dio todo tipo de explicaciones sobre los lugares que estábamos visitando. Concluimos las últimas actividades del cuaderno y damos por concluida nuestra visita.

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         El viaje de regreso fue aprovechado por algunos para dar unas cabezadas. La tarde había resultado un poco pesada y todavía nos quedaba pendiente un recital poético.

         Una vez en el centro, unos jugaron un partido y otros, la mayoría, aprovechamos para descansar.

         Después de la cena, un grupo compuesto por tres hombres -faltaba uno que acababa de ser papá- llevó a cabo el recital antes mencionado. Duró una hora y a las once de la noche concluyó esta jornada.

         Por fin respiramos. Estábamos deseosos de reunirnos en las habitaciones con nuestros/as compañeros/as y armar un poco de juerga.

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