2. LA CANCIÓN DEL NORTE. 

Hai-ajâ-jâ-jaj!¡Cuántas veces erré solitario por la vasta tundra, allá arriba, al Norte!En las claras noches de verano, se agitaba la vida en la tierra entorno.Cacareaba la perdiz de las nieves,Y lejos, muy lejos, en el seno de unas aguas rielantes, gritaba un colimbo solitario:Hai-ajâjâ.Solo, solo…

Y mi alma lloraba por los que esperaban

Y que habían muerto entretanto.[1]       

    Esta canción inuit resume la vida en soledad y la desbordante inmensidad del Polo. Su simplicidad e ingenuidad expresan la humildad del esquimal que se inclina ante la enorme extensión de espacio y tiempo que le rodea. El se postra, como un junco, ante esta maravilla que fascina pero extermina al menor descuido. Vasta es la tundra, todo cielo y suelo helados. Auténtica soledad del entorno representada en el pequeño pájaro que grita: este es el grito solitario del ser libre pero abandonado a su suerte. El hombre se siente como un ser solitario (una soledad elegida no olvidemos), perdido y fugaz.  Como la aurora boreal que domina el cielo de la noche dibujándolo con sus pinceladas flameantes el clima en el ártico es absolutamente devastador, los esquimales se sienten envueltos por tanta inmensidad.         Las aguas que se levantan en oleadas, la lejanía, la muerte…          El desierto helado como el mar de arena de los desiertos encierra un cúmulo de vidas solitarias, escondidas.          El hombre del norte sabe reconocer y apreciar esa vida y no se siente superior a ella, expresa siempre en sus manifestaciones culturales una admiración profunda por los elementos naturales por insignificantes que parezcan, quizás porque comprende el dolor de la supervivencia lejos de comodidades y lujos.         El conocimiento que tienen los esquimales de su medio es incomprensible para nosotros, llegan a distinguir tantos matices y circunstancias que nos sorprendería su desenvoltura pero les resulta absolutamente extraño un mundo distinto al suyo. El círculo polar resulta exactamente eso, un círculo hermético en el que se encierran todas sus expectativas de vida. Una existencia circular implica también un eterno rodar de la Naturaleza sin principio ni fin. En este aspecto entraremos más tarde exponiendo los distintos puntos de vista según tribus.         A propósito de interpretaciones ultraterrenas existen distintas explicaciones:      

    “Debajo del mundo visible se halla el subterráneo, cálido y agradable; allí van las personas al morir, y allí viven en condiciones parecidas a las de los mortales. Otros van al cielo, considerado por algunas tribus como un hermoso lugar, mientras los groenlandeses del Oeste lo tienen por frío y desierto. Cuando los muertos juegan allí a la pelota con un cráneo de morsa, se producen las auroras boreales. Los esquimales netsilik conocen todavía una tercera mansión de la muerte, “el país de las cabezas gachas”, situado exactamente debajo de la corteza terrestre. A ella van a parar los cazadores torpes y las mujeres mal tatuadas, y permanecen con la barbilla caída sobre el pecho, cazando de vez en cuando con mano torpe mariposas que constituyen su único alimento.” [2] 

         Interesa ver en las creencias esquimales que todas ofrecen una versión continuada de la vida a través de una muerte muy parecida a nuestra existencia cotidiana. Les resulta complicado entender un mundo ultraterreno distinto a éste, sin el espacio que habitamos y sin el tiempo mortal que nos consume. Su visión, como la mayoría de las visiones indígenas se opone, como ya vimos, a las explicaciones teológicas de carácter monoteísta que ofrecen una salvación de la carne, un juicio final, el sentido de la purificación de las almas etc…  Para el esquimal la Naturaleza, este entorno lo es todo, y las creencias espirituales la tienen a ella como referencia. A esto se le puede denominar panteísmo: todos los elementos naturales son Dios o parte de él, todo está animado por  la diosa Naturaleza. 

         Esta idea se hace patente cuando enseñan cómo es el alma, dónde se encuentra y cuáles son sus inclinaciones. Para los esquimales el alma, soplo de vida, no puede estar separada del cuerpo y éste mismo representa en gran medida a aquella, recordemos, la cara es el espejo del alma. La característica principal del alma estaría en que no se muestra, es invisible, pero contiene nuestra personalidad. Mente, alma y persona no pueden ser diferenciadas por tanto.      

    “El alma de un ser humano tiene el aspecto de una persona; la de un reno semeja a este animal, etc… aunque siempre en una escala reducida. Los esquimales del este de Groenlandia creen que todas la personas tienen varias almas; una de ellas reside en la garganta, otra en la región inguinal, y ambas son del tamaño aproximado de un gran gorrión. También el nombre se mira como una especie de alma. Permanece en el que lo lleva a la muerte de éste, pero lo abandona al ser dado a un niño; entonces el difunto experimenta por unos instantes una sensación de frío y desvalimiento, pero pronto reacciona y se rehace” [3]        

     Esta relación entre almas y hombres tiene que ver con un sentido mucho más profundo de la existencia, la reencarnación de las almas y no de los cuerpos. Éstos abonarían la tierra en un ciclo necesario para la misma naturaleza. El círculo aparece una vez más detrás de las explicaciones. Las almas se reencarnan y olvidan: como las estaciones se suceden y pasan a mejor vida.      

     “Cuando la cabeza de un oso se deja en el lugar donde el animal ha sido muerto, con el hocico vuelto en dirección de la tierra, el alma del oso regresa a las montañas y se introduce en el cuerpo de otro oso. El alma del pez se supone que reside en los intestinos; por eso vuelven a arrojarse al agua, y si por acaso son llevados por las olas a la orilla, el alma del animal muere.” [4]    

        Muchos de los actos y rituales, hechos sin aparente importancia y rigor, en realidad dan significado a lo cercano y a lo esperado de la vida. Por ello la nueva vida, que representa la infancia, tiene un trato especial en este mundo poblado de almas que vagan y se encarnan en otros cuerpos, sin un contenido todavía moral ni una razón social que les sustente. La facilidad que tiene el niño para aprender quedaría expresada de la manera siguiente:     

      “Cuando un cuerpo se moría, éste se separaba en dos entidades distintas, una que iba a una especie de paraíso, cálido y con caza abundante, y otra que permanecía en la tierra, por donde merodeaba hasta que era llamada por el nombre para entrar en el cuerpo de un recién nacido. Aquél tenía una gran importancia, puesto que no sólo iba a influir en el carácter del niño, sino también en la comunidad entera. Por esta razón, se solía llamar al chamán para pedirle consejo o para ahuyentar las almas indeseables que merodeaban y que se podían introducir en el cuerpo del niño.” [5]         

          Conviene que comparemos las instrucciones que se dan a la infancia en el mundo occidental y las que reciben los esquimales. Aquí educamos con la represión por estandarte, quizás obligados por una sociedad extremadamente compleja y manipuladora. En el mundo esquimal los niños viven en absoluta libertad como veremos, tal vez porque se les supone con un alma adulta que les dirige para no equivocarse, con una experiencia anterior y con una base preestablecida:       

    “Los niños jamás eran reprendidos por sus acciones y no se les imponía ningún tipo de castigo corporal y raramente verbal; la infancia era un período privilegiado ausente de responsabilidad y en el que podían vivir con total libertad; los mayores les profesaban frecuentes atenciones, lo que conseguía crear un ambiente de seguridad en el niño, que tanta importancia tiene para el desarrollo de la personalidad. A pesar de que la educación carecía totalmente del carácter represivo tan común en Occidente, su comportamiento era respetuoso y obediente.”[6]       

              Autosuficiencia, autodisciplina y respeto. Estas enseñanzas aprende el niño que aspira a ser un hombre íntegro. El ideal de hombre para el esquimal une estos aspectos con un carácter divino de integridad y un don  natural de fuerza, que está representada en el valor y vigor del oso blanco.         En este fragmento citado la cultura esquimal  se describe como un afán de obtener antetodo la ambición y fuerza de voluntad última para la supervivencia que sirva de ejemplo para la tribu:    

       “Aquellos que, bien por problemas físicos o por cualquier otro factor, no conseguían llegar al nivel necesario, estaban condenados, en vista de su nulo potencial económico y la incapacidad del grupo para mantenerlos, y eran los primeros en morir en alguna de las periódicas hambrunas, cumpliéndose un inexorable proceso de selección natural con la supervivencia de los más fuertes. Aunque pueda parecer cruel, una vez más es preciso recalcar que la supervivencia del grupo estaba por encima de la del individuo.”[7]       

     ACTIVIDADES:    

      Después de haber leído los textos y sus comentarios investiga las relaciones de ese mundo con el nuestro a través de las siguientes propuestas:          - Busca las dos ideas básicas de la Teoría de la Evolución en Darwin y compara ésta con el último texto planteado.          - Resume las imposiciones morales y  las expectativas de la educación infantil en Occidente: ¿qué normas preocupan más a las autoridades, padres, tutores etc a la hora de educar a los niños dentro de un mundo  como el nuestro?.          - Haz una lista de los pros, por un lado, de la vida natural y libre del mundo “inuit”  y, por otro, de los contra de ese estilo de vida.         

   3. FUERZAS SOBRENATURALES        

   Como ya hemos comentado, resulta muy difícil diferenciar de manera dualista (dos mundos contrapuestos: alma-cuerpo, vida-muerte etc…) entre el mundo natural y una supuesta vida sobrenatural. Casi siempre ese “más allá” se encuentra aquí, disfrazado, oculto o simplemente apartado de nuestras percepciones y conocimiento. Además como hemos visto casi todos los pueblos indígenas otorgan vidas a las cosas, animismo que envuelve sus universos de símbolos que hay que respetar.           Antes de entrar en detalle sobre los seres sobrenaturales que gobiernan el mundo esquimal mostraremos un diálogo muy significativo a propósito de la educación y respuesta que dan los adultos a los hijos cuando entre el miedo y la inquietud se preguntan por las causas de los elementos naturales.          Podéis leer el texto de forma dramatizada eligiendo a los personajes y delante de la clase llevar a cabo el diálogo. Y después de exponer las líneas fundamentales de la explicación del Universo (por ejemplo el esquema del texto en la pizarra) formad grupos de opinión a propósito de las ideas que aparecen en el fragmento y elaborad un debate buscando relaciones con distintas visiones del Cosmos que conozcáis o hayáis leído. Para dar algún dato más al final del texto se citan algunos temas importantes a tener en cuenta en la investigación.  

Fragmento de Los dientes del diablo: -

 ¿De dónde viene toda esta nieve, mamá?- La nieve es la sangre de los muertos. Hay muchos muertos y por eso hay mucha nieve.- ¿Y el trueno? Alguien siempre se pregunta qué es el trueno.- Dos espíritus que disputan entre sí producen el trueno. Casi siempre son espíritus hembras.- ¿Y los relámpagos?- También. A fuerza de disputar, los espíritus terminan casi siempre volcando la lámpara, lo cual produce los rayos. Esa es la razón por la que los truenos y los relámpagos siempre vienen juntos.- ¿Y las estrellas fugaces?- Lágrimas de estrellas, naturalmente. ¿Qué otra cosa podían ser?- Es verdad. Sin embargo, nunca lo había pensado. ¿Quién hizo a los primeros hombres?- El Cuervo Negro.- ¿Y quién lo hizo a él?- Una vez, la costra helada se partió con inmenso fragor y ese estruendo formó al Cuervo. Era Negro, porque reinaba noche profunda. Como se aburría, hallándose completamente solo en la noche oscura, decidió hacer pequeños hombres con montoncitos de barro. Los hombres, aburridos a su vez porque no tenían a nadie con quien reñir, hicieron pequeñas mujeres con montoncitos de nieve.- ¿Y dónde está ahora el Cuervo?- Está muerto. Los pequeños hombres, apenas crecieron lo mataron.- Pero, ¿por qué?- Para comérselo… Y lo hicieron antes de haber tenido tiempo de comprender que sólo él habría podido impedir que los hombres murieran.- Esto me recuerda una pregunta que hace mucho quería hacerte. ¿Adónde van nuestras almas cuando morimos?- Hay tres paraísos: el primero está en el aire, el segundo en la tierra y el tercero en el fondo del mar.- ¿Qué aspecto tiene el alma?- Se asemeja a la persona que la lleva, pero es mucho más pequeña.- ¿Cómo de pequeña?- Como una de las garzas marinas menores.- ¿Y qué aspecto tienen los nombres de las personas?- Parecido al de las almas, pero son aún más pequeños.- ¿Viste alguna vez un alma?- Yo no, pero mi madre, sí. Vio también la mía.- ¿Verdaderamente la vio?- ¿Por qué habría de decirlo si no la hubiera visto?- ¿Y adónde van los nombres de los muertos?- Vagan, tristes y solitarios por el aire frío, hasta que encuentran un nuevo cuerpo en el cual puedan albergarse. Por eso, siempre hay que dar a los niños y a los cachorros recién nacidos los nombres de los difuntos.- ¿Y qué es lo que hace nacer a los niños ya los cachorros?- El Espíritu de la Luna, que tiene facciones humanas y el poder de hacer fecundas o estériles a las mujeres, de acuerdo con su capricho. Ve también todas las infracciones que los hombres hacen a los tabúes y castiga a los culpables.- ¿Es realmente tan malo como se dice?- Y aún más. Sólo un espíritu es peor que éste: el de Sila, el hombre que vive en el cielo y ahuyenta al sol. A menudo arrebata de la tierra a un ser humano y se lo lleva.- ¿Por qué son tan malos los espíritus?- Son como los hombres. Los hay buenos y los hay malos. ¿Cómo podríamos ser buenos, si no hubiera gente mala? Sedna, por ejemplo, la mujer con cola de foca, que gobierna las criaturas marinas, es muy buena: ella nos envía tan buenos peces. Luego está también el espíritu del aire, que gobierna los vientos y que no es ni bueno ni malo. ¿Qué otra cosa querías saber.- ¿Es que hay algo más que hay que saber?         Asiak meditó un instante antes de responder.- En efecto, no hay ninguna otra cosas que saber.[8]      

EL ESQUEMA del texto podría ser así: ->Génesis del mundo:-         los muertos están detrás de las manifestaciones naturales         nieve                            trueno-relámpagos                            estrellas         - el cuervo negro hizo al hombre, negro como la noche profunda. -> El alma:          - cuando morimos, si no se reencarnan, viajan a tres paraísos                            el primero está en el aire                            el segundo en la tierra                            el tercero en el mar          - Los muertos vagan hasta reencarnarse en un nuevo cuerpo -> Los espíritus lo gobiernan todo:                             La luna castiga el mal de los hombres                            Sila habita el cielo y ahuyenta al sol (sol de medianoche)                            Sedna gobierna el mar          Para esta propuesta de debate se puede hacer una investigación a partir de dos ideas del texto que podemos relacionar:          * Los hombres fueron hechos de barro.

He aquí un parecido evidente con la Génesis del ser humano según la idea del Paraíso terrenal que enseña La Iglesia católica: Adán fue creado de barro y Eva de una costilla de Adán, primero el hombre y de éste la mujer. El parecido con el texto es significativo.         * Los dioses castigan cuando los individuos se saltan los tabúes. En otras religiones resultan pecados distintas cosas. En otro momento analizamos el concepto de tabú pero en este texto no se expica qué es tabú para los esquimales. Aporta algunos ejemplos y debate su sentido desde un punto de vista racional.  

           Para los esquimales la más importante fuerza “sobrenatural”, aunque habría que decir “sobre-todo-natural”, es Sila junto con Sedna, espíritus que controlan los elementos naturales:         

  “Sila es una fuerza que no se puede explicar con simples palabras, es un espíritu poderoso, el sostén del universo, del aire, de toda la vida terrestre. Tan poderoso que cuando se dirige a los hombres no es mediante vulgares palabras, sino mediante la tormenta, la nieve, la lluvia, la agitación del mar, o cualquiera de las fuerzas que el hombre teme, pero también por el sol, la calma en el mar, o el juego de unos niños inocentes; en los tiempos felices, Sila no tiene ningún mensaje para los hombres, desvaneciéndose en la nada infinita y permaneciendo ausente siempre que los hombres no hagan mal uso de la vida y respeten la comida diaria, nadie la ha visto y su morada es tan misteriosa que está a la vez entre nosotros y a la vez infinitamente lejos.” [9]       

 

    No tiene ningún mensaje para el hombre, nada de Mandamientos ni órdenes sobrenaturales. Tan sólo parece que tiene interés en que se aprovechen los medios naturales y se respete a la Naturaleza misma. En efecto, la idea es sentido ecológico de la existencia, una vez más comprobamos cómo la mayor inquietud de los pueblos indígenas está en la defensa del entorno con un sentido sagrado que inserta sus raíces en lo religioso.         Toda la mitología de los esquimales se transmite oralmente de padres a hijos, mediante relatos legendarios, que intentan explicar los elementos naturales. Aunque en la mayoría de los pueblos del ártico no existe la necesidad de explicar el origen pues se considera que la Naturaleza existe desde siempre y para siempre rodando en un eterno girar de tiempo y espacio se da a veces una explicación ingenua del origen de los primeros hombres. Tenemos aquí otra explicación parecida al diálogo anterior donde se detalla el origen del Cosmos. Como veremos el azar, y no la necesidad religiosa, define este relato:       

    “La creación:         En el comienzo no había nada más que aguas hasta que, de repente, un día empezaron a llover rocas, y es así como la tierra fue creada. Después salió la gente de unos montones de tierra. Pero en esa época eran sólo niños que no podían ni ver ni gatear. Simplemente estaban allí y se alimentaban con barro, hasta que al fin una mujer vino para hacerse cargo de ellos. Ella había tejido ropa para niños con la esperanza de encontrar algunos para criar. Estaba muy contenta y, después de vestirlos, los llevó a su casa, y así llegó a haber tanta gente en el mundo.” [10]        

    La madre protege y cuida de la familia como la naturaleza parece cuidar de nosotros, dándonos bienes materiales en forma de alimento y cobijo. También entre los esquimales encontramos a los chamanes, que protegen a la tribu de los espíritus malignos y se encargan de comunicarse con lo desconocido. Hacen a la vez de médicos, curanderos del cuerpo, y curas, curanderos del alma, de consejeros y brujos, de intermediarios, enfín, entre lo natural y lo sobrenatural. Los ejemplos que podemos poner de sus acciones tienen mucho parecido entre todos los pueblos indígenas, además de las influencias entre pueblos durante siglos, esto se puede deber a una consecuencia lógica de interpretar lo misterioso, un frágil hilo entre cordura y locura:       

    “Con frecuencia, los chamanes son, seguramente, neurasténicos o epilépticos. Su formación se efectúa bajo la dirección de un chamán viejo, aunque la principal condición previa del éxito es la soledad. Aislado de los demás seres humanos, ayunando y sufriendo frío y ocupado en algo que excite los nervios -por ejemplo, en Groenlandia debía frotar ininterrumpidamente una piedra grande con otra más pequeña-, aguarda el novicio a los espíritus que al fin, alucinado por el agotamiento y el delirio, creerá ver. Con todo, tengo noticia de gentes que llegaron a chamanes sin ninguna preparación previa, sin haber tenido ni el más mínimo presentimiento, hasta que lo puso en evidencia alguna casualidad.”  [11]         

          Según el Diccionario de la Lengua española la alucinación equivale a confusión o engaño de los sentidos. Y según la medicina se puede llegar a alucinaciones (ver donde no hay, contemplar objetos inexistentes) después de días de ayuno o habiendo ingerido algún tipo de plantas. El desarreglo que produce a sus sentidos el chamán le convulsiona poniéndole fuera de sí. Los delirios asustan a la tribu y presentan la posesión como una evidencia en la que se muestran los espíritus.        

       ACTIVIDADES:          - Para terminar el capítulo, y demostrar una correcta comprensión y comparación intercutural, sería interesante que relacionaras las explicaciones mitológicas del pueblo inuit con la mitología grecolatina. Asímismo puedes comparar a Sila con algún dios de los vikingos. En el siguiente capítulo hablaremos de Siva, diosa hindú; existen similitudes fonéticas pero busca si existe algún parecido en sus características y poder sobrenatural.         - ¿Cómo dibujarías a Sila teniendo en cuenta que su nombre es intraducible, pero quiere decir algo así como tiempo meteorológico, razón universal, mente o pensamiento


[1] K. Birket-Smith, Esquimales. Editorial Labor, Barcelona 1965. Pg. 20

[2] Ibidem, pg. 197.

[3] Ibidem, pg. 199.

[4] Ibidem, pg. 199.

[5] Ramón Hernando de Larramendi. Esquimales. Editorial Mapfre, Madrid 1992. Pg. 51

[6] Ibidem, pg. 51.

[7] Ibidem.

[8] Haus Ruesch, Los dientes del diablo, Ediciones Cedro. Barcelona. Pgs. 135-137

[9] Ramón Hernando de Larramendi, Esquimales. De. Mapfre, Madrid 1992. Pg. 95

[10] Ibidem, pg. 103.

[11] K. Birket-Smith, Esquimales. Barcelona 1965. Pg. 209.