2. EL GRANERO DEL JEFE.      

       El tema que nos ocupa a continuación resulta muy distinto según los grupos indígenas que se estudien pero en todos tiene una importancia radical. Se trata del poder político que marca un orden en las relaciones dentro de la tribu. Aunque sería cómodo comparar el poder de los cherokee con algunos regímenes militares no olvidemos que la organización marcadamente enfocada para la guerra tiene en ella todo su sentido. Por esto la imagen que se vende en muchas películas del Far-west americano no hace justicia a los indios. El cherokee es un guerrero en sentido primario, es decir, para y por defender sus tradiciones culturales, y eso contrasta con la enorme humildad que los grandes jefes cherokees y todo el pueblo mantiene frente a la Naturaleza.  

TEXTO: “La organización política de los cherokee de Tennesee (y de otros pueblos americanos nativos de los bosques del sudeste) muestra llamativas semejanzas con el complejo de redistribución-guerra-comercio-jefes de los trobriandeses. Lo mismo que éstos, los cherokee eran matrilineales y libraban guerras exteriores en territorios muy lejanos. En el centro de los principales asentamientos había una gran “casa de consejos” de estructura circular, en la que el consejo de los jefes discutía los problemas que afectaban a varias aldeas distintas y se celebraban festines redistributivos. El consejo de los jefes tenía un jefe supremo, que era la figura central en la red redistributiva cherokee. Durante la cosecha, se erigía en cada campo una gran choza, denominada el “granero del jefe”. Cada familia deposita en ella cierta cantidad según su capacidad o su inclinación, o nada en absoluto si tal era su deseo. Los graneros del jefe hacían las veces de tesoro público… al que poder recurrir en caso de pérdidas de cosechas, de fuente de comida para cuando hay que hospedar a forasteros o viajeros y de almacén militar cuando parten en expediciones hostiles. Aunque todos disfrutaban del derecho a un acceso público y libre, los plebeyos tenían que reconocer claramente que el almacén pertenecía en realidad al jefe supremo, quien tenía el derecho y capacidad exclusivos… de distribuir auxilio y protección entre los necesitados”. [1]     

        Antes de continuar con la explicación del texto convendría definir algunas expresiones:            - los cherokee: pueblo del sureste norteamericano conocido por su carácter guerrero y valeroso.            - casa de consejos: lugar común para la Asamblea donde los más ancianos discuten y resuelven los problemas de la comunidad. Su estructura circular indica el carácter participativo (recordemos el concepto de mesa redonda).              Además para algunos pueblos indígenas estos edificios deben ser circulares para que ningún espíritu maligno habite en sus rincones. El círculo tiene, para gran parte de las culturas amerindias, el significado de figura perfecta que ya en la civilización helenística cobraba gran importancia, la figura circular resume y contiene el universo con un afán de totalidad. Representa por tanto el poder, la protección y la perfección.            - Festines redistributivos: recuerdan las actuales concentraciones benéficas para recaudar fondos. La función de estos festines consiste especialmente en buscar la concordia y el reparto hacia los más desfavorecidos de la Comunidad para evitar las desigualdades y los consiguientes conflictos. El gran jefe, mandatario supremo, tiene un interés destacado en esta re-distribución para mantener la armonía del grupo.               - El granero del jefe: tiene la finalidad de tesoro público, silo, almacén militar… En esto se comprende y comprueba el poder absoluto y latente del jefe supremo. Él es el que determina el uso del lugar donde se concentra todo el poder y riqueza de la tribu. Aunque aparentemente gusta de un acceso público y libre, se debe reconocer que ese lugar le pertenece sólo a él. 

PREGUNTAS DE INVESTIGACIÓN: 

 1- Infórmate acerca de los cherokee y busca pruebas de su existencia. ¿Quedan aún individuos de esta tribu en EE.UU. ó Canadá?. ¿Existen indios no sometidos a Reservas?.2- Busca en Internet alguna página Web sobre el asunto indio. Resume y comenta sus características.3- Además de la película planteada recoge información sobre alguna otra que plantee el problema de los indios desde dentro.  

ACTIVIDADES DE APLICACIÓN:              Hoy en día algunos movimientos políticos reivindican el lugar del indio en el mundo actual con inquietudes modernas, integrados pero manteniendo su identidad. Recoge datos en prensa o documentos visuales, así como información de Enciclopedias  a propósito del Ejército zapatista de liberación nacional de Méjico (EZLN.) y analiza sus directrices básicas en la lucha por los derechos indígenas.           

     3. MANIFIESTO.        

     Leamos a continuación una denuncia. Los mismos autores de “El Canto del Silbaco” detallan (sin morderse la lengua citando a los que consideran los verdaderos culpables del genocidio) las causas y consecuencias de la situación actual, a la que se han visto abocados los pueblos indígenas que quedan en América. Antes de la lectura busca qué significa etnocentrismo en tu libro de Ética de 4º de ESO o en cualquiera de Filosofía y “escucha” con atención la proclama manifestada como un grito en las siguientes líneas:     

SALVAD A LOS INDIOS        

     “Tras el debate sobre el hombre primitivo -¿son hombres, pueblos infantiles o copias atrasadas de la civilización occidental?- se aprovecha la revisión de nuestra propia cultura: el modelo occidental sabe que el no puede por más quererse exclusivo, pero se considera como prioritario. La ignorancia sucede al error. Nuestro gusto por el exotismo y por la moral es el responsable, en tanto que la intolerancia malvada parece golpear en el rostro. Siglos de cultura y de exigencia bien-pensante, siglos de humanismo han desembocado en el peor de todos los crímenes: el genocidio.         Transferencias de población, raptos de niños, mantenimiento en un estado de semi-barbarie, degradación mental, expediciones dañinas…  Con el genocidio, el racismo, hemos estado enfrentados al horror mismo. Hemos hablado de la fragilidad de las sociedades tradicionales, de sorda intolerancia de nuestra  civilización por su punto de vista y del malentendido que ha conducido a los amazonianos -blancos, criollos y mestizos hasta la exterminación organizada de los indígenas. Una pregunta, sin embargo, obsesiva como una musiquilla de flauta, viene a resbalar entre las páginas de nuestro proceso verbal, y plantea una hipótesis bastante fuerte: ¿no sería también explotar a los indios librarse de tanto comentario sin hechos?. A decir verdad, tomando la palabra, nosotros no creemos ser los defensores de una causa perdida; no hemos jugado la carta de la caridad y del moralismo. No aceptamos que un genocidio sea odiosamente clasificado entre las calamidades necesarias.         Que los etnógrafos se organicen, que pongan en marcha un plan de salvaguarda de las minorías amenazadas, es indispensable. Pero si ellos no tienen la fuerza de la opinión, sus proyectos quedarán en papel mojado. Es necesario antes de todo que una campaña de información sea dinámica, sana y sistemática. El gran público tiene el derecho de saber. El derecho y el deber. Aceptar el escándalo, resignarse a dejar cumplirse tales fechorías, es hacerse cómplice.         No nos engañemos: la indignación sola no es virtuosa: estamos convencidos de que es posible influir en la política de los gobiernos latino-americanos. Dado que estos paises están bajo la dependencia económica de Estados Unidos están culturalmente volcados hacia Europa. Podemos decirles sin paternalismos: el conocimiento que tienen los Latino-americanos sobre sus países pasa todavía por Europa. ¿Por qué no respetan ellos a sus poblaciones autóctonas como sí lo hacen con sus antigüedades precolombinas y con su folklore?. Así, para nosotros, la rehabilitación del indio debe instaurarse aquí y ahora… [2]      

         Los autores quieren defender a los pueblos más desfavorecidos desde el orgullo y la dignidad. Notamos tras la desesperación un aire optimista. No se quiere ver aquí una causa perdida. Esta defensa de las minorías nos recuerda múltiples enfrentamientos en la Historia real o ficticia de las civilizaciones: el ejemplo de David y Goliat o el más cercano y risueño de la ficción como Astérix y los romanos sirven para entender esa fuerza, a veces oculta, que tienen los más débiles. Para los autores la fuerza de los débiles está en la propagación y publicidad del problema, los medios de comunicación son un poder (el cuarto poder). Qué se denuncien sus problemas quizás sea el único medio para la supervivencia.   

 PREGUNTAS SOBRE ESTE TEMA: 1- ¿Cómo puede llevarse a cabo este “pataleo” informativo en defensa de los indios?. ¿Consideras que tiene sentido en el siglo XXI seguir luchando por estas causas?.2- ¿Qué relaciones podemos establecer entre las minorías y sus autonomías con el mundo propuesto por la Globalización?. Busca información acerca de esta última.3- ¿Qué justificaciones son las más extendidas a propósito del avance de la tecnología y la industria en las tierras indígenas?. Ejemplo: ¿qué excusas suele dar una multinacional del petróleo que devasta los bosques para instalar sus pozos?. ¿Cuáles crees que puede dar un gobierno para construir una autopista que degrada el medio ambiente?.4- En la Declaración de intenciones del texto se busca una rehabilitación de las culturas oprimidas, ¿qué oportunidades tienen los portavoces indígenas para luchar por sus Derechos?.  

ACTIVIDADES DE APLICACIÓN: 1- Busca en la Declaración de los Derechos Humanos (Libros de Ética) y señala qué artículos tienen que ver con las diferencias culturales o con algunas de las “fechorías” citadas en el texto.2- Muchas culturas (puesto que hablar queda anticuado y absurdo hoy día, deberíamos decir que sólo hay una raza: la raza humana) han sido exterminadas (genocidios), busca en los libros de Historia, enciclopedias, Internet, Encarta… y cita algunos ejemplos que te interesen especialmente. Haz un cuadro explicativo comparando las causas de la extinción, lugar en el que se desenvolvían, si eran o no nómadas, ritos más significativos, lengua etc… Aprovecha para explicar porqué el nomadismo resulta un problema para mantener las tradiciones y la supervivencia de la cultura.3- ¿Porqué crees que el “modelo occidental se considera prioritario? ¿Qué justificaciones se dan?.4- Define los siguientes términos:         bien-pensante         humanismo         etnógrafoy expón después el tono (positivo/negativo) con que se les trata en el texto.

  4. SERES SOBRENATURALES.             

 A- ACERCA DE LOS INDIOS CUERVO: 

TEXTO:             “El indio cuervo se acerca al universo con una sincera humildad que contrasta grandemente con su orgullo ante sus compañeros de tribu. Da muestras de ese sentido de absoluta dependencia respecto de algo que no es él mismo, que Schleiermacher y Feuerbach postulan como raíz del sentimiento religioso. El hombre en sí mismo no es nada, pero en alguna parte del mundo hay unos seres misteriosos más grandes que él, de cuya buena voluntad depende su fortuna. Lo importante para un individuo era que durante un rapto extático había entrado en contacto con algo sobrenatural, y que ese algo era Dios mientras que todo lo demás quedaba relegado a un plano relativamente subordinado. Otros hombres tenían dioses propios que quizá ocupaban un lugar prominente en los mitos de la tribu o estaban íntimamente ligados a un rito importante: eso sólo les debía importar a ello, no a él. Para su conciencia religiosa el polluelo de halcón o el oso, por cuyas instrucciones había curado a un niño moribundo o había salido indemne de una batalla, eran el hecho religioso primario. La sensación emotiva de su visión reforzada por su probado poder, daba a la aparición un valor singular al lado del cual todo lo demás se desvanecía en la nada. Incluso la trivial pluma o la garra que mostraba el visitante participaban del temor reverencial que inspiraba su revelador, o más bien la ocasión en que fue revelada. Es fácil hablar de la veneración tributada a tales símbolos del pacto del individuo con lo sobrenatural como si se tratara de fetichismo, pero tal etiqueta, con su significado popular, es monstruosamente inadecuada para expresar la psicología de la situación. Para el indio, el objeto material no es nada al margen de sus asociaciones agradas; y la sacralidad descansa no en la gloria preestablecida del espíritu particular, sino en las connotaciones afectivas de la visión. Es decir, que el Pájaro de Fuego no es adorado como divino primero y derrama luego el lustre de su divinidad sobre las circunstancias que le acompañan, sino que su aparición bajo condiciones emotivas especiales constituye su apoteosis, la cual se extiende a toda la experiencia.(…) En resumen, el hecho central de la religión Cuervo no es un culto genérico a la Naturaleza o a una dominante fuerza natural, sino la experiencia emocional y sumamente subjetiva con todas sus ramificaciones.”[3]       

    - CUESTIONES PREVIAS:          ->Scheleiermacher y Feuerbach son dos importantes pensadores del siglo XIX. El primero destaca por sus estudios acerca de la Estética como disciplina que investiga sobre la belleza relacionando arte y filosofía. Podemos considerarle como el autor que organiza la historia de la Estética. Feuerbach por su parte resulta clave para entender la Historia del socialismo y el comunismo, precursor en muchos sentidos dada su influencia y magisterio sobre Marx y Engels. Citó en un sentido todavía  muy teórico el término comunismo como vida en común.         El texto los trae a colación porque éstos autores entienden la religión como elemento connatural al hombre y el hecho religioso sería lo que realmente le dota de humanidad. Sin embargo Feuerbach hace una durísima crítica de las religiones trascendentales (“La esencia del cristianismo”) que intentan, según él, alejar al hombre de su verdadera esencia que es el contacto directo con el entorno físico y natural. Aprecia, por tanto, el carácter de las religiones que podemos llamar naturalistas ya que sus dioses tienen que ver con la Naturaleza misma y sus ritos explican y expresan la circunstancia del hombre en su medio.                      -> Llamamos sobrenatural a lo desconocido que sin embargo no trasciende los hechos naturales, simplemente se oculta. Los seres misteriosos se encuentran en alguna parte del universo según las religiones naturalistas pero no en “otro mundo” como postularía cualquiera de las tres religiones monoteístas (cristianismo, islamismo y judaísmo).          -> El rapto extático representa el contacto entre lo misterioso y desconocido y la realidad conocida. Como la expresión indica, simboliza el placer más elevado (éxtasis) con cierto carácter místico. Experiencia obligada para conseguir la conciencia plena. Durante esta experiencia se produce la visión  que puede entenderse como una revelación de conocimiento. La aparición siempre está constituida por animales u objetos del entorno indígena.         Estos elementos aparecen como símbolos para el indio, es decir, representan algo superior: el misterio desea comunicarse. Por eso es preciso pasar por estas visiones para acceder al verdadero conocimiento existencial. Para el indio todo expresa algo, todo habla con cierto sentido oculto, todas las cosas cobran sentido en tanto que tienen una importancia individual de carácter especial. Señales en la oscuridad.         Como podemos comprobar la Naturaleza con cada uno de sus minúsculos fragmentos se torna verdaderamente libre y excepcional: necesita protección e interpretación para saber más de nosotros mismos. Cada brizna tiene su lugar, no cualquier lugar sino el que se merece dentro del espacio sagrado de la Naturaleza. Esto genera la armonía con la que el indio contempla el mundo, su mundo contiene todo lo que debe saber del cosmos (orden). Aprendemos que los indios Cuervo cultivan ciertas emociones y este culto a las emociones exalta la Naturaleza. Decimos que Naturaleza es emoción: lucha y fuego en los contrarios, frío y calor, húmedo y seco, luminoso y oscuro…   

ACTIVIDADES SOBRE EL TEXTO: 1. ¿Qué quiere decir en el texto:          “el objeto material no es nada al margen de sus asociaciones sagradas”. 2. Compara el rapto extático de su experiencia religiosa con otro tipo de elementos religiosos parecidos que conozcas de otros ritos espirituales. 3. Pon ejemplos de actitudes orgullosas que imagines o hayas visto en alguna película del carácter indio de Norteamérica. Y haz lo mismo con el carácter humilde hacia los seres naturales.       

         B- LOS CHAMANES:          

   El chamán es un intermediario entre lo natural y lo poderes sobrenaturales. Para la tribu tiene la aureola de personaje elegido, de iluminado. Es respetado como portavoz de la palabra sagrada (según las tribus repartidas por todo el mundo son llamados hombres-medicina, brujos o simplemente curanderos). Los chamanes pueblan todas las culturas indígenas de América y esto podría aportar algún dato sobre las influencias interculturales de Norte a Sur del continente americano. Salvando matices, que por otro lado son muy importantes para la antropología, las funciones del chamán resultan muy parecidas en casi todas las tribus analizadas. El texto que traemos a continuación muestra con nitidez el carácter chamán de los URUBU de la Amazonia:  

 LOS CHAMANES           “Resulta muy perjudicial para los Urubu que no tengan verdaderos chamanes. Pues el chamán es un guerrero que sabe también predecir el futuro: y reconstituye el alma humana cuando ha sido comida por el espíritu. Cada enfermedad física o mental se considera que tiene una causa espiritual; para remediarla, el chamán invita al espíritu responsable al poblado, le subyuga con medios mágicos, y se deja al mismo tiempo poseer por él, no sin mantenerse como dueño de la situación; así, ofrece al espíritu un cuerpo en el que él habitará y por intermediario del mismo se agitará (el chamán será bastante fuerte para que el espíritu no le transforme en zombie. Cuando quiere ponerse en estado de posesión, el chamán ejecuta cantas y danzas especialmente dedicadas a cada espíritu, e inhala una cantidad increible de humo proveniente de enormes cigarros. El humo tiene un doble papel: ayuda a poner en trance y, bajo forma de fumigación, sale a cazar la enfermedad.(…)         Los poderes mágicos del chamán y su “inmortalidad” sugieren que posee muchas características propias de Mair[4]. Mair puede hacer cualquier cosa: transformar a los visitantes indeseables en piedra, resucitar a los muertos, crear animales e inventar objetos manufacturados. Puede incluso tornar a algunos hombres inmortales. Los Urubu cuentan la historia de una pareja cuyo hijo murió, y que decidió hacer una visita a Mair para pedirle devolver la vida a su niño. El hombre y la mujer marcharon hasta el mar, y se zambulleron decididamente y nadaron en dirección al sol naciente; después de dos días, se acercaron a la isla donde vivía Mair. Este les acogió con afabilidad y escuchó su petición; después de haber dado al hombre un peinado, lavó también a su mujer con un agua mágica. Después les dijo que se colgaran en una rama baja, en la cual se encontraron supendidos, los pies por encima del suelo; Mair estiró sus piernas para alargarles, apretó sus cuerpos para fortificarlos y dio a cada uno diez túnicas para vestirse. Cinco eran suaves como el algodón, cinco duras como la piedra; cuando el hombre y la mujer las hubieron cogido, Mair sacó su machete y les golpeó varias veces pero el machete rebotaba sobre ellos; cogió entonces su arco y las flechas y les disparó, pero las flechas rebotaban también. “Ahora vosotros sois como yo” les dijo Mair. Sin embargo, el hombre y la mujer estaban todavía furiosos por la muerte de su hijo; Mair cogió entonces los huesos del niño, que los padres habían llevado, sopló con humo de tabaco por encima y sopló también sobre el vientre de la mujer, después puso estos huesos dentro de ella. Al cabo de cuatro días, el vientre se hinchó y el quinto día ella dio a luz a su hijo, todo como la primera vez.         Para decir verdad, la inmortalidad no es más que otro nombre para designar el rejuvenecimiento.” [5]       

                  El poder de lo sobrenatural se manifiesta a través de mitos o leyendas. El miedo del hombre frente a lo desconocido aparece en el texto como la posibilidad de que lo misterioso nos convierta en zombie (como vemos éstos muertos vivientes no son un invento actual de las películas y videoclips). El valor aparece al internarse en el trance para acceder al misterio. El trance tiene un componente místico, eleva y purifica el alma.       

 ACTIVIDADES DE APLICACION:          Después de haber leído estos fragmentos sobre la religión y sus intermediarios chamanes intenta redactar con tus palabras qué razones hay para que una tribu necesite de estos personajes, a veces extravagantes y curiosos y casi siempre siniestros. El chamán también suele interpretar los mitos. Toma su lugar e intenta explicar qué sentido tiene para la vida de la tribu la leyenda narrada en el texto. Dale tu propio significado.                                                   

   C- ANIMISMO JÍBARO:        

      Como hemos visto anteriormente el animismo supone una forma de comprender lo desconocido desde el punto de vista religioso. Surge cuando se considera que todas las cosas que nos rodean están poseídas por espíritus manipuladores, espíritus que utilizan las cosas a su antojo según sus formas para transmitir algo. La realidad entera está repleta de “ánimas”, almas que dan intención y vida a las cosas, incluso a las herramientas artificiales que el hombre produce. El brujo puede dominar estos espíritus a su antojo. De ahí nace lo que se llama doble magia: magia blanca y magia negra, o lo que es lo mismo: de buenas o malas intenciones.         El animista intentará buscar la armonía entre él y el mundo de los espíritus mediante sacrificios y rituales de todo tipo. Es necesario decir que el animismo está visto con malos ojos desde las religiones oficiales por su carácter clandestino en muchas ocasiones y los extraños rituales que pueden llevarse a cabo. A pesar de ello estas prácticas siguen dando razón de ser a múltiples culturas de todos los continentes y latitudes.         El texto que proponemos a continuación da respuesta a la costumbre de reducir cabezas que tienen los jíbaros y que les han hecho temidos por los misioneros y exploradores de todo el mundo. Para llegar a demostrar estos ritos han hecho falta arriesgados estudios antropológicos. Sin embargo se ha conseguido enseñar una vez más que el indígena responde a un comportamiento determinado por sus creencias y no actúa al azar por el mero placer de matar. Con este texto comprendemos la necesidad de supervivencia y autodefensa que llevan a cabo los indios de la Amazonia.  

TEXTO: Las tres almas del jíbaro “Los jíbaros creen que la verdadera alma está presente, desde el nacimiento, dentro de cada jíbaro vivo, tanto hombre como mujer. Cuando muere una persona, este alma abandona el cuerpo y sufre cuatro cambios posteriores. En primer lugar, vuelve al lugar de nacimiento de su cuerpo y vuelve a vivir su vida anterior de una forma invisible. A continuación se transforma en demonio y vaga por el bosque, solitario, hambriento y triste. Entonces, la verdadera alma muere de nuevo y se transforma en wampang, una especie de polilla gigante a la que puede verse alguna vez volando. Siempre está hambrienta. En su cuarta y última fase, la verdadera alma se convierte en niebla.         Nadie nace con la segunda alma jíbaro, el arutam. Para conseguir un arutam, uno debe ayunar, bañarse en la Catarata Sagrada y beber agua de tabaco o un jugo de una planta que contiene la sustancia alucinógena llamada datura. El arutam sale de las profundidades del bosque en forma de una pareja de jaguares gigantes o de una pareja de serpientes que ruedan sin cesar hacia el buscador del alma. Cuando la aparición está cerca, el buscador debe correr hacia ella y tocarla. Entonces el arutam entrará en el cuerpo por la noche.         La gente que posee un alma arutam habla y actúa con una gran confianza y siente un irresistible deseo de matar a sus enemigos. Mientras conservan su arutam, son inmortales. Desafortunadamente, las almas arutam no pueden conservarse eternamente. Abandonan su alojamiento temporal justo antes de que su dueño mate a alguien. Finalmente, errando en el bosque, serán recapturadas por otros buscadores de almas lo suficientemente valientes como para tocarles.         La tercera alma del jíbaro es el musiak (alma vengadora). El musiak aparece cuando la gente que anteriormente poseyera una arutam es asesinada por sus enemigos. El musiak crece dentro de la cabeza de la víctima e intenta salir y atacar al asesino. Para evitar esto, lo mejor que se puede hacer es cortar la cabeza de la víctima, “disminuirla de tamaño” y traerla a casa. Si se maneja adecuadamente en varios rituales y danzas, el musiak puede hacer al asesino fuerte y feliz. Después de que el musiak sea usado a beneficio del asesino, se lleva a cabo un ritual para devolverlo a la aldea de donde procede. Para hacer que vuelva a su sitio de origen las mujeres cantan esta canción: Ahora vuelve a la casa donde viviste. Tu esposa te está llamando desde tu casa. Has venido aquí a hacernos felices. Finalmente hemos acabado. Así que vuélvete.”  [6]      

       Debemos reconocer en estas tres almas un deseo de perfección en sentido espiritual, notamos tres niveles jerárquicos en los tres tipos de almas y en relación a la seguridad y armonía que el individuo puede obtener.         Es curioso el parentesco entre la concepción tripartita del alma de algunos pueblos indígenas y las concepciones platónica y aristotélica acerca de los tres tipos de alma, aunque no hacen referencia, como es evidente, a la misma función. Sin embargo su sentido purificador envuelve la mayoría de los ritos que se llevan a cabo. Las acciones que emprende el jíbaro para obtener el alma “arutam” tienen que ver con la creencia que considera a los elementos naturales como manifiestaciones de lo divino (agua, tabaco, plantas…). De la misma manera hay indios de Norteamérica que creen fervorosamente en la comunicación de los dioses con los hombres a través de los agentes meteorológicos:  

            D-  LA DANZA QUE MIRA AL SOL

             “Hay tribus de América del Norte que escuchaban en el trueno y veían en el relámpago las batientes alas y los centelleantes ojos de ese terrible pájaro del cielo que pertenece al Gran Espíritu, o que incluso lo es él mismo”.[7]     

           De la misma manera los Sioux creen que el relámpago entra en el suelo y esparce en él, piedras rayos, que son de pedernal como un nervio que envía el Espíritu para vivificar la tierra.                   Un ejemplo muy significativo de las ofrendas y los rituales naturales que expresan mejor el modo de vida de las tribus indígenas de Norteamérica lo encontramos en “La danza del sol”. En películas como Un hombre llamado caballo vemos con detalle algunos de estos ritos.         En esta danza, que es toda una representación festiva, están contenidos los elementos sagrados más venerados por el indio y sus connotaciones simbólicas. Además, de aquí parte todo el sentido de la vida en sus distintas ramificaciones de lo cotidiano que envuelve el carácter indio. Resulta admirable la importancia que cobra cada elemento y su disposición dentro del orden del ritual como comprobamos en los siguientes textos:         

    “Como el tambor es con frecuencia el único instrumento que utilizamos en nuestros ritos, quizá debería explicaros ahora por qué es particularmente venerable e importante para nosotros: es porque la forma redonda del tambor representa el Universo y su toque regular y fuerte es el pulso, el corazón que late en el centro del Universo. Es como la voz del Gran Espíritu, y este sonido nos pone en movimiento y nos ayuuda a comprender el misterio y el poder de todas las cosas.”[8]         

     El tambor como la voz que llama a la vida para que haya alimento y por tanto bienestar en los poblados. El Gran Espíritu hace referencia al dios de la Naturaleza que todo lo anima y potencia, esta es por tanto una ceremonia religiosa y de culto muy riguroso para los indios, tiene la solemnidad de tratar acerca de lo sagrado para encontrar un sentido a la vida. Sobretodo tiene la intención de traer buenos augurios y prosperidad que, como vemos, siempre se encuentran en el orden natural.         Para los indios todo lo que muere se reencarna en otro ser vivo, por ello se respeta de manera especial la vida natural. La naturaleza es inmortal como el Gran Espíritu creador del Cosmos.        

  “¡Oh abuelo Wakan-tanka, Tú eres el Creador de todas la cosas! Tú has sido siempre y serás siempre. Te has mostrado benévolo con tu pueblo, pues nos has enseñado un modo de orar con la Pipa que nos has dado; y ahora me has mostrado en una visión la danza de misterio que he de enseñar a mi pueblo. Hoy queremos hacer tu voluntad.”[9]

             Hay tres elementos fundamentales en el texto anterior: en primer lugar el Creador de todo es inmortal y se le debe una oración, este Ser superior no tiene cuerpo porque es sólo espíritu y está en todos los elementos naturales. En segundo lugar el sacerdote que habla hace de portavoz pues descubre al mundo con su visión cómo hay que rendir tributo al Gran Espíritu. Y en tercer y último lugar se enseña que por medio de una danza se obtiene la purificación y la elevación del alma oportunas para compenetrarse con lo sagrado.          “Debo explicaros ahora que, al edificar el pabellón de la danza del sol,    construimos realmente una imagen del Universo;: pues debéis comprender que cada uno de los postes representa algún objeto particualr de la creación, de modo que el círuclo completo es la creación entera, y el árbol único del centro, sobre el que descansan las veintiocho varas, es el Gran Espíritu, que constituye el centro de todas las cosas. Todo procede de El, y todo regresa a El tarde o temprano. He de deciros también por qué empleamos veintiocho varas: ya os he explicado la razón de que los números cutro y siete sean sagrados; si contáis cuatro veces siete, obtendréis veintiocho. La luna vive veintiocho días, que forman nuestro mes; cada uno de estos días representa algo que para nosotros es sagrado. Dos de estos días representan el Gran Espíritu; otros dos la Madre Tierra; cuatro, los cuatro Vientos; un día, el Aguila Moteada, otro el sol y otro la luna; hay un día para el Lucero del alba y cutro días para las cuatro edades; siete días representan nuestros siete grandes ritos, un día el bisonte, un día el fuego, uno el agua, otro la roca y, por último, un día representa el pueblo bípedo. Si sumáis estos días, obtenéis untotal de veintiocho. Habéis de saber, además, que el bisonte tiene veintiocho costillas, y que en nuestros tocados de guerra emplemos de ordinario veintiocho plumas. Como veis, todas las cosas tiene su significado, y es bueno saberlo y acrdarse de ello.”  [10]       

      Este pabellón como edificio religioso (iglesia, mezquita, sinagoga…) hace la misma función de mediación con lo sagrado que vemos en otro tipo de religiones, sirve de oración y ofrendas al Gran Espíritu, todos los actos llevados a cabo por los participantes tienen como función purificar a la tribu y protegerla de los malos designios. Por esto se invoca al Creador como la fuerza más poderosa de la Naturaleza, o Naturaleza misma. En estos rituales la pretensión principal de proteger se cumple evitando distinciones entre individuos, podríamos decir que no hay individualismo, los participantes (en principio todo el poblado) se funde en un estado común donde la persona individualizada desaparece y todo se hace por y para el grupo. Los seres particulares quedan como una expresión reflejada de la divinidad pero pierden el sentido de interés propio y personalidad, podríamos considerar que se elimina el concepto de privado y todo el acto une en torno a la idea de lo público. El grupo a la vez se somete y entrega a las fuerzas de la Naturaleza representadas en cada símbolo, como explica el texto. Este baño de purificación es la vía de la santidad para el indígena que desea la suerte y la fuerza necesarias para la supervivencia diaria.           
Por otro lado cuando hablamos de ofrendas no nos referimos únicamente a la entrega de animales sacrificados o alimentos en honor del Gran Espíritu, el indio se siente tentado de sacrificarse él mismo para demostrar su valor y su fe:  “Sujetaré mi cuerpo a las correas del Gran Espíritu que descienden hasta la tierra. Esta será mi ofrenda”[11]         

    Como Prometeo encadenado por los dioses por robarles el fuego, este voluntario se ata a un tronco y se ofrece como penitencia, castigo para dominar las pasiones del cuerpo y elevar el alma.             “Quiero dejar doce pedazos de mi carne al pie del árbol sagrado”[12]          

   Y así sucesivamente distintos oferentes dejan partes de su cuerpo o entregan regalos al Gran Espíritu del que se espera la recompensa a estas manifestaciones.         Con fuertes correas atadas a salientes de su piel algunos danzantes quieren mostrar su sujección a la tierra y al Gran Espíritu que la contiene, estas escenas se ven perfectamente reflejadas en la película ya mencionada Un hombre llamado caballo:        

     “perforaron sus senos y su espalda a derecha e izquierda; clavaron en su carne unas agujas de madera a las que ataron cuatro correas cortas. Este valiente fue entonces atado entre cuatro postes, tan fuertemente que no podía moverse hacia ningún lado. (…) Elevando las manos hacia el cielo y tocando su silbato, este hombre iba a danzar hasta que las correas se arrancaran de su carne”.      

     El indio soportará los peores sufrimientos sin queja alguna. Sabemos que los pueblos indígenas están acostumbrados a sufrir y soportan el dolor con verdadero valor pero quizás ninguno como los pieles rojas.   

5. CARTA DEL GRAN JEFE SEATTLE.         

    El testimonio más conocido e importante de la cultura india es esta carta que el jefe piel roja Seattle de la tribu Dewamish dirigió al presidente de los EE.UU. de América en 1854 cuando éste pretendía comprar las tierras de los indios.         Por su tono lírico y su defensa ecológica descarnada podemos considerarlo quizás el primer documento ecologista de la Historia escrita de Occidente. Encontramos imágenes y todo tipo de figuras literarias que ofrecen un rasgo de sentimiento por la Naturaleza con un marcado aire pesimista en su visión acerca del futuro de la humanidad. Esa carrera desenfrenada de progreso y ciencia que no contempla las consecuencias que provoca llevará a la miseria y al olvido del espíritu en libertad de las grandes praderas.         Este documento representa ante todo una queja de la vida natural exterminada, de los animales y árboles que, doloridos, no pueden fortalecerse sin el acoso del progreso. Queda una tela de araña deshilachada  como plantea una de las metáforas más fuertes del texto.         “Acaso no es todo llanto una queja, y toda queja una acusación” (F. Nietzsche).         Se acusa con la rabia impotente y con el saber de no tener ningún arma, salvo la palabra frágil, para defender el nomadismo y la libre existencia secular del piel roja frente a las carreteras, raíles, telégrafos, sembrados…. de la colonización americana. La voz del indio aparece en el texto marcada por la ironía. Su orgullo se mantiene a pesar de las dificultades, sus ojos no pueden vivir en reservas. 

 Carta del jefe Seattle al Presidente de los EE.UU.:(Fragmento)          

    “El gran Jefe de Washington nos envía un mensaje para hacernos saber que desea comprar nuestra tierra. También nos manda palabras de hermandad y de buena voluntad. Agradecemos el detalle, pues sabemos que no necesita de nuestra amistad. Pero vamos a considerar su oferta, porque también sabemos de sobra que, de no hacerlo así, quizá el hombre blanco nos arrebate la tierra con sus armas de fuego.         Pero… ¿quién puede comprar o vender el cielo o el calor de la tierra?. Esa idea es para nosotros extraña. Ni el frescor del aire, ni el brillo del agua son nuestros. (…)         Es evidente que el hombre blanco no entiende nuestra manera de ser. Le es indiferente una tierra que otra porque no la ve como a una hermana, sino como a una enemiga. Cuando ya la ha hecho suya, la desprecia y la abandona. Deja atrás la tumba de sus padres sin importarle. Saquea la tierra de sus hijos y le es indiferente. Trata a su madre (la tierra) y a su hermana (el firmamento) como a objetos que se compran, se usan y se venden como ovejas o cuentas de colores. Hambriento, el hombre blanco acabará tragándose la tierra, no dejando tras de sí más que un desierto. Mi gente siempre se ha apartado del ambicioso hombre blanco, igual que la niebla matinal en los montes cede ante el sol naciente. Pero las cenizas de nuestros antepasados, sus tumbas, son tierra santa, y por eso estas colinas, estos árboles, esta parte del mundo, nos es sagrado. (…)         La vista de vuestras ciudades hiere los ojos de mi gente, Quizá porque el “piel roja” es un salvaje y no lo comprende. No hay silencio alguno en las ciudades de los blancos, no hay ningún lugar donde se pueda oír crecer las hojas en primavera y el zumbido de los insectos. El ruido de vuestras ciudades es un insulto para el iodo de mi gente y yo me pregunto ¿qué clase de vida tiene el hombre que no es capaz de escuchar el grito solitario de la garza o el diálogo nocturno de las ranas en un estanque?. Mi pueblo puede sentir el suave susurro del viento sobre la superficie del lago, el olor del aire limpio por el rocío de la mañana y perfumado al mediodía por el aroma de los pinos. El aire es de gran valor para nosotros, pues todas las cosas participan del mismo aliento: el animal, el árbol, el hombre, todos. El hombre blanco parece no dar importancia al aire que respira, a semejanza de un hombre muerto desde hace varios días, embotado por su propio hedor. Pero, si os vendemos nuestra tierra, no olvidéis que tenemos el aire en gran estima, que el aire comparte su espíritu con la vida entera. El viento dio a nuestros padres el primer aliento, y recibirá el último. Y el viento también insuflará la vida a nuestros hijos. Y si os vendiéramos nuestra tierra, tendríais que cuidar el aire como un tesoro y cuidar la tierra como un lugar conde también el hombre blanco sepa que el viento sopla suavemente sobre la hierba en la pradera. (…)         Si decidiese aceptar vuestra oferta, tendría que poneros una condición: que el hombre blanco considere a los animales de estas tierras como hermanos. Soy lo que llamáis un salvaje y no comprendo vuestro modo de vida, pero he visto miles de búfalos muertos, pudriéndose al sol en la pradera. Muertos a tiros, sin sentido, desde las caravanas. Yo soy un salvaje y no puedo comprender cómo una máquina humeante -caballo de hierro- puede importar más que el búfalo, al que sólo matamos para sobrevivir. ¿Qué es el hombre sin animales?. Si todos los animales desaparecieran el hombre también moriría en la soledad de su espíritu. Lo que le suceda a los animales tarde o temprano le sucederá también al hombre. Todas las cosas están estrechamente unidas.(…)         Nosotros sabemos que la tierra no pertenece al hombre, que es el hombre el que pertenece a la tierra. Lo sabemos muy bien, todo está unido entre sí, con la sangre que une a una misma familia. El hombre no creó la trama de la vida, es sólo una fibra de la misma. Lo que haga con ese tejido, se lo hace a sí mismo. (…)         Consideramos la posibilidad de que el hombre blanco nos compre nuestra tierra. Pero mi pueblo pregunta: ¿Qué es lo que quiere el hombre blanco?. ¿Cómo se puede comprar el Cielo, o el calor de la tierra, o la velocidad del antílope?. ¿Cómo vamos a vender todo esto y cómo vais a poder comprarlo?. Acaso podréis hacer con la tierra lo que queráis, sólo porque firmemos un pedazo de papel y se lo entreguemos al hombre blanco?. Si nosotros no poseemos el frescor del aire, ni el resplandor del agua, cómo vais a poder comprarlo?. ¿Es que, acaso, podéis comprar los búfalos cuando ya hayáis matado al último?. (…)          También los blancos desaparecerán, y quizá antes que otras estirpes. Continuad contaminando y corrompiendo vuestro lecho y cualquier noche moriréis ahogados en vuestra propia suciedad. (…)         Si aceptamos es sólo por asegurarnos la reserva que habéis prometido. Quizá, allí podamos acabar los pocos días que nos quedan, viviendo a vuestra manera. Cuando el último “piel roja” de esta tierra desaparezca y su recuerdo sea solamente la sombra de una nube sobre la pradera, todavía estará vivo el espíritu de mis antepasados en estas orillas y estos bosques. Pues ellos amaban esta tierra, como ama el recién nacido el latido del corazón de su madre. Si os llegáramos a vender nuestra tierra, amadla -como nosotros la hemos amado-. Cuidad de ella y conservad el recuerdo de esta tierra tal como os la entregamos.         ¿Dónde está el bosque espeso?: desapareció. ¿Qué ha sido del águila?: desapareció. Así se acaba la vida y empieza la supervivencia.”Jefe Seattle, 1855   

PREGUNTAS PARA EL COMENTARIO DEL TEXTO:         

  Lee atentamente este texto (o recita algún fragmento que te parezca logrado por su poética) y responde después a las siguientes cuestiones:          1. Subraya el mensaje principal de la carta; puede ser una frase del texto. Coméntalo brevemente.          2. Destaca tres metáforas del texto y analízalas literariamente.          3. Explica el sentido sagrado que tiene la Naturaleza para el indio y qué quiere expresar repitiendo este sentido sucesivamente.          4. ¿Por qué todo va enlazado como la sangre de una familia?. ¿Estás de acuerdo?. ¿Ocurre lo mismo en nuestra cultura? ¿Vemos así las cosas? ¿Por qué?.                   


[1]Marvin Harris, Antropología cultural, pgs. 285-286. Alianza Editorial    

[2]Meunier et Savarin, Le chant du Silbaco, De PHEBUS, pgs. 174-175, traducido al castellano por Luis García. Godoy. 

[3]Robert LOWIE, “Religiones primitivas”,  Ed. Alianza universidad. Pg 37.    

[4] Este es el nombre que los indios dan a su dios.

[5] Francis Huxley, Aimables sauvages, Ed. Plon Collection Terre Humaine. Paris 1980, pg. 224-234). Traducido por Luis García Godoy.   

[6]Marvin Harris, ANTROPOLOGIA CULTURAL,PG345-346, Alianza Ed.  

[7]E.B. Tylor, La religión en la cultura primitiva. Editorial Ayuso, Madrid 1981. Pg. 321/2

[8] Alce negro y J.E. Brown, La pipa sagrada. Editorial Taurus,                                 Pg. 112

[9] Ibidem, pg. 119

[10] Ibidem, pg.122.

[11] Ibidem, pg. 127

[12] Ibidem, pg. 127