4 Diciembre 2008

RELATOS GANADORES del certamen 2008 - 2009.

Publicado en General por pablorv a las 20:03 h.

Presentamos los relatos ganadores del 2º Certamen de relatos del CPEB de Zarréu.

TERCER CICLO DE PRIMARIA:

EL SEÑOR EMPASTE Y EL MONSTRUO DE LOS DIEZ MIL DIENTES.

El señor empaste era un brillante dentista; no había caries que se le resistiera. Llevaba unas gafitas redondas, su frente era muy ancha t sólo tenía un pequeño mechón de pelo en la cabeza. La gente decía que tenía la frente tan grande porque era inteligentísimo. Tenía un montón de títulos muy importantes pero él no presumía de eso.

El único defecto que tenía era que no sabía decir que no. Aceptaba siempre a todos los pacientes. Pero un miércoles por la mañana recibió una llamada. Iba a ser el trabajo más difícil de su vida. El señor Jaula que era el encargado del zoo quería que el señor Empaste le curara una muela a un animal y el señor Empaste le dijo que sí. La recepcionista entró por la puerta temblando; el señor Jaula,  dijo, vendrá el martes a las tres y media. Bien, respondió el señor empaste.

La señora Eficiente era una persona mayor y muy nerviosa. En ese momento se le notaba como le castañeaba la dentadura postiza en su boca. ¿Qué pasa? le preguntó el señor Empaste. Al señor Jaula se le olvidó decirte una cosa: el animal tiene diez mil dientes. ¿Qué? dijo el señor Empaste que se cayó sentado del susto.

 ¡Diez mil dientes! ¿Cómo voy a encontrar el que está picado? ¡Dios mío, Dios mío! Seguro que tendrá que hacerle muchas radiografías, dijo la señora Eficiente. Más vale que el martes por la tarde no venga ninguna paciente, dijo el señor Empaste.

 Esa noche, cuando el señor Empaste dormía se le aparecían monstruos en los sueños. Al día siguiente, el señor Empaste se fue a la clínica, la señora Eficiente le pidió la tarde libre y el señor empaste se la dio.

 Después de hablar un rato con la señora Eficiente se fue a comprar cosas. Fue a comprar puertas de coche, tornillos, tuercas, un soplete, una armadura y finalmente una tienda de campaña.

 Esa semana la señora Eficiente tenía en casa a su nieto Ricardito que oyó a su abuela cómo le contaba el caso del señor Empaste y la criatura a su vecina. Cuando la abuela entró en casa Ricardito le pidió que si podía ir a ver el monstruo con el señor Empaste y la abuela lo llevó.

 Al cabo de un rato se extendió la noticia por todo el pueblo. Un periodista llevó su escalera y su cámara de vídeo y se puso a mirar lo que tenía el señor Empaste en la clínica. La clínica estaba llena de puertas de coches por las paredes, todos los instrumentos atornillados al suelo y una tienda de campaña en el techo para que cuando hubiera que dormir a la bestia se cayera la tienda de campaña encima y el señor Empaste echara un gas.

 Ricardito se metió en el baño cuando la bestia llegó, pero no era exactamente una bestia cualquiera; era un simple caracol. El señor Empaste se quitó la armadura y se quedó muy sorprendido. Al cabo de un rato el caracol ya estaba listo, el señor Jaula se fue con él y el señor Empaste le dio a Ricardito un diminuto diente.

FIN

Pinki3: Sara Méndez Ramos. (6º Primaria)

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1º y 2º de ESO:

EL COLEGIO Y SU ALMA

Érase una vez un pueblo alejado de los demás pueblos y ciudades. Ese pueblo misterioso se llamaba Cerredo. Estaba rodeado de montañas grandes y siniestras, algo misterioso se olía en ese ambiente.

 Así me dispuse a descubrir el secreto que parecía haber en Cerredo. Viajé días y noches, hasta que por fin llegué a Cerredo; lo primero que llamó mi atención fue un gran edificio con paredes negras. Había un gran patio por lo que supuse que era el colegio del pueblo. Lo más impresionante era que no había niños a pesar de que era época de escuela.

 Decidí buscar algún vecino que me contara porque  ese colegio estaba vacío, después de andar por sus calles, dónde solo me encontraba con algún perro o gato correteando, me encontré con una preciosa niña que me miraba con grandes ojos.

 Le pregunté su nombre; era Laura y me presenté contándole el motivo que me había traído a Cerredo.

 Laura me explicó porque no había niños y decía que era porque se aparecía  un fantasma en las aulas.

 Me eché a reír, ¡fantasmas! ¡Ja, Ja, Ja!, no existen. ¿Cómo podía pensar eso Laura?

 Le propuse ir a investigar y juntos entrar en el colegio.

 Había telarañas por todas partes y polvo. La oscuridad era intensa, por lo que encendimos nuestras linternas. Aula a aula las íbamos revisando hasta que un gran golpe nos dejó sin aliento. No estábamos solos….

 Empezó a hacer frío y los cristales empezaron a empañarse  y allí, al fondo del pasillo le vimos.

 Una pequeña silueta, quieta, tenebrosa, que poco nos tendía la mano.

 -¿Quién eres? Preguntamos.

 -Yo, soy yo.

 -¿Vives aquí? Dijo Laura.

 - sí, vivo aquí.

 -¿Eres un fantasma? Pregunté.

 -¿No me ves? No soy un fantasma, soy el alma del colegio y estoy triste.

 -¿Por qué estas triste? Preguntó Laura.

 -Porque ya no vienen niños al colegio y me siento solo. Antes había muchos niños que jugaban y aprendían aquí, pero sus padres se fueron a grandes ciudades. Los niños ya no viven aquí. Cerraron el colegio porque no había suficientes niños para que lo mantengan abierto. Por eso el Pueblo también esta triste y llora porque no hay niños en sus parques, sólo pasea Laura por sus calles.

 -¡¡ Si todo fuera como antes!!…

 -Tengo una idea, le dije a Laura.

 -¿Por qué  no hacemos un anuncio de las maravillas de Cerredo? Montañas, vecinos…

 Al cabo de un tiempo, muchas familias leyeron el anuncio y se trasladaron a vivir a Cerredo. Parecía otro pueblo, lleno de niños correteando por todos lados. Laura estaba contenta y un día fuimos, después de que los niños salieron del colegio a buscar a aquel “fantasma” que estaba triste.

 -Gracias, escuchamos.

 Era él, sonreía y tenía mucha luz, el colegio ya no tenía telarañas y estaba pintado de azul.

 El fantasma ya no estaba triste y el pueblo nunca volvió a ser un pueblo misterioso y siniestro.

 FIN

 El lazarillo de la nieve: Sergio Alaguero Valle.

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3º Y 4º DE ESO:

Por: “Rosalía de Castro:

Todo comienza un frío día del mes de enero en un pequeño pueblecito del suroccidente de Asturias, en la localidad de Cerredo. Trascurría un día, en el cual, la nieve era la protagonista y el viento gélido y suave movía de forma lenta y acompasada las ramas de  los árboles, que parecían no tener color propio, sino el blanco y brillante reflejo de la nieve.

 En este pequeño municipio habitaban tan sólo unos pocos cientos de personas, dedicadas todas ellas al duro y agotador trabajo del carbón. Sus habitantes eran gentes humildes que, en ocasiones, debían combinar el trabajo en la mina con la cría del ganado y el cultivo de las huertas.

 Federico, lugareño de Cerredo, vivía acompañado de sus tres hijos y su mujer Ana. Era un ejemplo de familia humilde que, con mucho esfuerzo intentaba sacar adelante a sus hijos. Uno de ellos, Juan, el mayor, rondaba ya los dieciocho años, con lo que su estancia en el concejo no se extendería durante mucho tiempo debido a sus estudios. La intención d sus padres era que su hijo estudiase y encontrara un trabajo digno con el que poder vivir sin tener que estar sometido, del mismo modo que su padre, al duro trabajo de la mina, con el que no sólo se jugaba la vida cada vez que entraba bajo tierra, sino que su estado de salud se debilitaba día tras día.

 Cuando llegó el día de partida hacia su nuevo destino, Juan, nervioso y triste se despidió de sus padres, que con mucho trabajo habían podido ahorrar dinero para asegurarle un buen futuro profesional.

 Federico y Ana habían reflexionado mucho a cerca de este tema; habían pasado momentos durísimos en los que llegaron a vender cosas de gran valor sentimental para  poder dar de comer  a sus hijos.

 Con el paso de los meses a Juan le iban enviando dinero con el que costearse los pocos gastos a los que podía llegar a disfrutar. Al mismo tiempo, él cursaba sus estudios en la facultad de medicina obteniendo calificaciones excelentes.

 Para él la vida en la ciudad era algo nuevo, un gran reto al que tenía que enfrentarse cada día  y que, poco a poco fue superando. No sólo eso era extraño, sino que el añoro de su familia contribuía también a que Juan se sintiese triste y solo.

 Una vez acabada su carrera ejerció como médico en diversas ciudades, no sólo en España sino también del resto de Europa, pero no se sentía satisfecho, añoraba su tierra: las montañas, el paisaje disfrazado de negro por el carbón,…

 Tras varios años Juan regresó a Cerredo, preparado para trabajar cono Doctor en la mina ayudando a todos sus vecinos y amigos que había dejado atrás y recordando viejas historias que le contaba su padre ocurridas en la mina, que por desgracia solían tener final triste,  viviéndolas en primera persona. En el pueblo era un muchacho muy admirado, del que sus padres estaban muy orgullosos y él de ellos por haberlo llevado hasta allí.

Celia Cerredo de la Fuente.

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BASES DEL CONCURSO:

Con el fin de incentivar la lectura y la creatividad literaria entre el alumnado del centro, se convoca el II Certamen de relatos del CPEB de Zarréu.

Con arreglo a las siguientes bases:

1º. Podrá participar todo el alumnado del centro matriculado en los cursos de 5º y 6º de primaria y en cualquier curso de ESO.

2º. Los originales deberán estar escritos en lengua castellana o asturiano, con una extensión mínima de 2 páginas y máxima de 4, pudiendo incorporar ilustraciones, y podrán estar escritos a mano o a ordenador.

3º. Los originales deberán ser inéditos y de creación propia, evitando copiar ideas o fragmentos de otras obras. El tema será libre, aunque deberá guardar alguna relación con el centro o el entorno.

4º. Se establece un premio por cada ciclo, dotado con un lote lúdico-didáctico para el relato que, a juicio del Jurado, sea merecedor del mismo. Asimismo, los relatos ganadores serán publicados en la revista del centro.

5º. Cada autor o autora podrá presentar un solo original; no debe consignar su nombre sino un lema o pseudónimo escrito en su cabecera, después del título. En un sobre cerrado adjunto aparecerá el curso del o de la participante y dicho lema o seudónimo por fuera y el nombre de la autora o autor irá dentro del sobre.

6º. El plazo de presentación de los relatos finaliza el 16 de enero de 2009. Cada participante entregará el trabajo a su tutora o tutor.

7º. El fallo del Jurado tendrá lugar durante el segundo trimestre del curso, comunicándose a las y los interesados y será publicado en la web del centro y en la revista.

8º. La entrega de los premios se llevará a cabo en lugar y fecha que oportunamente se dará a conocer.

9º. La participación en esta convocatoria implica la aceptación de sus bases y del fallo del Jurado, que será inapelable.

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