Tercer acto de las Jornadas de Slow Food y Km 0 del IES Valle de Aller: Joaquina Fernández, de Casa Chema

27 02 2013

Esta tarde hemos tenido la suerte de contar en nuestras Jornadas de Slow Food y KM0 con Joaquina Fernández, de Casa Chema, realizando un Show Cooking para nuestros alumnos.

Se trata de uno más de los siete establecimientos reconocidos con el sello KM 0 en el Principado de Asturias, realizando cocina de proximidad y tradicional, y siendo reconocidos por la calidad del producto y la búsqueda del alimento de temporada.

Gracias a Joaquina, hemos conocido las cualidades de un Rollo de Xarda y de una Ensalada de Solomillo.

Desde este departamento, como te dijimos esta tarde…….muchas gracias Joaquina, y que seais siendo unos de los más grandes desde la humildad y el buen hacer…..Guiño



Segundo acto de las Jornadas de Slow Food y Km 0 del IES Valle de Aller: María Busta, de Casa Eutimio

27 02 2013

Esta mañana, dentro del programa de nuestras Jornadas, hemos tenido ocasión de disfrutar del Show Cooking ofrecido por María Busta, de Casa Eutimio, uno de los siete restaurantes distinguidos con la placa KM 0 en nuestra comunidad.

En esta ocasión, María, al tiempo que preparapa su Mero con Escabeche Agridulce,  nos comentaba sus inicios en la cocina, lo que supone el movimiento Slow Food, y la importancia de la apuesta por el producto de proximidad.

Sin duda se trató de una excelente demostración de iniciativa, voluntad y apuesta por lo propio, que tuvimos ocasión de compartir con nuestros alumnos.



Reseña en LNE de hoy sobre el Concurso de Cocina del Oriciu, celebrado ayer en Gijón

27 02 2013

 

Oricios en la nueva ola

Catorce jóvenes aspirantes a cocineros innovan en la Escuela de Hostelería con el manjar cantábrico, combinándolo con sushi o dándole textura de mousse

LNE, 27 de Febrero de 2013. Juan Plaza

Gijón, Pablo TUÑÓN

Hartos de comerlos cocidos o en revuelto, la Cofradía del Oricio de Gijón se decidió a organizar un concurso de cocina con el manjar del mar Cantábrico como protagonista. «Somos amantes del oricio, pero tienen un consumo muy estandarizado. Así que queremos ampliar su oferta impulsando nuevas recetas con la creatividad que tienen los jóvenes cocineros», explica Alberto Fernández, presidente de la cofradía.

Catorce estudiantes de Cocina llegados de toda Asturias participaron en la final del certamen ayer en el Centro Integrado de Formación Profesional de Hostelería y Turismo. En dos horas y media tuvieron que elaborar sus propuestas, que fueron catadas por un jurado. «Voy un poco justo de tiempo», decía Patxi Braña, estudiante de Cocina en Llanes. Él apostó por un crujiente con base de alcachofa relleno de oricio con «una especie de lasaña» con puerros, tomate, champiñones y, por supuesto, oricio. «Estoy tirándome un poco a la piscina porque no ensayé demasiado», reconocía.

Alejandro Margüenda se afanaba por que no se desmoronase su complicado montaje, introducido en una copa de cristal inclinada sobre un erizo. Su nombre, «capuchino de oricio», que incluía un acompañamiento de «aire de sidra y crujiente de queso» así como una mousse de oricio. «Se me ocurrió pensando y rompiendo las reglas», explicaba.

A la mezcla de culturas apeló Jorge Bardón, estudiante del Instituto Valle de Aller de Moreda. Su apuesta, un oricio gratinado y con sushi. Algo de arroz, langostino y wasabi daban un aspecto japonés a su plato. «El oricio sí da juego. Es cuestión de pensar y buscar elaboraciones que le vayan bien», manifestaba. Del mismo centro llegó para concursar Israel, con una propuesta original: «oricios sobre un parque marino». Su plato simulaba un erizo de mar sobre una roca, representada por un torto teñido con carne de oricio y tinta de calamar. Todo acompañado por una salsa muselina y sopa fría de puerros.

Al concurso también llegaron desde Tapia de Casariego, como Eduardo Acevedo, que presentó en competición su plato «Mi capricho», que describe como «unos caramelos de oricio» que llevan también verdura y granizado de sidra. «Esta iniciativa está bien. Es la primera vez que concurso y es una gran propuesta para estudiantes», aseguraba. Al igual que sus compañeros, no ve especiales limitaciones en buscar recetas con oricio. «Dentro de la imaginación se pueden hacer un montón de platos», indica.

Junto con él, llegó del Occidente para concursar Carlos García López, que apostó por aportarle al manjar del Cantábrico una textura gelatinosa en su «Royal de oricio con sopa de arbeyos». «Estaba todo el mundo haciendo otros platos y se me ocurrió cambiar la textura», contaba. Hasta el 9 de marzo no se conocerá al ganador de la primera edición de este campeonato. Asturias coronará así a su primer rey del oricio.

http://ocio.lne.es/img_contenido/noticias/2013/02/162426/oricios_nueva_1__317x167.jpg