Los “divinos” nabos de La Foz

13 01 2014

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Fuente: LNE, 12/01/2014. C.M. Besteiro

El X Gran Capítulo de la Cofradía Amigos de los Nabos de La Foz de Morcín destacó por su “glamour”. A ello contribuyó el protagonismo que tuvo en la ceremonia del comentarista, showman y escritor Boris Izaguirre, nombrado cofrade de honor. Subió al altar de la iglesia patronal de La Foz tan divino como siempre y besó el nabo, como manda la tradición, con orgullo. Fue un acto cargado de humor en el que también se habló de los que sufren por el nombramiento como cofrade de honor del mierense Padre Ángel, fundador de Mensajeros de la Paz. El empresario Ramón Coalla y los miembros del Ochote “La Unión” también fueron distinguidos.

La tranquilidad de La Foz se vio ayer interrumpida por más de 200 personas pertenecientes a treinta cofradías gastronómicas de España, Francia y Portugal. Había capas de todos los colores en cada esquina, pero una estrella brilló con luz propia durante toda la jornada: Boris Izaguirre. Los admiradores ya le estaban esperando cuando llegó a la localidad, poco después de las once de la mañana, y estuvo rodeado de una multitud de “fans” que le aclamaron, le pidieron autógrafos y ofrecieron libros para firmar. El respondió a todas las peticiones con una imperturbable sonrisa.

“Tengo muchas ganas de probar el pote de nabos, ya les he dicho que no entiendo por qué no comemos antes de hacer la procesión y la ceremonia”, bromeó el venezolano a su legada. También comentó que la fiesta es “divina” y que consiguió ser cofrade de honor por mediación de su amigo Miguel Bosé, que recibió el mismo galardón hace dos años. “Me dijo que sería una experiencia extraordinaria”.

La espera para verlo en el altar de la iglesia de San Antonio fue larga, porque la organización lo dejó para el final. Boris Izaguirre juró con voz firme que defenderá a esta hortaliza “durante el resto de mi rutilante vida como socialité”. El maestro de ceremonias, el cofrade Saúl Fernández, lo presentó como “un príncipe del glamour” y él hizo honor al apodo. Vistió la capa de cofrade con mucho estilo y besó el nabo agarrándolo con las dos manos. El cofrade mayor, Pepe Sariego, le entregó la medalla. Cuando tomó la palabra, Boris Izaguirre arrancó las carcajadas del numeroso público que abarrotaba la iglesia de San Antonio.

El venezolano, casado desde 2006 con un hombre del que se enamoró en Santiago de Compostela, explicó que estaba “encantado de estar en la cofradía que más me pega, en la de Amigos de los Nabos”. Aclaró que no hablaba con doble sentido porque esta hortaliza está vinculada a su vida. “Mis padres seguían la dieta macrobiótica y la sopa de nabos era uno de sus platos habituales en casa”, destacó.

El comentarista rememoró que en la escuela se burlaban de su alimentación. Su madre, una bailarina llamada Belén, le aconsejó que contestara que los nabos son muy buenos para la piel. Izaguirre asegura que esta afirmación es cierta y que por eso él luce siempre espléndido.

El venezolano despertó mucha expectación, pero el aplauso más grande se lo llevó el Padre Ángel. Con su figura menuda envuelta en la capa de cofrade mayor, besó el nabo en la iglesia de San Antonio con cierta timidez. “No se si alguien me reñirá por alabar a esta hortaliza”, bromeó poco después en el altar.

Los miembros de la Cofradía entregaron al Padre Ángel, fundador de Mensajeros de la Paz, media tonelada de alimentos para los más necesitados. El sacerdote respondió con una sonrisa y afirmó que “esta Cofradía siempre ha hecho gala de una solidaridad enorme”. El Padre Ángel se mostró “ilusionado y orgulloso” por recibir el título de cofrade de honor y emocionó al público con un discurso cargado de recuerdos y con un toque reivindicativo. El religioso hizo referencia a las cuchillas de Melilla, “porque parece que no saben que las cuchillas cortan”, y a la crisis: “Espero llegar a ver una España en la que nadie pase hambre”.

El siguiente en subir al escenario fue el empresario Ramón Coalla, de “Coalla Gourmet”. El recién estrenado cofrade de honor aseguró que es “un orgullo compartir título con Boris, el Padre Ángel y el Ochote “La Unión”". Los miembros de la agrupación coral también se mostraron ilusionados durante la gala. Manuel Perdiguer subió al altar, en representación de sus compañeros, y juró con voz de tenor que respetará a los nabos. El Ochote “La Unión” anunció hace un año su disolución, pero aún actúa en momentos especiales. “Volver a La Foz es un placer, aquí se presentó el coro en los años ochenta”, explicó Juan Rionda, el último director.

La ceremonia transcurrió con el humor que derrochó el conductor, Samuel Fernández. El cofrade hizo referencia a la polémica surgida por la celebración de la ceremonia en la iglesia: “Al final nos dejaron estar aquí, porque comprendieron que solo queremos defender la riqueza gastronómica del nabo”.

El cofrade nombró a Adolfo Muñiz como nuevo miembro numerario y ensalzó la figura de la cofradía y de la hortaliza protagonista. “El problema del nabo es que su nombre suena a veces a broma”, destacó. Para solucionarlo, pidió al alcalde de Morcín, Jesús Álvarez Barbao, que levante un monolito en honor a la hortaliza: “Para que nacer nabo en España deje de ser una desgracia”. El regidor se comprometió a estudiarlo: “Haremos todo lo que podamos por los nabos”, aseguró Barbao con una sonrisa que no desentonaba en el ambiente.